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lunes, 17 de marzo de 2014

El Comité de Defensa Nacional de la República Popular Democrática de Corea hizo pública el día 14 la declaración siguiente:



En el transcurso del tiempo, se va cambiando la época.
    Por doquier del mundo desaparecieron hace mucho tiempo las ruinas dejadas por la Segunda Guerra Mundial.
    Sólo en la Península Coreana continúa la división territorial y nacional y reinan permanentemente la tensión militar y el peligro de guerra.
    Esta situación se debe enteramente a la bandidesca política hostil a la RPDC de Estados Unidos.
    Esta política sigue invariable a pesar del cambio sucesivo de los inquilinos de la Casa Blanca desde la administración Truman, involucrada directamente en la división de Corea, hasta la actual de Obama.
    Al contrario, se enmienda y se complementa adquiriendo la hostilidad cada día más fuerte.
    En estos días, se tornan intolerables la política de EE.UU. para exterminar políticamente a la RPDC, aislarla económicamente y aplastarla militarmente y los movimientos consiguientes.
    La "sanción" y el "aislamiento y bloqueo" de EE.UU. y sus abiertas amenazas militares, que se cometen cuestionando el disuasivo nuclear de autodefensa de la RPDC, lleva la situación de la Península Coreana al borde de guerra de imprevisible desenlace. Además llega al extremo pasando el límite alarmante la ofensiva de "DDHH" contra la RPDC que se amplía con datos inventados.
    Hace unos días, el Departamento de Estado de EE.UU. cometió en un lugar oficial el acto provocador de criticar el resultado de las recientes elecciones de diputados a la Asamblea Popular Suprema de la RPDC diciendo que "no pueden ser el modelo de democracia" y "es dudosa" la votación a favor en cien por ciento.
    EE.UU. es precisamente el que ha venido pisoteando atrevidamente la soberanía de la RPDC, considerada como vida, provocando los quehaceres del ejército y el pueblo como "provocaciones" y "amenazas" y es el enemigo jurado que actúa absurdamente para destruir la idea y el régimen de la RPDC.
    Al respecto, reflejando la unánime voluntad del partido, el Estado, el ejército y el pueblo de Corea, el Comité de Defensa Nacional de la RPDC expone al interior y al exterior del país la posición de principios sobre la política hostil de EE.UU.
    1. Antes de tardar por más tiempo, EE.UU. deberá tomar la decisión política de abandonar su política hostil anti-RPDC y todas las medidas concernientes.
    La política hostil anti-RPDC de EE.UU. es la más brutal encaminada a destruir la idea y el régimen de la RPDC con la democracia al estilo norteamericano y la economía de mercado y ocupar con las fuerzas militares agresivas toda la nación coreana y todo el territorio de Corea.
    Para realizar tal siniestro intento político, EE.UU. califica atrevidamente a nuestro país de "provocador" y "blanco peligroso" con la norma y principios unilaterales y egoísta al estilo yanqui y eleva el grado de "sanción" y "aislamiento y bloqueo" movilizando todas las fuerzas malsanas.
    Desde el principio, EE.UU. es la banda de gángsteres que si bien son provocadores y agresores más descarados y autores principales de guerra y destrucción, culpan a otros inocentes y se portan siempre como ángeles de paz.
    Disfraza su política exterior y estrategia de carácter agresivo usando expresiones elegantes como "paz", "democracia", "disuasivo", "reacción rápida" y describe sus abiertos ejercicios de guerra como "defensivos" y "anuales".
    Hace poco, en un lugar oficial, el secretario de Estado Kerry ofendió a la RPDC calificándola como "país del mal", "lugar perverso" y "país cerrado" y dijo que se debe doblegarla y hacer "posible la diplomacia mediante la presión y la sanción".
    A principios de marzo pasado, el ex presidente norteamericano Bush dijo en Seúl a unos "fugitivos norcoreanos", escorias humanas, que no deben dejar así nuestro régimen, al cabo de elogiarlos como "héroes".
    Quizás surta efecto tal conducta arrogante de EE.UU. en otros continentes y países, pero no será aceptada nunca por nuestro país, ejército y pueblo que aprecian la soberanía como su vida.
    Antes de afrontarse con las consecuencias catastróficas que se emanen su anacrónica política hostil anti-RPDC, sería mejor que abandone por sí mismo todas las medidas injustas.
    2. EE.UU. no deberá portarse neciamente chismeando atrevidamente que la "renuncia primero de armas nucleares" es el "principio fundamental" de la política hostil anti-RPDC al tener un correcto criterio y posición en cuanto al disuasivo nuclear de la RPDC.
    Como hemos aclarado en varias ocasiones, el problema nuclear de la Península Coreana surgió cuando EE.UU. introdujo sus armas nucleares en el suelo surcoreano en la década de 1950.
    En aquel entonces, ese país actuó arrogantemente diciendo que "no negar ni reconocer es la política nuclear de Estados Unidos de América".
    Introdujo en secreto más de mil ojivas nucleares y los medios de lanzamiento y los desplegó por doquier del territorio surcoreano.
    Después, crea escollos artificiales a la desnuclearización de la Península Coreana despachando al aire, la tierra y el agua jurisdiccionales de nuestro país los medios de ataque nuclear de diferentes tipos y ampliando escalonadamente la amenaza y chantaje nucleares.
    Bajo tal situación, nos vimos obligados a poseer el disuasivo nuclear de carácter autodefensivo para defender la soberanía del país y la nación.
    No ocultamos que EE.UU. es el blanco principal de nuestros medios de ataque nuclear ya diversificados.
    No cesarán los esfuerzos del ejército y pueblo coreano de lograr la desnuclearización de la Península Coreana tomando como cuestión fundamental dar el punto final a la amenaza y chantaje nucleares de EE.UU. contra la RPDC.
    Ahora, el imperio norteamericano sigue chismeando que no "reconoce" la posesión de armas nucleares de la RPDC y que "habrá el diálogo y mejora de relaciones EE.UU.-RPDC" cuando ésta tome primero la medida práctica de renunciar sus armas nucleares.
    EE.UU. debe saber correctamente que el disuasivo nuclear de la RPDC no es el medio de negocios y regateo a usarse para el diálogo y el mejoramiento de relaciones.
    Además no es el medio fantasmal que desaparece si el imperio no lo "reconoce" y existe si lo "reconoce".
    El imperio recurre a la llamada "estrategia de paciencia" deseando que la RPDC tome primero las acciones, pero tal resultado nunca le tocará a ese país norteamericano.
    Al contrario, la RPDC tiene el cálculo de esperar con paciencia hasta que entre en la Casa Blanca el quien tenga una normal visión y reflexión realistas.
    El imperio debe tener presente que mientras siga aferrándose a la amenaza y chantaje nucleares, los uniformaos y civiles de la RPDC lucharán de continuo por intensificar el disuasivo nuclear autodefensivo y tomarán sucesivamente las medidas adicionales para demostrar su poderío.
    3. EE.UU. deberá poner fin de inmediato a la campaña de "DDHH" anti-RPDC iniciada como parte de nueva política hostil contra ella.
    No habrá en el mundo otro lugar como el régimen socialista al estilo coreano centrado en las masas populares donde están garantizados los derechos humanos.
    Por supuesto, todavía no vivimos acomodados como otros.
    Pero, el ejército y el pueblo de la RPDC no envidian la corrupta sociedad capitalista como EE.UU. donde los ricos se hacen cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres, prevalecen la ley de selva y las arbitrariedades y se violan flagrantemente los verdaderos derechos humanos.
    Consideramos como dignidad y orgullo más grandes vivir en el mundo de gran júbilo haciendo realidad el maravilloso proyecto de construir un paraíso con las fuerzas propias.
    Pero, EE.UU. suele calumniar injustamente a la RPDC utilizando expresiones como "peor infierno para los DDHH" y la "sociedad oscura de DDHH".
    El problema es que la brutal campaña de DDHH anti-RPDC es el complot en que se citan las declaraciones histéricas y repugnantes de las escorias humanas que tras cometer maldades e infamias en su país y tierra natal, huyeron al Sur de Corea siendo abandonadas hasta por sus familiares y parientes.
    ¡Cuán ridícula es la conducta del país grande (EE.UU.) que calumnia junto con esa chusma la dignidad de la RPDC! Es otra tragicomedia del siglo 21.
    Se dice que sobre DDHH hay el poder estatal.
    Por lo tanto, también EE.UU. rechaza sin titubeo a las fuerzas que se oponen al Estado y dan peligro a su existencia y tiene mayor número de encarcelados en el mundo.
    Tampoco hacemos caridad ni tolerancia a las mínimas fuerzas malsanas que atentan la ideología y el régimen, optados por si mismo por el pueblo, dueño del poder.
    Es que ellas son residuos de nuestra sociedad.
    Sería mejor para EE.UU. limpiarse primero su nariz antes de censurar a otros.
    La vieja política hostil anti-RPDC de EE.UU. no evitará el fracaso final porque da espaldas a la tendencia de la época y no comprende a la contraparte.
    Esto es la verdad que ha enseñado la historia.
    Mientras EE.UU. esgrima más su bandidesca insistencia para realizar su ambición de lograr la renuncia del disuasivo nuclear de la RPDC, calumnie de la peor manera el prestigio y el régimen de ésta y lleve intencionalmente a la fase de guerra la situación de la Península Coreana difundiendo el injusto rumor de "provocación" y "amenaza" provenientes de la segunda, el imperio será empantanado cada vez más en las contradicciones y se tornará más tenebroso y trágico su futuro ya en decadencia.
    Abandonar cuanto antes su vieja política hostil anti-RPDC y establecer la nueva política real será útil no solo para intereses nacionales de EE.UU. sino que también para la seguridad de su territorio propio.
    El imperio norteamericano debe apreciar serenamente la realidad y tomar la decisión política adecuada a la situación general.
    Convencidos de la victoria final, el ejército y el pueblo de la RPDC frustrarán sin falta la política hostil anti-RPDC de EE.UU.

Kim Il Sung, nombre brillante




El nombre del Presidente Kim Il Sung, fundador de la Corea socialista, significa el sol y brilla como esta estrella.

Su nombre simboliza la libertad nacional y la época de la independencia.

Con menos de quince años de edad él se incorporó a la lucha revolucionaria con el propósito de poner fin a la ocupación militar de Corea por el imperialismo japonés (1905 - 1945) y lograr la liberación nacional y concibió la idea Juche, la Songun, que señaló el camino a seguir por los revolucionarios y pueblo de Corea. De esa manera se inició una nueva época de la independencia en que las masas populares se convirtieran en dueñas de su propio destino por primera vez en la historia y nació la verdad de Songun (priorizar los asuntos militares) según la cual las armas garantizan la victoria de la causa revolucionaria y la soberanía, independencia y prosperidad del país y la nación. Los revolucionarios y pueblo de Corea le pusieron el nombre de Kim Il Sung que significaba un sol que iluminara un camino que condujera a la liberación y prosperidad nacional.

En fiel cumplimiento de la esperanza de los compatriotas, Kim Il Sung logró la liberación del país mediante una lucha armada antijaponesa de 15 años y fundó un Estado del pueblo. En la Guerra de Corea (1950-1953) derrotó a Estados Unidos autodenominado “supremacía mundial”, hecho inédito en la historia y defendió la soberanía y dignidad del país. Además, llevó a victorias la recuperación de posguerra, la revolución socialista y la edificación del socialismo en varias etapas creando un paradigma mundial de lucha de las masas populares por la independencia.

Ofreció ayudas y respaldo a la lucha contra el imperialismo y por la liberación nacional de muchos países como China, Vietnam, Cuba.

También países africanos contaron con su apoyo en la lucha de liberación nacional y la edificación de una nueva sociedad. Sam Nujoma, primer Presidente de Namibia expresó que fue posible lograr la independencia de su país gracias al apoyo de Kim Il Sung.

Se crearon a nivel nacional e internacional organizaciones de estudio y divulgación de la idea Juche en distintas partes del mundo y esa doctrina se considera como rectora para la causa de la humanidad por la independencia.

Kim Il Sung contribuyó de manera destacada al desarrollo y fortalecimiento del

Movimiento de Países No Alineados como poderosa fuerza de independencia antimperialista y a la lucha por eliminar la dominación y esclavitud y lograr la independencia de las naciones y las masas populares, que se desarrolla con energía en todas las latitudes del mundo.

La opción por el camino de la independencia indicado por la idea Juche constituye una indetenible tendencia y aspiración de todos los pueblos.

El nombre de Kim Il Sung se destaca por sus nobles virtudes y cualidades éticas.

Si su idea Juche, la Songun se compara con la luz solar que ilumina el camino, sus virtudes y valores morales son como su calor, imprescindible para la naturaleza.

 

Fue un verdadero amigo y bienhechor de los pueblos de países en vías de desarrollo pues no escatimó nada para ayudarlos en la construcción de la nueva sociedad.

Envió gran cantidad de técnicos y profesionales a muchos países como los africanos, los cuales brindaron ayudas sinceras no solo en las tareas de construcción de partidos, Estados y fuerzas armadas sino también en sectores como la industria, agricultura, educación, salud, deporte.

Según su orientación de priorizar la solución del alimento mediante el desarrollo de la agricultura, se destinaron mayores esfuerzos a enseñarles métodos de cultivo adecuados para las características de sus países y ayudarlos en obras de irrigación. Propició un fructífero seminario de países no alineados y otras naciones en vías de desarrollo sobre el aumento alimentario y agrícola en Pyongyang, ocasión en que propuso una idea de crear centros de investigación agronómica que sirvieran para el desarrollo agrícola en países africanos. Así se fundaron los Centros de Investigación Agronómica Kim Il Sung y Chollima en Guinea y Tanzania de Africa occidental y oriental respectivamente, bajo la asesoría técnica de los coreanos.

Kim Il Sung consideró como sus compañeros y amigos a los luchadores por la independencia antimperialista y cumplió fielmente sus deberes morales para con ellos. Hay muchas pruebas de ello entre otras los casos del gran rey de Camboya,

Norodom Shihanuk y el expresidente chileno Salvador Allende.

Todos los que tuvieron encuentros con él, aunque fueran de origen de países enemigos, elogian y admiran sus nobles virtudes y otras cualidades humanas, entre los cuales figuran el expresidente estadounidense Jimmy Carter y el ex vicepremier japonés Kanemaru Shin. Asimismo, el nombre de Kim Il Sung simboliza la victoria eterna.

En la nueva centuria crece más la aspiración de los pueblos a la vida y desarrollo independiente.

Con el paso del tiempo se ratifican aún más la justeza y vitalidad de la idea Juche. Los seminarios y labores de estudio y divulgación de esa doctrina cobran más ánimo y magnitud en toda la geografía del mundo. En abril próximo se celebrará con solemnidad la Conferencia Mundial de la Idea Juche en Pyongyang.

Se fundó el Consejo de Premio Internacional Kim Il Sung en abril de 1993 y el Fondo Internacional Kim Il Sung en 2007.

La realidad de hoy en que tras el fin de la guerra fría los imperialistas recurren más al despotismo, arbitrariedad y actos agresivos, estimula la adhesión a la idea y política Songun que tiene en su base la idea Juche. Los pueblos progresistas consideran que la referida política constituye la bandera de la victoria que permite defender la soberanía nacional e impulsar con dinamismo la obra de la independencia antimperialista desafiando los retos y dificultades de todo tipo.

Unas 500 calles, organizaciones e instituciones en más de cien países llevan el honroso nombre de Kim Il Sung.

Kim Jong Un publicó tesis


 

En ocasión del centenario del natalicio del Presidente Kim Il Sung, el Máximo Dirigente Kim Jong Un hizo pública el 20 de abril la tesis "El gran camarada Kim Il Sung es el líder eterno de nuestro partido y pueblo".

En su tesis, Kim Jong Un subrayó que los recientes festejos del centenario del natalicio del Presidente fueron la expresión de profunda veneración y noble obligación moral del pueblo coreano hacia él y un gran festival político en que toda la humanidad elogió la historia centenaria de la Corea del Juche.

Abajo sigue el texto detallado de la tesis:

El pueblo coreano tuvo la gloria y orgullo más grandes y aseguró la felicidad de todas las generaciones venideras, al enaltecer como eterno líder al camarada Kim Il Sung, respetado por toda la nación y el mundo entero.

El camarada Kim Il Sung es el más destacado líder y Gran Hombre sin par del siglo XX.

No hubo otro líder, patriota y revolucionario tan extraordinario como él que coronó el siglo XX como el de victoria de la causa de independencia antiimperialista y la socialista bajo el apoyo y la confianza absoluta del pueblo que ganaba como reconocimiento a su idea y dirección extraordinarias y nobles virtudes durante largo tiempo desde a la edad tierna de diez y tantos años hasta a la edad avanzada de 80 años.

Toda su vida fue la noble de líder popular que tomó como máxima de vida el ideario Iminwichon (el pueblo es cielo) y lo hizo realidad materializándolo en sus pensamientos y dirección.

Cuando el camarada Kim Il Sung fue enaltecido como líder, comenzó la nueva época de la historia, la del Juche, en que las masas populares, que antes estuvieron al margen de la historia, forjan su destino por cuenta propia poniéndose en el centro de la época y la historia.

Constituye un evento histórico digno de registrarse en letras mayúsculas en la historia de pensamientos de la humanidad y de lucha revolucionaria de las masas populares el hecho de que él haya levantado por primera vez la bandera de independencia y la haya definido como principio y modo de la revolución.

Desarrolló sin cesar en el principio de independencia también las relaciones con los partidos y Estados de otros países.

Él fue invencible general de acero y genio militar que allanó el camino de la revolución coreana y la condujo a la victoria con las fuerzas armadas.

Por haber derrotado con ventajas ideo-políticas y estratégico-tácticas a los enemigos imperialistas superiores en lo número y técnico en la pasada Guerra Revolucionaria Antijaponesa y la Guerra de Liberación de la Patria, todo el mundo veneraba muchísimo y confiaba en él llamándolo como general de acero, extraordinario estratega militar y símbolo de victoria en la lucha antiimperialista.

Ese gran hombre no tenía parangón tanto en las cualidades de revolucionario como en las virtudes humanas.

Durante largo tiempo desde el inicio de sus actividades revolucionarias, pensó únicamente en la revolución y dedicó todo lo suyo por el triunfo de ella resistiendo todas las tristezas y amarguras que pueda sufrir el hombre.

Durante su larga carrera de revolucionario, se responsabilizaba y protegía hasta el final el destino y el futuro de todos que se hicieron sus camaradas.

Y depositaba gran confianza y dispensaba inmensas benevolencias a decenas de miles de soldados revolucionarios.

También trataba y atendía cordialmente al pueblo dando pruebas de su humanidad, modestia y franqueza.

Abrazaba en su regazo y depositaba confianza en cualesquiera que amaran el país y la nación presentándolos como compañeros eternos en la causa por la patria y la nación.

El Presidente Kim Il Sung, que tenía profunda y amplia humanidad, trabó estrecha amistad con los líderes del partido y el Estado, las renombradas personalidades del círculo político, el social y el académico de varios países del mundo que aspiraban a la independencia.

Nuestro Presidente fue el que tenía más camaradas y amigos en este mundo.

Él es eterno líder del Partido del Trabajo de Corea y el pueblo coreano y el Sol del Juche que sentó la eterna piedra angular para el avance victorioso y el cumplimiento de la causa revolucionaria del Juche.

El camarada Kim Il Sung abrió la nueva era de la revolución jucheana al concebir la gran idea Juche y en virtud de ella, condujo a la victoria fulminante la revolución social de varias etapas y realizó inmortales hazañas en todas las ramas de la revolución y la construcción.

Gracias al PTC, partido revolucionario del tipo Juche, al verdadero poder del pueblo de la República Popular Democrática de Corea y al invencible Ejército Popular de Corea, fundados y desarrollados por el Presidente, y al pueblo coreano formado por él como el fuerte en idea y convicción, la revolución coreana avanza hoy, al igual que en el siglo pasado, creando milagros de la historia en todos los sectores de la construcción socialista superando las dificultades y pruebas inimaginables.

La unidad monolítica de todo el partido, todo el ejército y todo el pueblo en torno al líder, garantiza hoy día la estabilidad política y la solidez del Estado y la sociedad de Corea y sirve de potente motor en la defensa de la patria socialista, la revolución y la construcción.

El camarada Kim Il Sung resolvió perfectamente el problema de sucesión de la causa revolucionaria preparando así la garantía de continuar victoriosamente de siglo en siglo y generación tras generación la causa revolucionaria del Juche.

Tomando la reunificación de la patria como suprema causa patriótica de la nación, trabajó con todo su empeño por el fortalecimiento y el desarrollo del movimiento por la reintegración territorial y acumuló así preciosas proezas en las labores para realizar ese anhelo de la nación.

Levantando en alto la bandera de independencia y la de justicia internacional, trabajó activamente para frustrar las acciones dominacionistas de los reaccionarios imperialistas, intensificar y desarrollar el movimiento socialista mundial, lograr la victoria de la causa de independencia antiimperialista, establecer independientes y equitativas relaciones internacionales y alcanzar la paz y la seguridad del mundo.

El Presidente Kim Il Sung vive siempre como Sol del Juche y la primera centuria de la Corea del Juche brilla con su nombre gracias al Dirigente Kim Jong Il quien defendió con firmeza la ideología y la causa del primero y condujo sabiamente la lucha por cumplirlas.

Kim Jong Il fue el camarada revolucionario y compañero de armas más íntimo y más fiel al Presidente.

Él enalteció al Presidente tomando como misión de toda su vida defender y glorificar la idea y la causa del segundo.

Al definir la idea revolucionaria del Presidente como el Kimilsungismo y presentar la transformación de toda la sociedad según ese pensamiento como máximo programa del Partido del Trabajo de Corea y la revolución coreana, el Dirigente registró un viraje revolucionario en el cumplimiento de la causa revolucionaria del Juche.

El Dirigente hizo enaltecer al Presidente como eterno líder del PTC y el pueblo y eterno Presidente de la República Popular Democrática de Corea y llamó a todo el partido, todo el ejército y todo el pueblo a materializar el legado del Presidente tomándolo por el programa del Partido.

Él defendió la dignidad y los supremos intereses de la patria y la nación e hizo brillar la patria socialista del Juche como una potencia socialista invicta basándose en las poderosas fuerzas armadas y sosteniendo en alto la bandera del Songun.

En pleno acato al legado del Presidente, el Dirigente abrió con su enérgica guía la era de reunificación del 15 de Junio y una nueva coyuntura en el desarrollo de las relaciones exteriores.

La historia de la nación de Kim Il Sung y la Corea de Kim Jong Il es la trayectoria gloriosa en que la revolución coreana dio su primer paso en el Paektu y vino triunfando hasta la fecha, y la senda de victoria eterna y prosperidad de la patria que debemos seguir emprendiendo por la victoria final.

Le corresponden al partido y al pueblo el deber revolucionario y la noble obligación moral de enaltecer siempre al camarada Kim Il Sung y al camarada Kim Jong Il y continuar generación tras generación la causa revolucionaria del Juche, legada por ellos, hasta su feliz término.

Deben defender y glorificar la idea y las hazañas del Presidente y el Dirigente guardando en lo profundo del corazón la invariable fe de que el camarada Kim Il Sung y el camarada Kim Jong Il viven siempre en nosotros.

Hay que impulsar la revolución y la construcción según los requerimientos de Kimilsungismo-Kimjongilismo tomando esta doctrina como única y eterna idea directiva de la revolución.

Es preciso continuar íntegramente la idea y las hazañas del Presidente y el Dirigente en la construcción del partido, el Estado y las fuerzas armadas revolucionarias y cumplir esta tarea a la manera de ellos.

En todas las ramas y unidades, deben llevar a la realidad lo que se proponían y deseaban en su vida el Presidente y el Dirigente, al conservar y transmitir bien sus huellas de dirección registradas en sus centros de trabajo y cumplir cabalmente sus legados.

En continuación de la idea y hazañas de ellos en materia de construcción de la autóctona cultura, hay que hacer más ventajosa y vital la cultura socialista al estilo nuestro.

Según el noble propósito patriótico y legados del Presidente y el Dirigente, se debe cumplir sin falta la histórica causa de reunificación de la patria, ampliar y desarrollar las relaciones exteriores del país bajo el ideal de independencia, paz y amistad y contribuir activamente a la causa de verificación de la independencia en el mundo entero.

El PTC, el ejército y el pueblo de Corea llevarán a feliz término la causa revolucionaria del Juche continuando con fidelidad la idea y la causa del camarada Kim Il Sung y el camarada Kim Jong Il bajo la bandera de Kimilsungismo-Kimjongilismo.

El Presidente abrió la nueva era de la revolución jucheana al concebir la gran idea Juche y en virtud de ella, condujo a la victoria fulminante la revolución social de varias etapas.

Por primera vez, unificó la causa socialista y la de independencia nacional e hizo que todo el proceso de la construcción socialista fuera el de florecimiento de las excelentes tradiciones y cultura de la nación.

Resolvió perfectamente el problema de sucesión de la causa revolucionaria preparando así la garantía de continuar victoriosamente de siglo en siglo y generación tras generación la causa revolucionaria del Juche.

Tomando la reunificación de la patria como suprema causa patriótica de la nación, trabajó con todo su empeño por el fortalecimiento y el desarrollo del movimiento por la reintegración territorial y acumuló así preciosas proezas en las labores para realizar ese anhelo de la nación.

Levantando en alto la bandera de independencia y la de justicia internacional, trabajó activamente para frustrar las acciones dominacionistas de los reaccionarios imperialistas, intensificar y desarrollar el movimiento socialista mundial, lograr la victoria de la causa de independencia antiimperialista, establecer independientes y equitativas relaciones internacionales y alcanzar la paz y la seguridad del mundo y realizó imperecederas hazañas en ese curso.

El Presidente fue extraordinario y probado líder de la revolución que dio inicio a la nueva historia contemporánea e hizo brillarla, al conducir la revolución coreana a la senda siempre victoriosa bajo la bandera de independencia.

Él fue invencible general de acero y genio militar que allanó el camino de la revolución coreana y la condujo a la victoria con las fuerzas armadas.

Ese gran hombre no tenía parangón tanto en las cualidades de revolucionario como en las virtudes humanas.

Él era fuerte en la fe y voluntad y hombre con mayor coraje.

Su sagrada historia revolucionaria comenzó con la camaradería y triunfó con la misma.

Aunque era respetado y venerado sin límites por el pueblo coreano y la humanidad progresista del mundo, vivió siempre en modestia y humildad como los habitantes comunes sin permitirse ningún privilegio o prerrogativa.

Abrazaba en su regazo y depositaba confianza en cualesquiera que amaran el país y la nación presentándolos como compañeros eternos en la causa por la patria y la nación.

El Presidente, que tenía profunda y amplia humanidad, trabó estrecha amistad con los líderes del partido y el Estado, las renombradas personalidades del círculo político, el social y el académico de varios países del mundo que aspiraban a la independencia. -0-

El Presidente Kim Il Sung vive siempre como Sol del Juche y la primera centuria de la Corea del Juche brilla con su nombre gracias al Dirigente Kim Jong Il quien defendió con firmeza la ideología y la causa del primero y condujo sabiamente la lucha por cumplirlas.

Destaca así el Máximo Dirigente Kim Jong Un en su tesis publicada el 20 de abril.

Kim Jong Il fue el camarada revolucionario y compañero de armas más íntimo y más fiel al Presidente, señala.

Él enalteció al Presidente tomando como misión de toda su vida defender y glorificar la idea y la causa del segundo, recuerda.

Rememora que al definir la idea revolucionaria del Presidente como el Kimilsungismo y presentar la transformación de toda la sociedad según ese pensamiento como máximo programa del Partido del Trabajo de Corea y la revolución coreana, el Dirigente registró un viraje revolucionario en el cumplimiento de la causa revolucionaria del Juche.

Añade que el Dirigente realizó por primera vez en la historia la causa de eternidad del líder para que el PTC y el pueblo coreano enaltecieran al Presidente como eterno líder y glorificaran generación tras generación su sagrada vida revolucionaria e imborrables proezas revolucionarias.

El Dirigente hizo enaltecer al Presidente como eterno líder del PTC y el pueblo y eterno Presidente de la República Popular Democrática de Corea y llamó a todo el partido, todo el ejército y todo el pueblo a materializar el legado del Presidente tomándolo por el programa del Partido, subraya.

Prosigue que él defendió la dignidad y los supremos intereses de la patria y la nación e hizo brillar la patria socialista del Juche como una potencia socialista invicta basándose en las poderosas fuerzas armadas y sosteniendo en alto la bandera del Songun.

En la década de los 90 del siglo pasado, tiempo de severas pruebas, formuló la política de Songun como principal modo político socialista y defendió la patria y el socialismo con el poderío del Songun, convirtió el país en la potencia ideo-política y militar y allanó la nueva era de construcción de la potencia próspera socialista, ratifica.

Y estuvo siempre en la marcha forzada de orientación sobre el terreno por la prosperidad de la patria y la felicidad del pueblo sin descansar ni un momento avivando otra vez por doquier del país el fervor del gran auge revolucionario, asevera.

Continúa que gracias a su incansable y enérgica guía, se ha realizado en el alto nivel la jucheanización, la modernización y cientifización de la economía nacional, sentado el firme fundamento capaz de registrar un cambio en el mejoramiento de la vida del pueblo y abierto una nueva era de prosperidad en la construcción cultural socialista.

Menciona que en pleno acato al legado del Presidente, el Dirigente abrió con su enérgica guía la era de reunificación del 15 de Junio y una nueva coyuntura en el desarrollo de las relaciones exteriores.

Gracias a la extraordinaria inteligencia, la destacada capacidad de guía, la voluntad de acero y la abnegación sobrehumana del Dirigente, la Corea socialista del Songun esparce sus brillos junto con el nombre del Presidente y el pueblo coreano forja su destino con el orgullo y dignidad nacionales, apunta.