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martes, 20 de enero de 2009

Declaración del portavoz del Estado Mayor General del Ejército Popular de Corea

Ya en los primeros días del año nuevo, el traidor Lee Myung Bak dijo sin vacilación alguna que no puede mejorar las relaciones entre el Norte y el Sur de Corea mediante la cooperación.
Estas palabras significan la negativa a la reconciliación y unidad nacionales y la abierta declaración de enfrentamiento que desafía a la corriente de la época de reunificación iniciada el 15 de junio.
Dado que nuestro pías se halla en el estado de armisticio, la confrontación implica la agravación de la tensión, que significa sin duda una guerra indetenible e inevitable.
Esa declaración de confrontación ganó el inmediato consentimiento de los belicistas del círculo militar títere del Sur de Corea, quienes ven su porvenir en el estallido de guerra.
Efectivamente, ellos dicen públicamente que apoyarían con las fuerzas armadas la política conflictiva con el Norte en acato al llamado “ideal del gobernante” del traidor Lee.
El ministro títere de Defensa Nacional ordena a gritos la preparación perfecta para provocar el tercer conflicto armado en el Mar Oeste de Corea mientras el presidente de la Junta de los Jefes del Estado Mayor del ejército títere se atreve a hablar de nuevo del “castigo” a alguien en lugar de sacar lecciones de su anterior disparate sobre el “ataque preventivo”.
Realmente, ya sobrepasan el límite alarmante las incursiones en las aguas jurisdiccionales de la RPDC, que cometen casi todos los días los buques de guerra del ejército surcoreano en el Mar Oeste de Corea, las provocaciones militares y otras acciones conflictivas anti-RPDC de toda índole, en particular, los ejercicios bélicos contra ésta llegan a tal punto que ya no se puede soslayar.
Hace poco, como deseaban el traidor Lee y sus pandilleros, fueron emplazados en el Mar Pacífico apuntando a la RPDC el 90 % de los buques “Aegis” de las fuerzas navales de EE.UU. dotados de misiles balísticos y el colectivo del portaaviones de ataque con proyectiles nucleares.
Últimamente, las escuadrillas de aviones tácticos Stealth, reforzadas de repente en la isla Okinawa, las otras de bombarderos estratégicos ya estacionadas ahí y otros medios de golpe de las tropas agresoras norteamericanas mantienen constantemente la disposición de despegue en las periferias de la Península Coreana.
Nuestras fuerzas armadas revolucionarias han calificado hace mucho tiempo los embustes del traidor Lee y sus compinches como “reanudación del diálogo” y “posición respetuosa” a las dos históricas declaraciones intercoreanas de artimañas para burlar a la nación y engañar a la opinión pública y vinieron siguiendo con aguda vigilancia cada movimiento de los enemigos.
Frente a esta situación tan grave, el Estado Mayor General del Ejército Popular de Corea manifiesta al interior y el exterior del país la siguiente posición de principios para defender la soberanía y la dignidad nacionales y salvaguardar nuestra patria socialista de manera inexpugnable.
Primero, dado que el traidor vendepatria Lee Myung Bak y su horda optaron por la confrontación bajo el abrigo de las fuerzas extranjeras oponiéndose a la reconciliación y cooperación nacionales, nuestras fuerzas armadas revolucionarias se verán obligadas a entrar en el estado de enfrentamiento total para frustrarlo.
El mundo verá claramente cómo se estrella ante el enfrentamiento total del EPC la imprudente campaña conflictiva con la RPDC de esa banda de traidores que navegan en contra de la voluntad del pueblo deseoso de la unidad y cooperación nacionales.
Nuestra postura de enfrentamiento total será la justiciera basada en el apoyo y respaldo de todos los militares y los habitantes y deseada por la nación.
Segundo, puesto que los belicistas del círculo militar títere están enfrascados en los preparativos para el “ataque preventivo” y el “castigo” contra la RPDC siguiendo a ciegas el llamado “ideal del gobernante” de traidor Lee, nuestras fuerzas armadas revolucionarias tomarán fuertes contramedidas militares para dar al traste con ese intento.
El traidor Lee Myung Bak y los belicistas del círculo militar títere deben saber claramente que nuestras contramedidas militares se pondrán en práctica mediante el ilimitado e implacable golpe del poderoso ejército revolucionario del monte Paektu y las resueltas acciones que no se pueden medir ni con cualquier medio sofisticado de este mundo.
Nuestra reacción militar se concretará en el castigo anonadante cada vez más fuerte e implacable a medida que esa horda de traidores intensifique la campaña para inculcar la hostilidad anti-RPDC y actúe con más fanatismo por provocar la guerra contra ésta tras hacer más rigurosa la disposición combativa.
Tercero, mientras prosigan las incursiones en nuestras aguas jurisdiccionales del Mar Oeste de Corea en desprecio a nuestras medidas benévolas e indulgencia, nuestras fuerzas armadas revolucionarias dejan en claro que defenderemos consecuentemente la Línea de Demarcación Militar en el Mar Oeste, que fue anunciada ya a todo el mundo.
Hasta el día de reunificación de la patria, en el Mar Oeste de Corea será válida únicamente esta línea de demarcación militar marítima, fijada por nuestra parte, no esa ilegal e ilegítima “línea de límite al Norte”.
El traidor vendepatria Lee Myung Bak y los belicistas del círculo militar títere verán con gran amargura que les va a costar muy caro el camino de confrontación fratricida escogido por sí mismos.
No hay futuro para los connotados maniacos de confrontación que dan espaldas a la nación.
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Declaracion del portavoz del MINREX de la RPDC

En estos días, flotan en Estados Unidos los criterios e insistencias erróneos para confundir a la opinión pública como si la desnuclearización de la Península Coreana fuera un problema que será resuelto cuando la RPD de Corea renuncie a sus armas nucleares.
La desnuclearización de la Península Coreana y la defensa de la paz y seguridad de Noreste de Asia y el mundo es la política invariable del gobierno la RPDC.
En la cita a 6 bandas, sostenida el 19 de septiembre de 2005, las 6 partes acordaron desnuclearizar no sólo la parte norte de la Península Coreana sino toda la parte de ella. Para este fin, EE.UU. prometió eliminar las relaciones hostiles con la RPDC, darle la garantía de no usar las armas nucleares, sacar estos artefactos del Sur de Corea, etc.
Nuestro país dio su visto bueno a la Declaración Conjunta del 19 de Septiembre partiendo de la posición de principios de que no persigue la mejora de las relaciones mediante la desnuclearización sino ésta debe lograrse a través de la normalización de las relaciones.
Queremos desnuclearizar la Península Coreana para eliminar sobre todo la amenaza nuclear de EE.UU. contra nosotros que persiste durante medio siglo.
El problema nuclear de la Península Coreana no produjo las relaciones hostiles, al contrario, lo motivaron la política hostil a la RPDC de EE.UU. y la consiguiente amenaza nuclear.
La insistencia en que la mejora de las relaciones se realizaría cuando depongamos primero el arma nuclear es una lógica al revés y la tergiversación del espíritu de la Declaración Conjunta del 19 de Septiembre.
Como lo establecido en esta declaración, la desnuclearización de toda la Península Coreana debe ser realizada de manera totalmente verificable.
Hay que dar la garantía de libre acceso a los lugares sospechosos para confirmar el proceso de introducción, despliegue y retirada de las armas nucleares de EE. UU. en el Sur de Corea y establecer el procedimiento de verificación para monitorear regularmente la reintroducción o el paso de estos artefactos en la parte sur de la península.
Como ya fue comprobado en la práctica, dada la falta de confianza recíproca, el único remedio para ejecutar la Declaración Conjunta del 19 de Septiembre es respetar el principio de “acción vs acción”.
El problema de verificación no puede ser una excepción en la aplicación de ese principio.
Cuando llegue la etapa en que se logrará finalmente la desnuclearización en virtud del principio “acción vs acción”, la verificación debe realizarse simultáneamente en toda la Península Coreana.
Cuando se elimine la amenaza nuclear de EE.UU. y desaparezca las paraguas nucleares que brinda este país al Sur de Corea, no nos serán necesarias las armas nucleares.
Esto es la desnuclearización de la Península Coreana y la invariable posición de nuestro país.
Sin eliminar de raíces la política hostil y la amenaza nuclear de EE.UU. contra la RPDC, nunca depondremos primero las armas nucleares aunque pasen 100 años.
Para resolver el problema nuclear en medio de las relaciones hostiles, todos los países poseedores de armas nucleares tienen que reunirse para el desarme nuclear simultáneo.
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