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viernes, 21 de diciembre de 2012

Potencia de Corea




La República Popular Democrática de Corea lanzó el Kwangmyongsong 3 (No.2), primer satélite artificial de la Tierra con fines prácticos, con lo cual demostró una vez más su gran poderío.
En realidad no es fácil fabricar, lanzar y controlar el satélite con sus propios recursos en cien por ciento.
La cosmonáutica es la esencia de la tecnología industrial que no se puede construir ni manejar sin contar con la síntesis de los últimos logros científicos y talentos de diversos dominios. El cuerpo del cohete transportador es de metal especial capaz de resistir al rigor espacial, llevando en sí muchas y complicadas piezas de precisión. El combustible para el artefacto, producto de la tecnología de punta, sigue siendo un secreto que países avanzados en las ciencias insisten en guardar. También el manejo del satélite requiere de la tecnología de punta.
Todo lo ha hecho Corea sin contar con nadie: la obtención de materiales de alta pureza, su elaboración precisa y complicada, la fusión de ciencias básicas, la nanotecnología, el satélite, el cuerpo propulsor, las instalaciones de observación y la tecnología aplicada, así como la selección de talentos y su empleo, etc.
Todos los componentes del satélite y los que intervinieron en su fabricación, lanzamiento y control son todos coreanos. Esto demuestra qué potente es la economía nacional independiente de Corea y qué nivel han alcanzado sus ciencias y tecnología.
En los últimos años en este país –que hace tiempo viene manteniendo su línea de construcción de una independiente economía nacional– se ha consolidado como nunca antes el cimiento económico mediante el desarrollo de la tecnología de punta.
La industria de acero ha introducido plenamente el nuevo sistema de producción que prescinde del coque y chatarra. Se ha afianzado la base de la industria química que se vale del carbón y caliza, minerales que abundan en el país. Asimismo se ha modernizado el proceso de la obtención de vinalón desde caliza y antracita.
Actualmente los coreanos construyen la economía de concentración de conocimientos bajo la consigna “¡Superemos en todo los niveles de punta!”.
Científicos y técnicos coreanos han desarrollado y perfeccionado con sus propios recursos la tecnología de CNC (control numérico computarizado), la más avanzada en la manufactura mecánica. El desarrollo vertiginoso se percibe también en la bioingeniería, nanotecnología y el sector nuclear.
En la actual era de la economía del conocimiento el potencial económico de un país se mide por una estructuración industrial que favorezca el desarrollo y aprovechamiento de la tecnología de punta.
El cosmos se ha convertido hoy en un escenario de ensayo para amansar la naturaleza y valorar la creatividad humana, así como un vasto espacio destinado a demostrar los últimos adelantos científicos y técnicos y el potencial económico.
En el mundo son muchos los países que no pueden explorar el cosmos, si bien cuentan con abundantes recursos naturales y gran potencial económico. Igualmente son numerosos los que, con toda su tecnología de la fabricación de satélites, tienen que importar de otras naciones sus cuerpos propulsores.
Pero Corea es una excepción. El exitoso lanzamiento de su último satélite, ha afianzado su posición como uno de los países más avanzados en la cosmonáutica, capaz de fabricar, lanzar y poseer satélites artificiales.
En una palabra, Corea se ha ganado el cielo.