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martes, 29 de noviembre de 2011

Defensor del socialismo, Kim Jong Il Comandante Supremo del Ejército Popular de Corea

Hace 20 años, el día 24 de diciembre de 1991, el Dirigente Kim Jong Il fue nombrado como Comandante Supremo del Ejército Popular de Corea(EPC).
El tiempo transcurrido merece ser registrado en su brillante historia.
Kim Jong Il llevó a la cúspide la capacidad defensiva del país.
Nombrado como Comandante Supremo del EPC cuando el socialismo fue desplomado en la desaparecida Unión Soviética y varios otros países y las fuerzas aliadas imperialistas encabezadas por Estados Unidos, autodenominado “ganador de la guerra fría”, practicaban la coacción y arbitrariedad, tras de la guerra Pérsica, envaneciendo de su “potencialidad,”, Kim Jong Il fortaleció la capacidad defensiva del país en todos sus aspectos.
Presentó un original principio Songun de que el ejército garantiza la existencia del Partido, Estado y pueblo y prestó primordial atención al fortalecimiento del Ejército Popular, componente principal de la fuerza defensiva del país.
Realizó ininterrumpida visita de inspección a las unidades militares, preparando al EPC como ejército fuerte en la ideología y confianza, plenamente dispuesto a consagrar sin vacilación alguna la vida para defender a su líder, su régimen y su pueblo y como el invencible, dotado de originales métodos de combate y tecnología militar y provisto de potentes medios de ataque y de defensa.
También se interesó profundamente por el aumento de la combatividad de la Milicia Roja Obrero-Campesina y otras fuerzas armadas civiles y logró que todo el país fuera como una inexpugnable fortaleza.
Presentó una línea de la construcción económica, la de fomentar primero la industria de defensa nacional e hizo modernizar la industria de defensa nacional con la fuerza, tecnología y recursos autóctonos, en virtud de lo cual hoy Corea puede producir cuanto quiere cualquier armamento de ultimo tipo para la guerra moderna, y tiene incluso la potente capacidad de disuasión nuclear.
Kim Jong Il defendió con éxito el socialismo.
Cuando él ocupaba el cargo del Comandante Supremo los imperialistas y sus voceros, lanzando gritos de alegría ante sucesivo derrumbe del socialismo en varios países, vociferaron que este istmo era errado en su ideal.
Muchas personas del mundo que aspiraban al socialismo o simpatizaban con este, se empezaron a desesperar y titubear.
Kim Jong Il tomó la delante de la batalla ideológica para defender el socialismo.
Publicó varias obras, entre ellas Lecciones históricas de la construcción socialista y la línea general de nuestro Partido(enero de 1992), la difamación del socialismo no será tolerada (marzo de 1993) y el socialismo es ciencia (noviembre de 1994), en las que aclaró la legitimidad de la construcción de la sociedad socialista y su indispensabilidad histórica y las vías fundamentales para llevarla a la victoria, asentando el socialismo sobre un nuevo fundamento científico.
Orientó al pueblo coreano que ganara el combate a muerte contra las fuerzas aliadas imperialistas que intentaban estrangular el socialismo.
En marzo de 1993 cuando acaeció la crisis nuclear en la Península Coreana que ponía en tensión al mundo, Pyongyang proclamó en estado de preguerra y la retirada del tratado de la No Proliferación de las Armas Nucleares, una declaración de bomba.
Kim Jong Il enalteció al ejército como principal ejecutor de la causa socialista y logró que todos los civiles aprendieran del espíritu revolucionario de los militares, de manera que todos juntos se alzaran decididamente en la lucha por defender el socialismo.
Realizó continuamente visita de orientación a lo largo y ancho del país, dando origen a anécdotas como las leyendas sobre su amor y confianza cifrados en las personas, lo cual consolidó más la unidad monolítica de la sociedad coreana y el terreno político del socialismo.
Corea mantuvo firmemente la idea y el principio socialista y practicó constantemente las políticas de carácter socialista como la ensenanza obligatoria y la asistencia médica gratuitas aun cuando pasaba pésimas dificultades.
Kim Jong Il abrió una nueva era de la construcción de un Estado socialista, poderoso y próspero.
En agosto de 1998 Corea lanzó el satélite artificial de la Tierra Kwangmyongsong-1, producto nacional en ciento por ciento. Enseguida se propuso el magno proyecto de la construcción de una gran potencia socialista próspera, lo cual asombró a la comunidad internacional que consideraba como un milagro el hecho de que Corea había mantenido su existencia frente a las extremadas maquinaciones de aislamiento y estrangulación de los imperialistas. Muchas personas lo consideraban una cosa increíble.
Pero se quedaron convencidas de lo mismo presenciando maravillas acaecidas en poco más de 10 años en Corea: toma de dominio de CNC, tecnología de punta para la industria mecánica y su introducción en todos los sectores de la economía; el establecimiento del nuevo sistema de producción de hierro basado en las materias y la tecnología autóctonas; la modernización de la industria de vinalon; la producción de abonos mediante la gasificación de la antracita; la construcción de 100 mil viviendas en la ciudad de Pyongyang y otros edificios monumentales a lo largo y ancho del país, y un salto trascendental que se da en el mejoramiento de la vida población.
De más decir está que esto no es sino el resultado del proyecto y la orientación del Comandante Supremo Kim Jong Il, máximo dirigente de la Corea socialista.

sábado, 26 de noviembre de 2011

KIM JONG IL: EL SOCIALISMO ES LA VIDA PARA NUESTRO PUEBLO


¡TRABAJADORES DEL MUNDO ENTERO, UNÍOS!



Estimados amigos al acercarnos al mes de diciembre y con motivo de celebrarse en este mes la elección del Querido Dirigente Kim Jong Il como presidente del comité Nacional de Defensa de la RPDC y un aniversario más del natalicio de la Heroína Anti Japonesa Kim Jong Suk publicamos esta importante obra del dirigente Kim Jong Il donde aclara ciertos puntos importantísimos para el esclarecimiento de la Idea Juche que esperamos sea de su agrado para el cabal entendimiento de ésta.
Los invitamos a seguir disfrutando de nuestras publicaciones y agradecemos su difusión.
Atte.
Yuri Castro Romero
Secretario general del Instituto Cultural y de Amistad Peruano - Coreano
KIM JONG IL

EL SOCIALISMO ES LA VIDA PARA NUESTRO PUEBLO
Charla con funcionarios directivos del Comité Central del Partido del Trabajo de Corea
14 de noviembre de 1992

En la actualidad los imperialistas y demás reaccionarios recurren a todos los medios para aplastar a nuestro país que continúa marchando con la bandera del socialismo bajo la dirección del Partido y el Líder. Cuanto más frenéticas se tornan las acciones de los enemigos, tanto más alto debemos enarbolar la bandera del socialismo, y con la ofensiva revolucionaria frustrar la contrarrevolucionaria.
Los imperialistas y demás reaccionarios hacen desesperados esfuerzos por borrar de la Tierra el socialismo, pero el socialismo aún vive en lo profundo del corazón de los pueblos revolucionarios del mundo y continúa su marcha.
El socialismo es el ideal de la humanidad, y su triunfo es una ley del desarrollo de la historia. Por mucho que los imperialistas y demás reaccionarios maniobren para eliminar el socialismo no podrán darle marcha atrás a la historia.
Los pueblos revolucionarios del mundo luchan valerosamente por defender y llevar hacia adelante la causa del socialismo siguiendo la bandera de la Declaración de Pyongyang.
La lucha en aras del socialismo se libra enérgicamente no sólo en los países donde el socialismo se derrumbó sino también en los capitalistas. No hay duda de que por la lucha de los partidos y pueblos revolucionarios del mundo serán detenidas y frustradas las maquinaciones de los imperialistas y demás reaccionarios, y el socialismo logrará constantes avances hasta alcanzar el triunfo definitivo.
Con firme fe en la victoria del socialismo debemos ver con optimismo la situación actual y defender con firmeza la causa del socialismo.
El socialismo es la vida para nuestro pueblo. La vida o la muerte de nuestro pueblo, es decir disfrutar de una vida independiente y creadora como dueño del Estado y la sociedad o dejarse someter a maltratos y humillaciones convirtiéndose en esclavo de otros, depende de si defendemos o no el socialismo.
Como dice una canción, si defendemos el socialismo triunfaremos y si lo abandonamos moriremos. Por muchas dificultades y pruebas que surjan ante nosotros nunca debemos abandonar el socialismo por el que optamos y estamos construyendo.
Para defender y hacer avanzar la causa socialista hace falta materializar cabalmente la idea Juche en todas las esferas de la revolución y la construcción.
La idea Juche es la base ideológica del socialismo y la única ideología rectora de la revolución y la construcción.
Nuestro socialismo centrado en las masas populares es el del Juche porque tiene como base la idea Juche y la materializa.
No se le puede en realidad llamar socialismo al que carece de base ideológica propia y de una correcta idea rectora, y ese socialismo, sin rechazar las maniobras antisocialistas de los imperialistas y demás reaccionarios, puede fracasar.
Esto lo demuestra evidentemente la lección de los países donde el socialismo fracasó y se restaura el capitalismo.
Si nuestro socialismo sigue marchando triunfal a pesar de las obstinadas conjuras de los imperialistas y demás reaccionarios, esto se debe a que tiene la idea Juche como base y es guiado por ella. Si el socialismo es la vida para nuestro pueblo, la idea Juche es la vida para nuestro socialismo.
La idea Juche la debemos defender con firmeza de la penetración de toda clase de corrientes ideológicas reaccionarias burguesas y desarrollarla y enriquecerla sin cesar, así como, materializarla de manera consecuente en todos los campos de la revolución y construcción.
El proceso de construcción socialista es el proceso de la materialización de la idea Juche, y la sociedad socialista y comunista es precisamente la sociedad transformada según sus postulados.
El gran Líder concibió temprano esa idea y la ha aplicado estrictamente en todas las esferas de la revolución y la construcción.
Dirige a nuestra manera la revolución y la construcción, y también vive a nuestra manera. Un episodio relacionado con el color de su ropa evidencia la firmeza de su posición jucheana.
En cierta ocasión unos funcionarios le mostraron una tela diciendo que su color era el de moda y sería bueno usar la ropa de ese color. El Líder manifestó: la moda debe seguirme a mí, y no yo a la moda.
Convertiremos la idea Juche en fe y la materializaremos de manera consecuente en todas las esferas de la revolución y construcción para darle mayor esplendor a nuestro socialismo centrado en las masas populares, el socialismo del Juche.
Para defenderlo y hacer que resplandezca es preciso estrechar más la unidad monolítica entre el Líder, el Partido y las masas.
Estos tres elementos tienen un mismo destino, comparten la vida o la muerte. Su firme unidad en la ideología, la voluntad, el deber y la moral es la garantía para la segura victoria de la causa del socialismo. Debemos agrupar más compactamente a todo el pueblo alrededor del Partido y el Líder acrecentando así sin cesar el poderío de la unidad monolítica entre el Líder, el Partido y las masas.
Para mantener y defender el socialismo es de suma importancia neutralizar todo tipo de difamaciones que hacen de él los imperialistas y restauradores burgueses y hacerles conocer profundamente a los militantes y demás trabajadores su justedad y ventajas.
Ellos difaman el socialismo tachándolo de “totalitarismo”, “campamento militar” y “sistema de administración de ucase”. Estos términos no son más que sofismas reaccionarios sin fundamento teórico alguno. ¿Cómo actúan los restauradores burgueses que calumnian así al socialismo? Han disuelto el partido comunista por un “decreto del presidente” y lo imponen todo.
Como los imperialistas y dichos elementos calumnian con virulencia al socialismo, si no se pone al desnudo la naturaleza reaccionaria de sus “teorías”, es posible que algunas personas no preparadas duden del socialismo. Debemos poner al descubierto la esencia reaccionaria de esas “teorías” y pertrechar firmemente a los militantes y demás trabajadores con la idea socialista.
Voy a escribir un artículo para impugnar la calumnia que los imperialistas y los restauradores burgueses hacen al socialismo tildándolo de “totalitarismo”, “campamento militar” y “sistema de administración de ucase”. Al sector de la propaganda teórica también le corresponde escribir muchos trabajos que critiquen las teorías reaccionarias de ellos que denigran el socialismo y que expliquen la verdad y la superioridad de la idea y la teoría socialista. Nuestro Partido dilucidó todos los problemas teóricos y prácticos relacionados con la revolución y construcción socialista, entre ellos el de las tres revoluciones: la ideológica, la técnica y la cultural; el de la unidad monolítica entre el Líder, el Partido y las masas; el de la combinación adecuada del centralismo y la democracia; y el del fortalecimiento de la dictadura democrática popular. Si basándose en las ideas y teorías de la revolución y construcción socialistas formuladas por nuestro Partido, se denuncia el carácter reaccionario de la calumnia de los imperialistas y los restauradores burgueses al socialismo, es posible frustrar las maniobras de los imperialistas y demás reaccionarios y estimular grandemente a los pueblos que luchan por defender el socialismo.
Es menester escribir buenos artículos en cuanto a las limitaciones de las teorías de los clásicos precedentes de modo que los militantes y demás trabajadores conozcan claramente la originalidad y superioridad de la idea y teoría socialista de nuestro Partido.
El marxismo-leninismo es la idea formulada en reflejo de las exigencias de la práctica revolucionaria de la clase obrera en la época anterior al capitalismo monopolista y la etapa del imperialismo. Desde entonces la historia ha progresado mucho y la época ha cambiado. Vivimos una nueva época, la de independencia en la que las masas populares, convertidas en dueñas de su historia la escriben y forjan su propio destino de manera independiente y creadora. Los creadores del marxismo no experimentaron la construcción del socialismo ni Lenin tampoco.
Debido a las limitaciones de las condiciones de la época y las experiencias prácticas, las teorías del socialismo planteadas por ellos no pudieron superar, en muchos casos, el límite de la imaginación y suposición.
No hay que tratar con nihilismo el marxismo-leninismo ni desacreditar a sus creadores por tener limitaciones. Debemos reconocer los méritos acumulados por Marx, Engels y Lenin a favor de la humanidad y tratarlos con respeto. Con el nacimiento del marxismo-leninismo la doctrina socialista se convirtió de utopía en ciencia, la clase obrera llegó a contar con su idea rectora por primera vez en la historia y tuvo la posibilidad de luchar enérgicamente contra el capital y por la liberación clasista y nacional y por el socialismo. Tratar con respeto a los creadores del marxismo-leninismo es un deber consustancial porque esto significa que los sucesores de la revolución estiman a sus antecesores.
Al hablar de las limitaciones del marxismo-leninismo hay que señalar los méritos de sus creadores. De este modo es posible hacer que se comprenda correctamente y golpear a los imperialistas y restauradores burgueses que lo denigran.
Si uno quiere escribir un buen artículo sobre esas limitaciones, debe saber correctamente la originalidad y superioridad de la idea Juche, ideología revolucionaria de nuestro Partido.
La idea Juche es una original ideología y una acabada teoría revolucionaria comunista que el gran Líder creó reflejando las demandas de la época de la independencia, nueva época de la historia. Si se aclaran con certeza la originalidad y superioridad de esta idea se evidenciarán, por sí solas, las limitaciones de la teoría marxista-leninista. Los trabajadores de la esfera de la propaganda teórica deben estudiar con aplicación la idea Juche para conocer bien su originalidad y superioridad. Además, han de conocer bien la teoría marxista-leninista mediante el estudio de obras clásicas como “El capital”.
Hace falta crear gran cantidad de canciones de alto valor ideológico y artístico, las cuales proporcionan a las personas la convicción en la causa del socialismo y una férrea voluntad y ánimo. Una de las canciones de esta índole es “¡Que no se vaya la noche en Pyongyang!”. Esta canción les infundirá ánimo a los combatientes del Ejército Popular y el resto del pueblo durante una posible guerra. Al oírla siento que me alienta. El hombre debe saber apreciar las obras artísticas. No hay vida separada de la música. En el período de la guerra la radio también alienta a los militares y el pueblo que combaten.
Durante la Segunda Guerra Mundial el locutor soviético Levitan, encargado de dar las noticias de la Comandancia Suprema, estimuló con energía a los combatientes y el pueblo de la Unión Soviética al triunfo en la contienda, por lo cual se hizo famoso. Hitler, lleno de ira, ordenó que si tomaban Moscú lo primero que hicieran sería fusilarlo. En la actualidad nuestros locutores realizan bien las emisiones. Si se desencadena aquí una guerra, desempeñarán bien su papel.
Recientemente en la esfera de la música se han creado muchas canciones de valor ideológico y artístico. Una de ellas es “¡Que no se vaya la noche en Pyongyang!”. Lo es también “Si lo desea la madre Partido”, cuya letra es buena.
En adelante crearán muchas canciones de gran valor ideológico y artístico, dignas de ser patrimonio nacional. Tales canciones no son cosas del otro mundo. Pueden serlo las que gustan al líder y el pueblo. En los conjuntos artísticos con excepción del de Música Electroacústica Pochonbo no se crean muchas canciones de esta índole. En otros colectivos artísticos deben crear gran cantidad de canciones de importancia nacional con el tema de la vida como lo hace el referido conjunto artístico. Si uno quiere crear esas canciones, debe componer como por costumbre piezas amenas con el tema de la vida. Sólo con el deseo de producir canciones de valor nacional no es posible lograr el objetivo. Si una canción que refleja la vida le gusta al pueblo, se calificará como patrimonio nacional. Para crear canciones de este tipo los creadores deben penetrar en la realidad donde el pueblo vive y trabaja y conocer correctamente sus aspiraciones y demandas.
Es preciso interpretar bien las canciones. De lo contrario, las canciones, por muy buenas que sean, no producirán el efecto esperado.

domingo, 6 de noviembre de 2011

KIM JONG IL: ARMEMONOS FIRMEMENTE CON LAS TEORIAS JUCHEANAS SOBRE LA ADMINISTRACION ECONOMICA SOCIALISTA


Estimados amigos al acercarse el mes de diciembre, mes de conmemoración de la elección del Dirigente KIM JONG IL como presidente del Comité de Defensa Nacional, publicamos este importantísimo trabajo sobre la economía socialista para su conocimiento y difusión, como siempre nuestro Instituto haciendo los esfuerzos necesarios para mantener a ustedes con toda la información sobre nuestra hermana RPDC.
Los instamos a seguir visitando nuestro blog y a difundirlo entres sus contactos.


Atte.


Yuri Castro Romero

Sec. Gral. Del Instituto Cultural y de Amistad Peruano Coreano


¡TRABAJADORES DEL MUNDO ENTERO, UNIOS!


KIM JONG IL

ARMEMONOS FIRMEMENTE CON LAS TEORIAS JUCHEANAS SOBRE LA ADMINISTRACION ECONOMICA SOCIALISTA

Mensaje enviado a los profesores, empleados
y estudiantes del Instituto Superior de
Economía Nacional, que celebran el
Aniversario 45 de su fundación


1° de julio de 1991
I N D I C E
1. Acerca del principio fundamental de la administración de la economía socialista
2. Acerca del sistema de gestión de la economía socialista
3. Acerca del método de administración de la economía socialista
Han transcurrido 45 años desde que el gran Líder, camarada Kim Il Sung, fundó el Instituto Superior de Economía Nacional. En este decursar el plantel siguió con lealtad la dirección del Partido y cumplió excelentemente la misión revolucionaria encomendada.
Quiero hacer llegar un caluroso saludo de felicitación a todos sus profesores, empleados y estudiantes quienes festejan el 45 aniversario de la fundación del Instituto, recordando con gran orgullo la trayectoria que han recorrido con una constante e invariable fidelidad bajo la dirección del Partido.
Bajo la sabia dirección del Partido y del Líder, el Instituto Superior de Economía Nacional se ha consolidado y desarrollado como centro para la formación de cuadros de nuestro Partido, digno de confianza. El colectivo docente se ha nutrido con competentes especialistas y profesores, y las bases materiales y técnicas para la enseñanza, incluyendo los gabinetes de investigación para las distintas ramas de la economía, han sido establecidas firmemente, así como se han implantado, de manera estricta, un original sistema y método de docencia a nuestro estilo. Tanto desde el punto de vista del contenido que se imparte
y el método de enseñanza empleado, como de las condiciones docentes, en que se realiza, será difícil encontrar en otros países un centro de formación de cuadros administrativos económicos del Estado tan excelente como el Instituto Superior de Economía Nacional.
Hasta la fecha, en este centro se han formado innumerables cuadros leales al Partido y al Líder y versados en la economía, haciendo así un gran aporte a la consolidación de nuestro Poder popular y a la aceleración de la revolución y la construcción.
Entre los funcionarios dirigentes de los organismos administrativos y económicos del Estado y de las fábricas y empresas existen muchos graduados de este plantel, los cuales desempeñan un papel medular en la administración del Estado y en la edificación económica. A la par que impulsaba con fuerza la labor de armar a los funcionarios con las ideas y teorías de nuestro Partido sobre la administración económica, ha contribuido de manera activa a las tareas de reglamentar la administración económica, entre las que se encuentran las de formular y divulgar los reglamentos de la gestión económica socialista, crear la unidad ejemplar en la administración empresarial y generalizar sus experiencias.
Valoro en alto grado los éxitos obtenidos por el Instituto hasta ahora y expreso, en nombre del Comité Central del Partido y en el mío propio, un cálido agradecimiento a todos sus profesores, empleados y estudiantes, quienes con infinita fidelidad al Partido y al Líder se esfuerzan abnegadamente para materializar la orientación del Partido relacionada con la formación de cuadros.
El Instituto Superior de Economía Nacional es el emporio supremo de formación de cuadros administrativos y económicos de importancia para el Estado.
Hoy, el mismo encara la importante tarea de apoyar y defender las teorías jucheanas en cuanto a la administración económica socialista y aplicarlas a cabalidad. Todos sus profesores, empleados y estudiantes, bien conscientes del pesado cometido asumido ante el Partido y la revolución, deben apoyarlas y defenderlas firmemente y materializarlas de modo consecuente en cualesquier circunstancias. El Instituto ha de armar con firmeza a los funcionarios administrativos económicos del Estado y los estudiantes con estas teorías.
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1. ACERCA DEL PRINCIPIO FUNDAMENTAL DE LA ADMINISTRACION DE LA ECONOMIA SOCIALISTA
La teoría jucheana acerca de la administración de la economía socialista es una teoría original, centrada en el hombre, ya que se desarrolla considerando a las masas populares como protagonistas de la gestión económica.
La administración económica consiste en dirigir las actividades económicas de las personas encaminadas a alcanzar un determinado objetivo. En cualquier sociedad, allí donde se desarrollan actividades económicas basadas en el trabajo colectivo, es indispensable la administración económica. Su esencia y sus principios fundamentales, y su sistema y sus métodos son radicalmente diferentes según quiénes sean sus protagonistas.
En la sociedad capitalista donde se enseñorean los capitalistas, la administración económica tiene la facultad de oprimir y explotar a los trabajadores, para proporcionarles ganancias a los capitalistas. En contraste con esto, en la sociedad socialista donde las masas populares son las protagonistas de la administración económica, ésta es una facultad de dirección social destinada a asegurar las actividades económicas independientes y creadoras de los trabajadores.
El principio fundamental de la administración económica socialista es convertir a las masas populares en reales protagonistas de ella. Es decir, es hacer que esas masas ejerzan efectivamente su derecho y cumplan con su responsabilidad y su papel como protagonistas en la administración económica.
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Esta es la cuestión fundamental que se plantea en la administración económica socialista y según cómo ésta se solucione se definirá el éxito de la construcción económica socialista y el destino del sistema socialista.
Si las masas populares se convierten en dueñas del poder estatal y de los medios de producción, se dan las condiciones sociales que les permiten ocupar la posición de protagonistas en la administración económica y cumplir con su responsabilidad y rol como tales. Pero esto no se logra espontáneamente con la creación de esas condiciones.
Para lograrlo, la administración económica de la sociedad socialista debe realizarse a favor de los intereses y las demandas de las masas populares. Aunque se hayan creado tales condiciones mediante la eliminación de la propiedad capitalista y la implantación de la socialista, si la economía no es administrada según la voluntad y las exigencias de las masas populares, es imposible que ellas ejerzan su derecho y cumplan con su responsabilidad y su papel como protagonistas en la gestión económica.
Sólo si la administración económica responde a la voluntad y a las demandas de las masas populares y se convierte en una obra propia de éstas, todos los trabajadores pueden participar en ella como protagonistas y desplegar sin reservas su capacidad creadora en la edificación económica. Para que materialicen esta posibilidad, es preciso elevar su conciencia política y su entusiasmo creador. En la administración económica socialista hay que resolver todos los problemas mediante la elevación de la conciencia política de sus protagonistas, las masas populares, y la movilización de su fuerza e inteligencia creadoras. Sólo cuando ellas se convierten en reales protagonistas de la administración económica, es posible que la economía del país, siendo un mecanismo orgánico de producción, manifieste plenamente el poderío del colectivismo y se desarrolle sin interrupción y a un alto ritmo.
Consolidar y promover sin descanso las relaciones de unidad y colaboración camaraderiles en la gestión económica socialista constituye un asunto fundamental para convertir a las masas populares en reales protagonistas de ésta. Las actividades económicas, independientes y creadoras, que ellas realizan como protagonistas, pueden obtener éxitos sólo apoyándose en el colectivismo. Como el hombre es un ente social que vive y actúa manteniendo relaciones sociales, sólo en el colectivo social puede hacer efectiva su demanda por la independencia y desempeñar su papel creador. En la sociedad socialista las masas populares ocupan la posición de dueñas y cumplen con la responsabilidad, con el rol que desempeñan como tales en la administración económica, esto está relacionado con que este tipo de sociedad se basa en el colectivismo y el fundamento de sus relaciones lo constituyen la unidad y la cooperación. En cuanto a la administración económica socialista, es posible hacer que las masas populares sean sus protagonistas reales, sólo cuando las actividades económicas del colectivo y de los trabajadores en particular se organizan de manera unificada, según el orden de la gestión económica basado en el colectivismo, y se establecen con acierto las relaciones de unidad y cooperación camaraderiles.
El principio fundamental de la administración de la economía socialista refleja el carácter de la sociedad socialista, la cual, siendo la fase inferior de la sociedad comunista cobra carácter comunista y a la vez tiene carácter transitorio por ser inmadura en comparación con la fase superior.
A medida que avanza la construcción económica socialista y se supera el carácter transitorio de la sociedad socialista, ese principio llega a materializarse de modo más consecuente y, sobre esta base, el sistema y el método de administración económica se perfeccionan aún más.
Por reflejar el carácter comunista de la sociedad socialista, la administración económica socialista posee característica peculiar que la distingue de la gestión empresarial capitalista, basada en el individualismo.
La administración económica socialista exige atenerse principalmente a la dirección política.
La dirección del partido constituye la línea respiratoria de la gestión económica socialista y la fuente principal de su superioridad y vitalidad. Se realiza a través de la dirección política de las actividades económicas de las personas. Sólo guiada por esta dirección política, la economía socialista puede manejarse y administrarse de manera correcta y conforme a su naturaleza.
La dirección política del partido es la garantía principal para poner plenamente de manifiesto la capacidad creadora de las masas populares en las actividades económicas. La superioridad de la economía socialista radica en el pleno despliegue de la inagotable capacidad creadora de sus protagonistas, las masas populares. Esta capacidad se manifiesta al máximo cuando ellas se conforman un ente socio-político, basándose en la concepción de la vida colectivista. Quien las aglutina como ente socio-político con una poderosa capacidad creadora, es el partido de la clase obrera. Sólo bajo su dirección pueden concientizarse y organizarse hasta unirse estrechamente al líder y poseer una inquebrantable fuerza.
Únicamente cuando se asegura de manera precisa la dirección política del partido es posible armar firmemente a todos los que participan en las actividades económicas con la idea revolucionaria del líder y agruparlos compactamente en torno a éste y al partido, y conducirlos para que dediquen toda su fuerza e inteligencia creativas para impulsar con dinamismo la edificación económica socialista.
La dirección política del partido permite a las instituciones económicas y a las empresas administrar la economía de acuerdo con las exigencias y los intereses de las masas populares.
La guía directriz de estas actividades económicas son la línea y la política del partido, las cuales definen el objetivo y la orientación, la estrategia y las tácticas, y las tareas y los métodos concretos para la lucha por defender y hacer efectiva la independencia de las masas populares en cada período y etapa de la revolución y la construcción. Si el Partido ejerce una firme dirección política sobre todos los organismos económicos y las empresas para que defiendan y materialicen de manera consecuente su línea y política, es posible administrar y manejar la economía conforme a las demandas y los intereses de las masas populares.
Esa dirección es indispensable para mantener y materializar los principios revolucionarios en la administración económica.
Cuando ésta se asegura con firmeza, es posible eliminar por completo los elementos capitalistas y todas las demás desviaciones de derecha y de izquierda en la administración económica y mantener y defender, consolidar y desarrollar sin interrupción el régimen económico socialista, basado en el colectivismo.
La administración económica socialista requiere que la economía se planifique bajo la dirección unificada del Estado.
Desarrollarla así con rapidez es una demanda consustancial de la economía socialista, pues de este modo es posible consolidar y desarrollar sin cesar el sistema económico socialista y acelerar el incremento de las fuerzas productivas hasta poder garantizar plena y materialmente la vida independiente y creadora de las masas populares.
El desarrollo planificado y equilibrado de la economía socialista y su alto ritmo ininterrumpido se logran cuando la economía es administrada y manejada bajo la dirección unificada del Estado. Sólo si el Estado la controla y dirige de manera unificada, puede elaborar el plan de desarrollo de la economía nacional según la voluntad y las exigencias de las masas populares, organizar y dirigir con acierto su ejecución e implantar la disciplina en el cumplimiento del plan estatal para lograr así un planificado, equilibrado y rápido desarrollo de la economía nacional. Al gestionarla, de modo planificado, bajo la dirección unificada del Estado, se pueden utilizar racionalmente los recursos humanos y naturales del país y organizar con arreglo a un plan la producción y distribución, la acumulación y el consumo para promover en gran escala la reproducción ampliada socialista, así como elevar la efectividad de la producción mediante el rápido desarrollo de la ciencia y la técnica en el país y su combinación racional con la producción.
Los imperialistas y demás reaccionarios hacen alevosos esfuerzos para convertir la economía planificada socialista en capitalista de mercado, denigrándola al decir que ésta tiene un bajo nivel de productividad, impide el desarrollo técnico y limita la facultad creadora de los productores, porque se gestiona “de manera burocrática y administrativa” por el Estado. Por mucho que traten de embellecer, la economía de mercado capitalista no puede encubrir su naturaleza antipopular, pues lleva la explotación y la opresión, el desempleo y la pobreza a las masas populares. Por ahora, en los países donde la economía socialista planificada se convirtió en capitalista de mercado por culpa de los restauracionistas burgueses, la propiedad socialista se ha convertido en capitalista, la economía cae en un estado caótico y de parálisis y se transforma en una economía dependiente, así como la vida del pueblo se empobrece cada día más debido a la reducción de la producción, el desempleo masivo, la escasez de mercancías y el alza de sus precios. La única vía para defender la economía planificada socialista y poner plenamente de manifiesto sus ventajas es intensificar la dirección unificada del Estado bajo la guía del partido. Debemos frustrar categórica y enérgicamente las maquinaciones de los imperialistas y los restauracionistas burgueses, encaminadas a convertir la economía socialista planificada en capitalista de mercado, y defender y asegurar con firmeza la dirección unificada del Estado.
La gestión de la economía socialista requiere materializar a carta cabal la línea de masas.
En la sociedad socialista, donde las masas populares son las dueñas, hay que aplicar estrictamente la línea de masas también en la administración económica a tenor de su naturaleza. La línea de masas de nuestro Partido es el principio básico para la dirección de las masas, dilucidado desde un nuevo ángulo por los principios de la idea Juche. En la gestión de la economía socialista, según las exigencias de esta línea debe respetarse la voluntad de las masas productoras, defenderse sus intereses y resolverse todos los problemas apoyándose en su entusiasmo revolucionario y su actividad creadora. Los funcionarios dirigentes de los organismos económicos estatales y las empresas, según demanda esa línea, siempre deben defender firmemente los intereses de las masas populares, servirles con lealtad, así como confiar en sus fuerzas, compenetrarse y compartir sus alegrías y sus penas, movilizando su fuerza e inteligencia. Si esto se logra, se podrá resolver con éxito cualquier problema que se presente en la administración económica.
En la gestión de la economía socialista la línea de masas puede materializarse consecuentemente cuando se combina con la dirección unificada del Estado. Al aplicarse cabalmente la citada línea la administración económica socialista se convierte en una actividad que sirve genuinamente a los intereses de las masas populares, una actividad propia de las mismas que las orienta para que participen como dueñas en la gestión económica y cumplan puntualmente la política del Partido y su materialización, el plan estatal, ayudándose y conduciéndose unas a otras y desplegando su gran entusiasmo revolucionario y su facultad creadora.
Las experiencias prácticas de la gestión económica socialista en nuestro país demuestran que sólo mediante una enérgica lucha por la materialización de la línea de masas en la administración económica, ésta puede servirles y convertirse con seguridad en una obra de las propias masas. Nuestro Partido condujo a los funcionarios de los organismos económicos estatales a llevar adelante una lucha sin tregua contra el burocratismo y por la cristalización de la línea de masas en la dirección y administración de la economía socialista y en este proceso implantó el sistema y el método de trabajo revolucionarios, logrando solucionar de modo brillante la materialización de la línea de masas en dicha actividad.
La administración de la economía socialista tiene también la característica que refleja el carácter transitorio de la sociedad socialista. Aunque este carácter transitorio no puede determinar su característica esencial, es muy importante tomarlo en consideración en la gestión económica. Partiendo del carácter transitorio de la sociedad socialista, las empresas poseen autonomía relativa en la gestión económica socialista y para esta gestión utilizan como medios la estimulación material con respecto al trabajo, las relaciones mercantiles y monetarias y la ley del valor.
En la administración económica socialista no debe menospreciarse el carácter transitorio de la sociedad socialista, absolutizándose sólo su carácter comunista.
En ella, hay que considerar por igual el carácter comunista y el transitorio de la sociedad socialista. Para resolver la cuestión de la administración económica conforme a estos dos caracteres, lo importante es aplicar de manera correcta, de acuerdo con la naturaleza colectivista de la sociedad socialista, las leyes y categorías económicas que reflejan ese carácter transitorio, las cuales representan las condiciones socio-económicas del sistema socialista donde aún subsisten remanentes de la vieja sociedad. En la gestión económica socialista no hay que menospreciar la aplicación de estas, ni absolutizarlas concediéndole demasiada importancia. Si las absolutizan resulta que crecerán los elementos capitalistas que traerán graves consecuencias tales como convertir la economía socialista en capitalista.
En la gestión económica socialista hay que aprovechar estas leyes y categorías económicas con eficacia conforme a la naturaleza colectivista de la sociedad socialista, convirtiéndolas así en palancas económicas que sirven para manifestar la superioridad del régimen socialista.
En la actualidad, los socialdemócratas contemporáneos las subrayan y absolutizan hasta el punto de introducir la economía de mercado capitalista. Este es el camino que conduce a abandonar el socialismo y restaurar el capitalismo. En la sociedad socialista hay que utilizar estas palancas, en todos los casos, para establecer mejor las relaciones de unidad y cooperación basadas en el colectivismo y fortalecer la economía socialista planificada, y no para fomentar el individualismo y el egoísmo y restaurar la economía de mercado capitalista. El colectivismo y el individualismo se contraponen radicalmente y no son compatibles jamás la economía socialista planificada y basada en el colectivismo y la economía capitalista de mercado fundamentada en el individualismo.
Al utilizar, de manera correcta, de acuerdo con la peculiaridad esencial de la gestión económica socialista, las palancas económicas que reflejan ese carácter transitorio, debemos lograr que ellas sirvan de forma eficaz para oponerse al individualismo y al egoísmo, materializar cabalmente el principio del colectivismo, intensificar la administración de la economía planificada y unificada por el Estado y manifestar plenamente la superioridad de la economía socialista planificada.
La misión principal de la gestión económica socialista consiste en acelerar al máximo la construcción económica socialista desplegando a plenitud las ventajas del régimen económico socialista, para así asentar sólidamente las bases materiales y técnicas del socialismo y el comunismo y garantizar la vida independiente y creadora de las masas populares. La superioridad del régimen económico socialista puede manifestarse en alto grado cuando la dirección y la gestión de la economía son llevadas a buen término bajo el sabio liderazgo del partido y del líder. En nuestro país esto sucede gracias a que se le dio la solución más correcta al problema de la gestión económica socialista bajo la sabia dirección del Partido y el Líder.
El principio fundamental de la administración económica socialista está reflejado en los preceptos principales de la gestión económica.
El gran Líder, camarada Kim Il Sung, organizando y dirigiendo con acierto el proceso de la construcción económica socialista, generalizó las ricas experiencias acumuladas en la gestión económica y definió de modo científico los preceptos principales de la administración económica socialista.
Estos consisten en combinar de manera adecuada la dirección política y la económico-técnica, la dirección unificada del Estado y la iniciativa creadora de cada unidad, la democracia y el mando único, el estímulo político-moral y el material. En otras palabras, residen en que los organismos económicos del Estado ejerzan la dirección técnico-económica bajo la dirección política del Partido, cada unidad eleve su creatividad sobre la base de garantizar la orientación unificada y planificada del Estado, se aplique el mando único a condición de asegurar la democracia, así como se da prioridad al estímulo político-moral, combinándolo armoniosamente con el material.
Se trata de preceptos revolucionarios que permiten defender el principio revolucionario de la clase obrera en la administración económica y realizar la gestión y el manejo científicos y racionales de la economía a tenor de la naturaleza del sistema socialista.
Gracias a que la teoría jucheana aclaró científicamente el principio fundamental y los preceptos principales en cuanto a la administración de la economía socialista centrándolos en las masas populares, se abrió el auténtico camino que les permite ocupar su posición y cumplir con su responsabilidad y papel como protagonistas de la producción y la administración. El que se definan ese principio y preceptos centrados en las masas populares, constituye una de las originalidades y ventajas de la teoría jucheana acerca de la administración de la economía socialista.
La anterior teoría revolucionaria de la clase obrera no podía expresar un correcto principio y preceptos fundamentales de la gestión económica socialista, debido a las limitaciones de la concepción del mundo centrada en la materia y a la falta de experiencia práctica en la edificación socialista. En el pasado, algunos países dirigieron y gestionaron la economía socialista, dando preferencia a la dirección técnico-económica, el método de administración y el estímulo material. Esto impidió manifestar plenamente la superioridad del régimen socialista, incentivando el burocratismo en la gestión económica y fomentando entre las personas ideas retrógradas como el egoísmo individual y el sectorialismo.
Hoy, los socialdemócratas contemporáneos introducen los métodos capitalistas en la administración económica, convirtiendo así la economía socialista en capitalista. La gestión económica capitalista se contrapone fundamentalmente a la socialista.
En la sociedad capitalista el derecho a la gestión empresarial pertenece a los capitalistas, poseedores de los medios de producción, en tanto las masas productoras, siendo esclavas del capital, no tienen ningún derecho a la administración. Las relaciones entre los capitalistas y las masas productoras se caracterizan por el antagonismo y el conflicto clasista. El sistema de administración empresarial capitalista es un cruel sistema despótico que somete por fuerza a las masas productoras a actividades empresariales en beneficio de los capitalistas, un sistema de explotación antipopular que las oprime atándolas al dinero.
Los socialdemócratas contemporáneos imponen a las masas productoras a tal sistema reaccionario. Además, emplean en la administración económica el desempleo como medio para elevar la intensidad del trabajo, convierten las relaciones entre las personas en relaciones mercantiles y monetarias, niegan la dirección del partido y el mando centralizado y planificado del Estado, así como insisten en la posesión privada de las empresas y la competencia libre ilimitada. Impulsados por la idea de dar primacía a lo material, consideran a las masas productoras, no como dignos entes con conciencia ideológica independiente, sino como viles seres que persiguen sólo su interés personal, no como poderosos entes con capacidad creadora, sino como seres impotentes que son gobernados por las condiciones económico- materiales. Es absurdo que, partiendo de este punto de vista y criterio erróneos sobre las masas productoras, traten de superar las dificultades surgidas en la gestión económica socialista con el método de introducir la economía capitalista de mercado y el individualismo. Los graves hechos que ocurren en la actualidad en algunos países muestran elocuentemente que si se trata la cuestión de la administración económica socialista centrándose en lo material o en la ganancia, y no en las masas populares, es imposible mantener siquiera la existencia del régimen socialista, y menos manifestar las ventajas del sistema de economía socialista.
Bajo la dirección del Partido y según el principio y los preceptos fundamentales de la gestión económica socialista, en nuestro país se implantaron el sistema y el método de administración económica centrados en las masas populares, que les sirven con lealtad a ellas y elevan notablemente su papel creador, gracias a lo cual se solucionó de modo magnífico el problema de la administración económica socialista en correspondencia con los principios revolucionarios de la clase obrera y la naturaleza del régimen socialista. Las experiencias prácticas de la edificación socialista reafirman fehacientemente que para resolver el problema de la gestión económica no hay otra vía que atenerse al principio y los preceptos fundamentales definidos por la teoría jucheana sobre la administración económica socialista.
Bien conscientes de la justeza y superioridad de esta teoría centrada en las masas populares, debemos aplicarla de manera consecuente en la administración de la economía socialista.
2. ACERCA DEL SISTEMA DE GESTION
DE LA ECONOMIA SOCIALISTA
Implantar un correcto sistema de administración de la economía socialista tiene una gran importancia para consolidar  y desarrollar el régimen económico socialista y para mostrar plenamente la superioridad del socialismo.
Por sistema de administración económica se entienden el sistema de trabajo y el del organigrama administrativo para programar y dirigir las actividades económicas del país. El sistema de trabajo en la gestión económica implica el régimen y el orden para materializar el principio y los preceptos fundamentales de la administración económica; el sistema del organigrama administrativo abarca la estructura y la función de las organizaciones de gestión económica y la correlación entre éstas. En la sociedad socialista, sólo si se establece de manera correcta el sistema de gestión económica, se pueden definir con acierto el sentido y los reglamentos de las actividades, la posición y el papel de las organizaciones de gestión económica y de todos sus miembros y coordinarse de modo perfecto sus acciones.
Cuando se implanta de acuerdo con la naturaleza del régimen socialista y mejora y se perfecciona según las demandas del desarrollo de la realidad, se consolida incesantemente el sistema de la economía socialista y se ponen de manifiesto sus ventajas y su vitalidad, pero en el caso contrario, resulta que éste se degenera paulatinamente hasta convertirse en capitalista.
La cuestión del sistema de administración económica socialista es tan vital que determina la existencia o la ruina del sistema de la economía socialista.
Establecer y perfeccionar el sistema de gestión económica socialista es una tarea muy difícil y complicada, pues implica una transformación social para eliminar el viejo orden de administración económica y una labor creadora encaminada a implantar y consolidar otro nuevo socialista. En la implantación de este sistema lo importante es eliminar por completo los residuos del orden de gestión económica capitalista en la industria, la agricultura y los demás sectores de la economía nacional y establecer de modo integral otro nuevo socialista basado en el principio y los preceptos revolucionarios. Sólo de alcanzar este objetivo, el sistema de gestión económica socialista puede ser una poderosa arma para mantener y consolidar el régimen económico socialista y mostrar plenamente su superioridad.
El proceso de perfeccionar de modo integral el orden de administración económica socialista es el de consolidar y desarrollar sin cesar el orden de gestión económica que refleja el carácter comunista y el de superar gradualmente el que refleja el carácter transitorio. Con miras a mejorar y perfeccionar el sistema de administración económica socialista conforme al legítimo proceso de su implantación, es preciso crear el prototipo de gestión económica comunista al que debe adherirse con firmeza en todo el período histórico de transición de la administración económica socialista a la comunista.
A principios de la década de 1960 cuando se ha implantado el régimen socialista e impulsaba la reconstrucción técnica general de la economía nacional en nuestro país, el gran Líder, camarada Kim Il Sung, creó el sistema de trabajo Taean materializando el espíritu y el método Chongsanri en la administración económica, gracias a lo cual se vio realizada magníficamente la tarea histórica de crear el prototipo de gestión económica comunista y se abrió un nuevo horizonte para la administración económica socialista y comunista. La implantación del sistema de trabajo Taean fue una reforma de trascendencia histórica que propició un radical salto hacia el sistema de gestión económica comunista según el cual se administra la economía bajo la dirección colectiva del comité del Partido.
Este sistema, más ventajoso y conveniente a la naturaleza del régimen socialista es una forma de administración económica jucheana que permite manejar de manera científica y racional la economía, aplicando la línea de masas bajo la dirección colectiva del comité del Partido. La esencia de dicho sistema consiste en que es la encarnación de la idea Juche y la línea revolucionaria de masas basada en esa doctrina. Se trata de un original sistema de gestión económica que combina la dirección única del Partido y la centralizada y planificada del Estado con la línea de masas. Es, precisamente, el sistema de gestión económica centrado en las masas populares que les permite a éstas manejar de modo científico y racional la economía como sus auténticas protagonistas, y es la forma de gestión económica comunista que encarna de modo excelente el principio colectivista “Uno para todos y todos para uno”.
Según ese sistema los organismos económicos y las empresas efectúan sus actividades administrativas bajo la dirección colectiva del comité del Partido.
La dirección colectiva del comité del Partido es el núcleo principal del sistema de trabajo Taean, porque ese comité que es el supremo órgano directivo de la unidad dada, discute y decide en forma colectiva todos los asuntos relacionados con la gestión económica y según lo acordado allí los trabajadores partidistas y los funcionarios administrativos y económicos programan y ejecutan el trabajo.
La dirección colectiva del comité del Partido significa la dirección política de la economía y la dirección basada en la política. Es diferente a la dirección administrativa y profesional o a la dirección económica y técnica que ejercen los organismos correspondientes. La dirección colectiva del comité del Partido, que es el órgano de mando político, no tiene nada que ver con el acaparamiento del trabajo administrativo o con el método administrativo. Ella implica definir la orientación y la vía para ejecutar la política económica del Partido, apoyándose en la inteligencia colectiva de las masas e investigar y controlar para que se ejecute puntualmente lo discutido y decidido en sus reuniones organizando y movilizando a las masas con métodos políticos. Dirigir de manera política y sobre la base de la política las actividades económicas es, precisamente, la característica esencial de la dirección colectiva del comité del Partido.
La dirección colectiva del comité del Partido permite asegurar con firmeza la preponderancia de la dirección política y combinarla de manera orgánica con la dirección económica y técnica, porque según la orientación y las tareas discutidas y decididas en el comité del Partido, los funcionarios económicos y administrativos realizan el trabajo económico y técnico y organizan actividades administrativas, mientras los funcionarios partidistas y de las organizaciones de trabajadores hacen la labor política. Además, propicia eliminar el subjetivismo y la arbitrariedad del individuo y discutir y decidir en colectivo la orientación y las vías para cumplir las tareas económicas planteadas, sintetizando la voluntad y las exigencias de las amplias masas productoras, así como materializarlas con éxito poniendo al rojo vivo el entusiasmo revolucionario y la actividad creadora de éstas. Y permite que los funcionarios administrativos dirijan con resolución según lo discutido y decidido en el comité del Partido y que las organizaciones partidistas y de trabajadores movilicen a las masas y garanticen en lo político que la dirección unificada de los funcionarios administrativos se haga efectiva gracias a la alta conciencia de las masas.
Los socialdemócratas contemporáneos rechazan la dirección partidista de la labor económica. Si se castra la dirección partidista, dirección política de la labor económica, no se puede esperar que las actividades administrativas se programen e impulsen por una correcta vía desde el punto de vista de la política ni que se realice con éxito la labor política encaminada a educar a las personas y organizarlas y movilizarlas para el cumplimiento de las tareas económicas. Abandonar la dirección partidista de la labor económica, es, en esencia, rechazar la dirección del partido en la construcción económica socialista y renunciar a los principios revolucionarios de la clase obrera.
Con la profundización y desarrollo de la revolución, debemos intensificarla, para impedir que surjan elementos capitalistas y revisionistas en la gestión económica socialista.
El sistema de trabajo Taean demanda cumplir las tareas económicas presentadas mediante la priorización de la labor política y la movilización de las masas productoras y exige que el superior ayude con responsabilidad al subalterno.
La priorización de la labor política y la ayuda por parte del superior al subalterno en la gestión económica constituyen requisitos fundamentales para llevar a cabo la línea de masas y una importante garantía para asegurar la cientificidad y minuciosidad de la dirección. El sistema de trabajo Taean permite conducir a las amplias masas a participar conscientemente en el cumplimiento de las tareas económicas, priorizando la labor política bajo la dirección colectiva del comité del Partido y ayudar activamente el superior al subalterno en lo político e ideológico y en lo económico y técnico. De esta manera propicia que los trabajadores laboren de modo concienzudo y según sus fines bien definidos en bien de la sociedad y la colectividad, que se estrechen la unidad y cooperación y que se asegure en forma inmejorable la coproducción socialista.
El sistema de trabajo Taean exige administrar y manejar la economía de manera planificada.
La economía socialista tiene posibilidad de desarrollarse de modo planificado y equilibrado basándose en la propiedad social sobre los medios de producción. Esta posibilidad se convierte en realidad si se establece un sistema de trabajo científico según el cual la economía nacional es administrada tal como lo exige la ley del desarrollo planificado y equilibrado y las masas se organizan y movilizan de manera correcta.
El sistema de trabajo Taean asegura con firmeza el desarrollo planificado y equilibrado de la economía nacional mediante la implantación del régimen y el orden de combinar la dirección centralizada del Estado con la línea de masas bajo la guía del Partido en la elaboración y ejecución del plan. El problema primordial que se presenta para establecer el sistema de administración planificada de la economía nacional es implantar en la planificación el sistema de trabajo que no permite el subjetivismo de sus organismos estatales y el sectorialismo de los productores, combina con acierto las demandas del Partido y el Estado con las de los productores y programa en detalles y de manera correcta las actividades de todas las ramas y unidades de la economía nacional. El sistema de trabajo Taean posibilita que los funcionarios de los organismos de planificación del Estado y de las instituciones superiores, buenos conocedores de las exigencias del Partido y el Estado y de la vida económica en general del país, tracen el plan discutiendo con las amplias masas productoras y las masas lo acepten como lo suyo.
Además, permite que las secciones de planificación de los organismos económicos y de las empresas se desempeñen como células de los organismos de planificación del Estado, la labor de planificación se realice bajo la dirección unificada del Comité Estatal de Planificación, y los índices del plan se acoplen en concreto desde las instancias inferiores hasta las superiores.
Por eso propicia que se materialice de manera correcta la orientación de nuestro Partido para la unificación y pormenorización del plan, y se maneje, según el plan, la economía socialista mediante la solución óptima de los problemas que surgen en su administración en relación con la planificación.
El sistema de trabajo Taean garantiza la vinculación acertada de las ciencias y técnicas con la producción. La economía socialista es la economía altamente modernizada y fundamentada en las ciencias, que se desarrolla según las leyes económicas objetivas y apoyándose en los logros de la ciencia y la técnica. El progreso unificado de las ciencias y técnicas y de la producción es una de las características principales del desarrollo de la producción moderna. El rápido e incesante crecimiento de la producción moderna se logra mediante el proceso de desarrollo científico y técnico y su amplia introducción oportuna en la producción, y la dirección de la producción se efectúa mediante el ejercicio de la dirección científica y técnica. El sistema de trabajo Taean posibilita intensificar decisivamente la dirección científica y técnica y ensamblar de manera orgánica los planes de desarrollo científico y técnico y los de incremento productivo e impulsar su cumplimiento para priorizar con seguridad la promoción de las ciencias y técnicas e introducir sus adelantos en la producción.
Además, permite conjugar adecuadamente la ciencia y la técnica con la producción, porque el ingeniero jefe de la empresa, conocedor de las técnicas, controla de manera unificada y dirige integralmente, como jefe de estado mayor, todas las actividades directamente relacionadas con la producción. Una de las ventajas de ese sistema consiste en despertar el entusiasmo revolucionario y la iniciativa creadora de las masas productoras y desarrollar con rapidez la economía mediante la conjugación de la ciencia y la técnica con la producción y la fundamentación científica y técnica de ésta a un alto nivel.
Este sistema asegura de modo racional la producción, aprovechando con eficiencia las palancas económicas. Esas palancas son un medio importante para la gestión racional de la economía socialista. El problema fundamental que se presenta para utilizarlas es aplicarlas en correspondencia con el carácter colectivista de la sociedad socialista y la legitimidad de su desarrollo. Ese orden de asegurar racionalmente la producción mediante la utilización correcta de las palancas económicas se logró exitosamente gracias al sistema de trabajo Taean. Este permite utilizar las palancas económicas como medios para garantizar la planificación y efectividad de la producción, sobre la base de priorizar con firmeza la labor política dirigida a elevar sin cesar el entusiasmo revolucionario y la actividad creadora de los trabajadores, que son considerados como la principal fuerza impulsora del desarrollo de la economía socialista.
Al facilitar el establecimiento del orden en que se definan de manera científica los índices cualitativos y cuantitativos de la producción a la altura de la realidad y, teniéndolos en consideración, se aseguren los éxitos de las actividades de gestión, el sistema de trabajo Taean posibilita sobrecumplir los índices cuantitativos mediante el mejoramiento de los cualitativos.
Favorece que los materiales se suministren en forma comercial, según el plan y el contrato, y a través de las empresas correspondientes.
De este modo es posible cumplir satisfactoriamente las tareas de producción con pocos materiales. El sistema detrabajo Taean facilita aumentar la productividad del trabajo y asegurar la producción con poca mano de obra estableciendo el sistema de definir científicamente las normas del trabajo, organizar, sobre esta base, la fuerza laboral y utilizar de manera racional la palanca de la remuneración del trabajo. Además, asegura la producción de forma racional en el sentido de dar mayores beneficios al Estado realizando exactos cálculos económicos y aumentando la rentabilidad, mediante la utilización eficiente de las palancas financieras. Asimismo, permite que las empresas apliquen el sistema de autofinanciamiento, ateniéndose al principio de realizar las actividades administrativas de modo creador, con relativa autonomía y bajo la dirección planificada del Estado. De esta manera, el sistema de autofinanciamiento sirve para aplicar mejor el principio del colectivismo y garantizar de lleno el desarrollo planificado y equilibrado de la economía nacional, así como para aumentar la efectividad de la producción y las actividades administrativas.
El sistema de trabajo Taean, al establecer una fórmula apropiada para utilizar de modo correcto las palancas económicas en concordancia con la naturaleza colectivista de la sociedad socialista, permite que esas palancas contribuyan activamente a demostrar la superioridad del régimen económico socialista y asegurar de forma racional la producción planificada.
Este es el más ventajoso sistema de administración económica socialista, el cual se aplica de manera integral en todos los sectores de nuestra economía nacional. Todos los sistemas de administración económica de nuestro país, sobre todo, el de dirección agrícola cuyo eje es el comité distrital de administración de las granjas cooperativas y el de planificación que asegura la unificación y pormenorización del plan, son para gestionar la economía de manera planificada y científica, aplicando la línea de masas bajo la dirección colectiva del comité del Partido según lo exige el sistema de trabajo Taean. El sistema de gestión económica socialista con el sistema Taean como eje, implantado en el país en todos sus aspectos, es una forma original de administración económica a nuestro estilo. La experiencia histórica obtenida al resolver el problema de la administración económica socialista demuestra que para la construcción de la economía socialista no existe ni puede existir otro sistema de gestión económica mejor que el de trabajo Taean. Debemos sentir un alto orgullo y dignidad por tener el más ventajoso sistema de gestión económica socialista, a nuestro estilo, así como debemos defender con firmeza y aplicar  carta cabal ese sistema de gestión económica socialista del Juche, sin ninguna vacilación ante cualquier viento que sople.
Este año se conmemora el 30 aniversario de la implementación del sistema de trabajo Taean. Durante este tiempo se han obtenido resonantes éxitos en los esfuerzos por introducirlo.
Debemos consolidar esos éxitos y aplicarlo más consecuentemente.
Con este fin es preciso intensificar la dirección colectiva del comité del Partido, para que el colectivismo surta un efecto real en la gestión económica. El gran poderío del sistema de trabajo Taean consiste en movilizar al máximo la fuerza y la inteligencia creadoras de todas las personas que participan en las actividades económicas bajo la dirección del Partido. En todos los sectores y las unidades de la economía nacional hay que consultar y resolver sobre la base del análisis colectivo bajo la dirección del comité del Partido los problemas relativos a la gestión económica e impedir que algunos individuos los traten con subjetivismo y arbitrariedad. Los funcionarios partidistas y los administrativos y económicos deben cooperar en el trabajo y fortalecer la unidad camaraderil. En especial, el director, el secretario del Partido y el ingeniero jefe, miembros de dirección de la empresa, unidos como un solo hombre, deben colaborar estrechamente como camaradas y cumplir con su responsabilidad, desde su posición. Si en la empresa el director es el comandante, el secretario del Partido es como el comisario político. Los dirigentes principales del Partido de las empresas no deben actuar arbitrariamente, detentando la labor administrativa. Teniendo bien presente que esto es el obstáculo principal que impide la aplicación estricta del sistema de trabajo Taean en la dirección económica y la gestión empresarial, deben realizar con propiedad y según lo acordado en el comité  del Partido la labor política destinada a garantizar el trabajo administrativo y económico y la educación ideológica de los trabajadores, de manera que los funcionarios, técnicos y obreros, unidos con una sola idea y voluntad, desarrollen a plenitud su sentido de responsabilidad y su facultad creadora para el cumplimiento de las tareas económicas asignadas. El director y el ingeniero jefe han de aceptar siempre con honestidad la dirección partidista y cumplir con su responsabilidad y papel como comandantes administrativos para que los problemas discutidos y decididos en colectivo en el comité del Partido se solucionen a tiempo y consecuentemente.
Con vistas a mejorar la dirección y la gestión de la economía socialista mediante la aplicación consecuente del sistema de trabajo Taean, es necesario que los funcionarios administrativos y económicos efectúen con responsabilidad y de manera creadora el trabajo económico-técnico y la labor organizativo - administrativa adhiriéndose al principio de dar prioridad al desarrollo científico y técnico y elevar la eficiencia económica y la calidad de los productos.
Desarrollar la ciencia y la técnica y elevar la eficiencia económica y la calidad de los productos es una importante tarea que se presenta en la labor organizativo-administrativa y económica. Cuanto más se profundiza la edificación socialista, tanto más crecen esas demandas.
El desarrollo de la ciencia y la técnica es el factor principal para el incremento de la eficiencia económica y el mejoramiento de la calidad de los productos y fomentar la producción basándose en el rápido progreso científico-técnico constituye la tendencia principal actual para el desarrollo económico. Una de las ventajas importantes del sistema de trabajo Taean consiste, precisamente, en estimular con energía el progreso técnico mediante la intensificación de la dirección científica y técnica. 
Nos compete, pues, priorizar con seguridad el desarrollo científico- técnico para así alcanzar cuanto antes el nivel mundial. En esto lo importante es trazar con acierto un plan al respecto y garantizar bien su cumplimiento. Ese plan debe responder a las demandas de la adecuación de la economía a las condiciones nacionales, su modernización y su fundamentación científica y a la realidad de las unidades correspondientes. Hay que suministrar primero los equipos, materiales y fondos necesarios para el cumplimiento de ese plan, introducir a tiempo y activamente los éxitos de la investigación científica y técnica en la producción y desplegar con dinamismo el movimiento masivo por la innovación técnica, de manera que todos los técnicos y obreros se conviertan en creadores de la nueva técnica e innovadores.
Al mismo tiempo que desarrollamos la técnica en el país, principalmente con nuestra propia fuerza, debemos introducir de modo activo los adelantos de otras naciones.
Elevar la eficiencia económica constituye la vía principal para asegurar el alto ritmo ininterrumpido de la reproducción ampliada socialista ahorrando el trabajo social y aumentando el ingreso neto de la sociedad. Los organismos económicos y las empresas deben elevar la eficiencia de la producción, concediendo atención constante a sus índices cualitativos como la productividad del trabajo, las normas de consumo de materiales y el costo de los productos y mejorándolos sin cesar. También cuando se promueve el desarrollo técnico y se realiza la inversión en la construcción capital, hay que organizar con esmero la economía, sobre la base de un cálculo científico, concentrando las fuerzas en el aumento de la eficiencia económica.
Todas las unidades productivas, conscientes de la importancia que tiene el mejoramiento de la calidad de los productos para ahorrar el trabajo social, elevar la eficiencia de la producción, mejorar la vida del pueblo y desarrollar el comercio exterior, tienen que establecer de manera estricta el sistema científico de control de la calidad y elevarla decisivamente.
A fin de introducir integralmente el sistema de trabajo Taean, es preciso mejorar y perfeccionar el aparato de administración económica conforme a la realidad en desarrollo.
El organigrama de administración económica socialista tiene como misión principal desarrollar sin interrupción la producción y la técnica aplicando de modo consecuente el sistema de trabajo Taean.
El mismo debe establecerse a partir del principio de combinar de manera armoniosa la dirección unificada del Estado con la iniciativa creadora de las empresas y las localidades.
Esta combinación se realiza mediante la delimitación racional de las responsabilidades y facultades entre el Estado y las empresas y entre el Estado y los organismos administrativos y económicos de las localidades. Si, con el pretexto de que la economía socialista está centralizada, atan a las empresas y localidades sin concederles determinada autoridad, es imposible fomentar su autonomía y creatividad, pero al contrario, si les confieran excesiva autoridad para gestionar la economía con la justificación de elevar su iniciativa creadora, resulta que se debilita la dirección centralizada del Estado y se arruina la economía socialista. Hay que seguir perfeccionando el aparato administrativo de la economía socialista partiendo del principio de estimular la autonomía y la iniciativa creadora de las empresas y de las instituciones administrativas y económicas de las localidades, al concederles determinadas facultades sobre la base de fortalecer la dirección planificada y centralizada del
Estado.
El organigrama de administración económica debe implantarse sobre la base del principio de combinar de manera adecuada los rasgos productivos y los regionales. Sólo así, es posible solucionar satisfactoriamente los importantes problemas relacionados con el desarrollo y la dirección de la economía tales como, asegurar de forma correcta la especialización de la producción y la producción cooperativa, intensificar la dirección técnica de la producción y lograr que la dirección se una con la realidad.
Al establecer el organigrama de gestión económica se debe observar el principio de combinar de modo correcto la dirección política, la económico-técnica y la administrativo- organizativa. Esto constituye una vía importante para gestionar científicamente la moderna economía socialista de gran envergadura priorizando con seguridad la labor política y combinando estrechamente la labor económico-técnica y la administrativo- organizativa, según lo exige el sistema de trabajo Taean.
El aparato de administración económica debe simplificarse en la medida de lo posible sin dejar de fortalecer las unidades inferiores. Sólo de esta manera puede convertirse en un aparato auténticamente objetivo y útil para los productores.
A fin de aplicar de manera consecuente el sistema de trabajo Taean y demostrar en alto grado sus ventajas, es preciso esforzarse por regularizar la administración económica.
La gestión económica regularizada es un modo de administración según el cual las instituciones correspondientes y sus integrantes actúan de manera ordenada acorde a determinadas reglas. Propicia que la gestión económica se realice a tenor de la naturaleza de la sociedad socialista basada en el colectivismo y las características de la economía socialista moderna de gran envergadura. Si se regulariza la gestión económica, se puede establecer una disciplina según la cual todos los funcionarios administrativos y los productores se mueven al unísono de acuerdo con las normas respectivas y las actividades cotidianas de todas las ramas y unidades de la economía nacional se realizan estrictamente según las exigencias del sistema de gestión económica socialista. La regularización de la gestión económica es una vía eficiente para consolidar desde el punto de vista organizativo el sistema de trabajo Taean y demostrar de modo suficiente su vitalidad y sus ventajas.
Para regularizar la gestión económica, es preciso elaborar correctamente las normas requeridas a partir de la realidad. Las normas deben ser trazadas basándose en las experiencias prácticas acumuladas en la construcción de la economía socialista en nuestro país y reflejando las exigencias del sistema de trabajo Taean, y ser utilitarias para despertar el entusiasmo creador de los trabajadores en sus actividades. También hace falta definir bien las funciones de los organismos económicos y de las secciones administrativas de las empresas. Esas normas y funciones deben mejorarse y perfeccionarse conforme a la demanda de la realidad en desarrollo.
Para regularizar la administración económica es muy importante preparar debidamente la unidad modelo y generalizar sus experiencias. Formar ejemplos en una unidad y generalizarlos constituye un método de trabajo tradicional de nuestro Partido. Los organismos de dirección económica deben llevar a feliz término la labor para mejorar e intensificar más la gestión
de las unidades modelo ya preparadas por sectores y generalizar las experiencias acumuladas en la regularización.
Con el propósito de regularizar la administración económica hay que establecer, además, un sistema ordenado para formar y reinstruir según un plan a los miembros de mando de las unidades a todos los niveles y fortalecer la instrucción de los funcionarios administrativos y económicos.
Con vistas a introducir el sistema de trabajo Taean, es indispensable establecer de modo estricto el régimen de balance diario de la producción y las finanzas, concebido por nuestro Partido.
Este es el original régimen de gestión empresarial masivo a nuestro estilo que responde integralmente a las exigencias del sistema de trabajo Taean.
Se trata del sistema de gestión empresarial de las mismas masas, pues cada día, la brigada de trabajo, unidad principal, realiza el balance de la producción y las finanzas, con la activa participación de las masas productoras, evalúa en colectivo las actividades productivas de la colectividad y de cada miembro, combinando de modo adecuado el estímulo político-moral con el material, y va mejorando de manera constante la gestión empresarial sobre la base de las opiniones creadoras de las masas.
Las experiencias prácticas demuestran que ese régimen es una forma de gestión empresarial masiva ventajosa y de vitalidad que estimula con fuerza la lucha de todos los sectores y las unidades de la economía nacional por el aumento de la producción y el ahorro y que facilita a las masas productoras cumplir con su responsabilidad y papel como protagonistas reales de la administración empresarial según lo exige el sistema de trabajo Taean.
Ese régimen de balance es un poderoso medio también para regularizar la administración económica. Facilita la regularización de la gestión económica al propiciar que cada miembro de la brigada se encargue de una de las tareas parciales de la administración empresarial como, por ejemplo, las relacionadas con la administración técnica, de equipos, de materiales, de mano de obra y de finanzas, además de la producción, y que las masas productoras mismas realicen el balance del cumplimiento del plan diario de producción, en vinculación con el de la administración financiera.
Al afianzar, profundizar y desarrollar este sistema de balance diario, cuya justeza y superioridad se ha comprobado en la práctica, debemos procurar que la vitalidad del sistema de trabajo Taean se manifieste más patentemente.
Debemos cumplir de manera sustancial las tareas de generalizar los éxitos y las experiencias obtenidas en la aplicación del sistema de trabajo Taean, detectar las desviaciones que la frenan y rectificarlas una tras otra sobre la base de una metodología científica.
El sistema de trabajo Taean es una forma de gestión económica ideal para el presente y el futuro de la edificación del socialismo y el comunismo. Defenderlo y aplicarlo es la llave fundamental para lograr un ascenso revolucionario en la construcción económica socialista, frustrando las maquinaciones antisocialistas de los imperialistas y los socialdemócratas contemporáneos y sacando el partido más provechoso de la superioridad del régimen económico socialista.
Todos los dirigentes económicos y trabajadores se esforzarán con tesón para defender e introducir el sistema de trabajo Taean, perfeccionando sin cesar la dirección y la administración de la economía socialista.
3. ACERCA DEL METODO DE ADMINISTRACION
DE LA ECONOMIA SOCIALISTA
El problema sobre el método de la administración tiene una enorme importancia en la teoría y la práctica de la gestión de la economía socialista.
La economía socialista se administra y gestiona mediante ciertos métodos, los cuales ejercen una gran influencia en el fortalecimiento y el desarrollo del sistema de la economía socialista en conjunto. Como este sistema socialista ha sido establecido sobre la base de haberse liquidado el sistema capitalista mediante la revolución, es preciso concebir un nuevo método para su administración y gestión partiendo de los principios socialistas. El sistema económico en la sociedad socialista es de carácter socialista, pero si se administra con el método capitalista, este sistema se embrolla poco a poco y no se manifiesta su superioridad y es posible que el mismo régimen socialista corra el peligro.
La teoría revolucionaria precedente de la clase obrera no dio una respuesta correcta al problema del método de dirección y administración de la economía socialista. En el pasado, muchos países socialistas, por carecer de una clara teoría y de experiencia práctica en cuanto al método de administración de la economía socialista, introdujeron, sin una actitud crítica, los métodos de gestión de empresas que se aplicaban entonces en los países capitalistas desarrollados, y como consecuencia sus métodos de administración económica tenían muchos elementos capitalistas.
La tarea histórica de establecer un nuevo método de administración de la economía socialista, pudo concretarse por primera vez y de modo exitoso gracias a la teoría jucheana referente a la administración de la economía socialista, la cual da respuestas integrales y científicas a todas las cuestiones de principios que se presentan en la solución del problema de dicho método, desde la esencia de éste y el principio de su aplicación hasta su metodología concreta.
La gestión de la economía socialista es un proceso en que la dirección política, la económico-técnica y la administrativo- organizativa, se efectúan en estrecha combinación, en el cual se emplean diversos medios y maneras. Movilizar a los hombres con esos medios y maneras constituye precisamente el método de administrar la economía socialista. Todos los métodos que se aplican en la administración de la economía socialista deben ser, en su esencia, de carácter colectivista. En otras palabras, tienen que basarse en el colectivismo y servir para materializarlo. El colectivismo exige que se realicen de modo consecuente los intereses del colectivo concediéndoles preferencia y que a la vez se protejan los de todos sus integrantes. El principio que se debe mantener para la aplicación del método de administración económica en la sociedad socialista es lograr que éste sea útil para satisfacer las demandas individuales sobre la base de priorizar las del colectivo social conforme a las exigencias del colectivismo, y para prestar la atención principal a la unidad y la cooperación dentro del colectivo y estrecharlas y, sobre esta base, dar rienda suelta a la iniciativa creadora de todos sus miembros.
El individualismo es radicalmente contrario al colectivismo. Basarse en el individualismo y fomentar el egoísmo es el método de administración de la economía capitalista, el cual no puede hacer las veces del método socialista bajo ningún concepto.
Si se lo introduce en la administración económica socialista, se van a producir cambios sustanciales en el mismo sistema de la economía socialista.
Oponerse al método individualista y mantener el colectivista constituye un asunto importante relacionado con el destino del sistema de la economía socialista. De introducirse el método capitalista basado en el individualismo y encaminarse a eliminar la propiedad social de los medios de producción y restaurar la privada, de carácter capitalista en todos los aspectos, se arruinará la economía planificada socialista y se restaurará la de mercado capitalista. Por supuesto, en la administración de la economía socialista pueden aplicarse varios medios y métodos según las características de las tareas laborales o las circunstancias y condiciones concretas. Pero, en todos los casos deben usarse de acuerdo con el principio colectivista. Sólo entonces el método de administración económica puede convertirse en un medio para consolidar y desarrollar el sistema de la economía socialista y poner de manifiesto su superioridad.
Debemos rechazar de modo categórico cualquier intento de introducir el método individualista en la administración económica socialista, y realizar tesoneros esfuerzos por defender y mantener resueltamente el colectivista y desarrollarlo sin cesar.
Al administrar la economía socialista nuestro Partido mantiene el principio de aplicar con preferencia el método político y combinarlo exactamente con el económico-técnico y el administrativo- organizativo.
En la gestión de la economía socialista es preciso conceder la atención principal al método político.
Este es el método más importante de la administración económica socialista, implantado por primera vez por nuestro Partido. Consiste en estimular el entusiasmo revolucionario y los esfuerzos creadores de las masas productoras para movilizarlas hacia el cumplimiento de las tareas económicas. Este
método ejerce un rol más activo para la materialización del principio colectivista. En la administración económica socialista, sólo sobre la base de conceder la atención primordial al método político para elevar continuamente la conciencia político- ideológica de las masas productoras y fortalecer su unidad y cooperación, todos los métodos pueden aplicarse conforme a la naturaleza colectivista de la sociedad socialista y manifestar plenamente su vitalidad.
Valerse principalmente del método político significa anteponer la labor política a todas las demás actividades. Proceder así es un método de movilizar con energía a las masas para el cumplimiento de las tareas revolucionarias, considerando principal la idea y estimulándolas en el plano ideológico. Los funcionarios directivos de la economía deben considerar como el primer proceso de su trabajo la educación de las personas, y, cada vez que organizan la labor económica, tienen que realizar dinámicamente, ante todo, la propaganda y la agitación económica en diversas formas y métodos para darles a conocer a las masas productoras el objetivo y el significado de la tarea económica planteada y su manera de ejecución. Según la exigencia del método político, deben permanecer siempre dentro de las masas productoras para compartir sus alegrías y sus penas, y guiar y ayudar a sus homólogos de instancias inferiores en el plano político-ideológico, en lo económico-técnico y en otros aspectos. Así es como lograr que los superiores y los subalternos se unan y cooperen camaraderilmente, logrando desarrollar la producción cooperada socialista. Tienen que convertir en una parte de su vida y hábito ir a las instancias inferiores para ver a las masas productoras, y apoyándose en la inteligencia de ellas, encontrar la manera de cumplir la tarea económica planteada y resolver a tiempo y con responsabilidad los problemas pendientes en la producción.
Solucionar los problemas presentados en la administración económica mediante el despliegue de los movimientos masivos es una exigencia importante en la materialización del método político. Desarrollar de modo enérgico tales movimientos bajo la dirección del Partido, tiene un gran significado para fomentar en un alto nivel el espíritu colectivista entre las masas productoras y convertir la administración de la economía en el propio trabajo de ellas. Las instituciones económicas y las empresas deben prestar una gran atención para fomentar enérgicamente los movimientos masivos de varias formas bajo la dirección del comité del Partido.
El método económico-técnico es un importante medio de gestión de la economía socialista.
El proceso de administrar la economía socialista es el de aplicar leyes objetivas económicas y exigencias científico- técnicas de la producción. En la gestión de la economía socialista este proceso, este trabajo económico-técnico se presenta como una necesidad indispensable, y realizarlo de modo científico y racional es precisamente el método económico- técnico. Este exige controlar de manera unificada todas las actividades de gestión, planificarlas y organizarlas. La administración debe regirse estrictamente de acuerdo con un plan perfecto donde se calculen detalladamente los factores que se ejercen sobre la producción y las actividades empresariales.
Planificar las actividades de gestión es indispensable para la economía planificada socialista y la producción moderna de gran envergadura. Sólo cuando las instituciones económicas y las empresas planifiquen sus actividades de gestión, según la línea y política del Partido y el único plan de la economía nacional del Estado, pueden desarrollar la economía conforme a los intereses comunes de la sociedad y realizar con éxito la reproducción ampliada socialista mediante el establecimiento correcto de las relaciones complejas y múltiples entre las unidades de producción que forman un cuerpo orgánico económico.
La planificación de las actividades de gestión posibilita que sobre la base del plan unitario estatal de la economía nacional, los organismos de dirección económica tracen un plan de operación y las empresas elaboren el plan concreto de lucha y según esos planes realicen las actividades económicas con un fin bien definido, lo que imprimiría un progreso continuo en la producción y la administración.
A fin de cumplir la tarea productiva en lo cualitativo y cuantitativo y según los índices, y para alcanzar grandes éxitos económicos, es necesario que en las actividades de gestión, se esmeren, sobre la base de los fundamentos científicos, en la organización de la producción, la administración técnica, el suministro de materiales, la organización del trabajo, la entrega de los productos y la gestión financiera. Lo principal en la organización de las actividades de gestión, es establecer científicamente el orden y la norma de la administración económica, basándose en el colectivismo, y lograr que todos los trabajadores los cumplan rigurosamente. En la moderna economía socialista de gran envergadura, donde la producción se realiza en procesos simultáneos y continuos sobre la base de la división del trabajo y la cooperación altamente desarrolladas, incluso un pequeño hecho no organizativo ejerce gran influencia negativa sobre el conjunto de la producción e imposibilita que se manifiesten plenamente sus ventajas. Las instituciones económicas y las empresas deben elaborar un plan objetivo y científico, sobre la base de un minucioso cálculo económico y técnico, y realizar de modo sustancial la labor organizativa para su cumplimiento, su evaluación y su balance. Tienen que prestar mucha atención a la labor organizativo-práctica encaminada a establecer perfectamente las relaciones entre las unidades de producción, el orden de prioridad de los procesos de producción, los lazos entre los trabajos de gestión por sectores y el orden de ejecución.
Uno de los contenidos más importantes del método económico- técnico es intensificar la dirección científico-técnica de la producción. Como en la moderna economía socialista de gran envergadura el proceso de producción es precisamente el técnico, es preciso dirigir la producción de manera científico- técnica. Esta dirección debe lograr que se materialicen correctamente las exigencias científico-técnicas en todos los procesos de planificar, preparar y efectuar la producción. Es indispensable calcular con exactitud los factores técnicos en la elaboración del plan de producción, priorizar el aspecto técnico en la preparación de la producción y ejecutar en la mejor forma la administración técnica de manera que el proceso productivo se lleve a cabo de acuerdo con la exigencia científico-técnica.
Las instituciones económicas y las empresas deben intensificar la dirección científico-técnica para elevar sin cesar la efectividad productiva. Planificar y organizar en alto grado las actividades de gestión, y convertir de modo resuelto la dirección en la productiva, en dirección científico-técnica, es un método moderno y científico apropiado a la economía socialista, el cual debe materializarse de modo más profundo a medida que se desarrolle esta economía. Nuestro Partido definió este método como el método empresarial y tomó medidas para aplicarlo activamente en la administración de todos los sectores de la economía nacional, incluyendo el agrícola. Como nos enseñó el gran Líder, el método empresarial significa, de hecho, el método industrial. Los organismos económicos y las empresas tienen que lograr un nuevo cambio en la planificación y la organización de las actividades de gestión y la intensificación de la dirección científico-técnica.
El estímulo material, siendo el reflejo del carácter transitorio de la sociedad socialista, constituye un importante aspecto de la materialización del método económico-técnico. Se realiza a través de la aplicación de las leyes y categorías económicas que reflejan el carácter transitorio de la sociedad socialista, las cuales deben utilizarse como palancas económicas que estimulan y controlan para materializar con mayor eficiencia el principio colectivista. Como ellas están relacionadas con los vestigios de la vieja sociedad, pueden actuar de modo eficiente para la puesta en práctica del principio colectivista o ayudar a promover los factores capitalistas, según la forma en que se aplican. El estímulo material, esclarecido por la teoría jucheana sobre la administración económica socialista, es en todos los casos, un medio económico que sirve a la materialización del principio colectivista. Debe aplicarse correctamente como tal para ejecutar mejor este principio sobre la base de conceder la atención primordial al método político.
En la sociedad socialista hay que poner en práctica el sistema de autofinanciamiento y el principio de distribución socialista de tal modo que correspondan mayores dividendos y evaluaciones a los colectivos y personas  productores que trabajaron y contribuyeron más a los intereses del Estado y de la sociedad. Esto no entra en contradicción con el principio colectivista que considera los intereses colectivos y los individuales en estado de unión, al contrario es una condición para aplicarlo mejor. Para que el sistema de autofinanciamiento sirva de un medio económico para la materialización del principio colectivista es preciso conceder autonomía relativa a las empresas y observar correctamente el principio de evaluar mejor a las empresas que reporten más ganancias al Estado. Sólo así es posible asegurar de lleno tanto los intereses del Estado como los de los colectivos productores. Para que las palancas económicas utilizadas para la aplicación del principio de distribución socialista correspondan con el principio colectivista, es necesario emplearlas bajo la dirección unificada del Estado. Sólo así, es posible que el ingreso nacional obtenido se distribuya racional e imparcialmente entre el Estado y los productores, y asegurar justamente tanto los intereses estatales como los individuales.
En la sociedad socialista, también otras categorías económicas tales como el costo de producción, el precio, la ganancia y la rentabilidad, relacionadas con la acción de la ley del valor, deben utilizarse correctamente como medios secundarios para el desarrollo planificado y equilibrado de la economía nacional y la racionalización de la administración empresarial. Lo principal en el uso de la ley del valor de acuerdo con la naturaleza colectivista de la sociedad socialista, es mantener con firmeza el principio de precios únicos. Sólo cuando, bajo la dirección unificada del Estado, se fijen los precios de los productos y los pagos de servicios, es factible que la forma del valor se utilice correctamente como un medio secundario para la administración planificada de la economía nacional.
Es necesario aplicar con exactitud el método administrativo- organizativo en la gestión de la economía socialista.
A fin de administrar bien la economía socialista es necesario aplicar correctamente el método administrativo-organizativo para mover a los organismos económicos, las empresas y sus miembros, según los medios y el orden administrativos.
El método administrativo-organizativo se distingue, en esencia, del burocrático. Este gobierna a las personas mediante la autoridad y las órdenes, pero aquél consiste en organizar y asegurar las actividades económicas independientes y creadoras de las masas populares valiéndose de los medios y métodos administrativos. Por supuesto, este método exige que los funcionarios directivos y los trabajadores sean disciplinados para cumplir obligatoriamente las leyes y reglamentos del Estado, así como las resoluciones y directivas administrativas, y tiene un carácter autoritario, ya que se imponen sanciones administrativas y legales cuando éstos se infringen. Pero, ésta no es una autoridad para gobernar a las masas populares sino, una autoridad ejercida por ellas mismas. La función autoritaria del Estado socialista representa el derecho de las masas populares a la independencia y, en todos los casos, se ejerce contra los actos que dañan ese derecho de ellas y sus intereses.
En la aplicación del método administrativo-organizativo lo importante es determinar correctamente la relación de delimitación de las responsabilidades y las autoridades. Es preciso deslindarlas claramente para los organismos centrales y locales de dirección administrativo-económica, para las empresas y para sus unidades y miembros. Sólo entonces todas las personas que participan en las actividades económicas, según las claras asignaciones administrativo-organizativas pueden cumplir con su responsabilidad, desde su posición.
Hay que establecer correctamente cosas como leyes, reglamentos, reglas detalladas, y directivas laborales del Estado, relacionados con la gestión económica, y apoyándose estrictamente en ellos coordinar y controlar las actividades económicas de las personas. Sólo así, es posible implantar una rigurosa disciplina en el cumplimiento del plan, la producción, la administración del trabajo y los bienes, así como en las finanzas.
Las leyes, los reglamentos, las reglas detalladas y las directivas laborales del Estado son importantes medios administrativo- organizativos. Hay que revisarlos y perfeccionarlos conforme al sistema de la administración económica socialista y la exigencia del desarrollo de la realidad. Es indispensable realizar tesoneros esfuerzos en dos frentes: educación y control, para que todos los funcionarios directivos y trabajadores comprendan claramente y observen rigurosamente lo estipulado en ellos.
Es necesario establecer cabalmente el régimen de adoptar y despachar a tiempo y correctamente resoluciones e instrucciones administrativas, de ejecutarlas sin falta y de informar al respecto. Esas resoluciones e instrucciones son medios importantes para mover de manera organizada a los funcionarios directivos y a los trabajadores. Desde el punto de vista administrativo, puede decirse que la gestión económica que guía las actividades económicas de las personas es una labor encaminada a dar a tiempo las órdenes y las directivas necesarias y a indagar, coordinar y controlar su ejecución exacta. Sólo estableciendo este régimen, es posible implantar un ordenado sistema de dirección administrativa y realizar satisfactoriamente la dirección centralizada del Estado. Los organismos administrativos y económicos y las empresas deben esforzarse mucho para fortalecer la disciplina administrativo-organizativa.
En la gestión económica socialista, el método político, el económico-técnico y el administrativo-organizativo, están estrechamente relacionados entre sí y se aplican en un proceso unitario. El método político es preponderante, razón por la cual sólo concediéndole atención primordial, es posible aplicar con éxito el método económico-técnico y el administrativo- organizativo, apoyándose en el celo consciente y la actividad creadora de las masas. Por otra parte, el método político puede alcanzar plenamente su objetivo sólo cuando se combine con los otros dos métodos. Estos dos métodos se emplean uniéndose en un mismo proceso, restringiéndose y complementándose uno por otro en la práctica de la administración económica. El método económico-técnico no puede ser efectivo sin el respaldo del administrativo-organizativo, el cual puede valer sólo cuando sirve de medio para asegurar, en el plano administrativo-organizativo, la aplicación del método económico y técnico.
Es imprescindible que el método principal de la gestión económica socialista sea apoyado y concretado por una detallada metodología de desarrollo del trabajo.
A medida que se aumenta el tamaño de la economía y se eleva el nivel de la dotación técnica para la producción, también se va especializando y subdividiendo la función de gestión de la economía y en ella participan muchas personas con distintos cargos y oficios. En la práctica de la administración de la economía socialista se crean diversas y complejas situaciones.
La realidad demuestra que sólo estableciendo una metodología detallada del despliegue laboral es posible obtener grandes éxitos en la gestión de la economía socialista.
Hay que elaborar correctamente la metodología de administración general para el despliegue del trabajo.
Se trata de una metodología con la que los directivos de la economía controlan y dirigen de modo unitario todas las actividades de producción y de gestión. La dirección de ellos se realiza a través de los procesos de elaboración de planes de operaciones y su organización, de investigación, coordinación y control. Las actividades de los directivos económicos consisten en repetir sin cesar las labores de planear y organizar los trabajos económicos de las personas, de investigarlos, coordinarlos y controlarlos para cumplir a tiempo y con exactitud las tareas trazadas por el Partido y el Estado. El plan científico y audaz, la organización esmerada y la sistemática investigación, coordinación y control, son precisamente, los puntos fundamentales que se deben mantener en la administración integral.
Los trabajadores directivos deben establecer correctamente una metodología de administración integral y aplicarla para que dichos procesos se realicen por orden y sobre fundamentos científicos.
Es necesario establecer con acierto métodos y modos de realización de las actividades por sectores de la administración como las de organización de la producción, de mantenimiento técnico, de suministro de materiales, de administración del trabajo y de finanzas. Estas actividades tienen sus propios objetos y características, razón por la cual deben organizarse y desplegarse bien, por orden, en una correlación estrecha según una metodología específica para que se realice con éxito la gestión económica. Los directivos económicos, introduciendo logros de la ciencia económica de sus ramas, tienen que establecer metodologías concretas para organizar y desarrollar dichas actividades administrativas, y mejorarlas y cumplimentarlas de continuo.
Es imprescindible implantar una metodología científica que responda a la exigencia de la modernización de la economía nacional y su fundamentación científica. La realidad en que se agranda la dimensión de la economía y se aceleran con energía los procesos de su modernización y fundamentación científica, exige con urgencia administrar la economía sobre la base de una metodología científica apropiada.
Para establecer esta metodología es imprescindible esmerarse en el trabajo económico-organizativo conforme a las leyes económicas y las exigencias tecnológicas de la producción y, al mismo tiempo, introducir a gran escala medios técnicos modernos. Con vistas a impulsar el proceso de fundamentación científica de las actividades de gestión mediante la introducción de las computadoras y otros medios técnicos modernos, es preciso aprovechar bien, de acuerdo con la realidad, los éxitos alcanzados en la cibernética económica y el método matemático económico. Debemos perfeccionar la metodología científica para introducir ampliamente estos medios en la administración económica y utilizarlos de acuerdo con la situación del país.
El carácter revolucionario y científico de la teoría jucheana sobre la administración de la economía socialista y su vitalidad ilimitada, ya han sido comprobados plenamente en la práctica.
Nuestro Partido al tomar como guía rectora esta teoría y dirigir sabiamente los esfuerzos encaminados a resolver el problema de la gestión de la economía socialista, ha logrado conducir la construcción económica socialista por un camino victorioso brillante, sin sufrir ni la menor desviación ni altibajos.
Tenemos que armarnos firmemente de esa teoría y materializarla de modo más consecuente en la práctica de la gestión económica para poner de manifiesto en el más alto grado las ventajas de nuestro socialismo centrado en las masas populares y así acelerar vigorosamente el movimiento de avance hacia el socialismo y el comunismo.
Para lograr que los directivos económicos se armen firmemente con la mencionada teoría y la apliquen cabalmente en la práctica, el Instituto Superior de Economía Nacional, centro de formación de cuadros para cargos importantes en la gestión económica del Estado, asume una misión muy importante.
Su misión principal es preparar a los estudiantes como dignos cuadros de la administración económica estatal que sirvan con ilimitada fidelidad cívica y filial al Partido y al Líder e impulsen, con vigor y a nuestro estilo, la construcción del Poder popular y de la economía socialista.
El Instituto debe intensificar la instrucción teórica para armar firmemente a los estudiantes de la concepción del Juche sobre la revolución y la teoría de la administración económica del Estado y, al mismo tiempo, darles una buena formación práctica a fin de regularizar la gestión económica. En la instrucción para regularizar la gestión económica deben impartirse de modo substancial las clases y los seminarios para que se adquieran los conocimientos de administración y las reglas de la gestión económica, y elevar a un grado superior la calidad de los ejercicios y la práctica con vistas a dar a conocer los métodos de la gestión económica. El Consejo de Administración, los comités y los ministerios, y otros organismos centrales, así como los administrativos y económicos locales y las empresas deben establecer ordenadamente un sistema de práctica para los estudiantes del Instituto y asegurarles óptimas condiciones. Por su parte, el Instituto debe continuar complementando el método de ejercicios en las salas de estudio por ramas de la economía nacional y el de práctica sobre el terreno, y acondicionar apropiadamente su propia base de práctica.
El Instituto deberá estudiar a fondo una metodología concreta para elevar el nivel de la fundamentación científica y la racionalización en la gestión de las empresas mediante la amplia introducción de sistemas computarizados y otros medios técnicos modernos para mejorar la calidad de la enseñanza al respecto, y cumplir irreprochablemente su papel como base de difusión para la computarización de la administración económica.
A la vez que le presta atención a la instrucción para la superación de los cuadros importantes de los órganos del Poder popular y de la economía, el Instituto debe mejorar decisivamente la calidad de la formación de cuadros de relevo. Es preciso definir correctamente el sistema de enseñanza y las secciones conforme a las exigencias del desarrollo de la realidad en que se profundiza la construcción socialista y a su misión principal como un centro de formación de cuadros importantes.
Conforme a las condiciones actuales en las que se agranda la dimensión de la economía del país, se desarrollan rápidamente la ciencia y la técnica y se ha elevado el nivel ideológico- cultural de los funcionarios en su conjunto, el Instituto debe reorganizar su sistema de enseñanza para la formación de cuadros de relevo. El Instituto debe seleccionar y admitir principalmente a los funcionarios prometedores en activo que después de graduarse en los institutos universitarios generales, han adquirido cierta experiencia laboral, así como, a los oficiales desmovilizados y otras personas apropiadas para prepararlos como cuadros de la administración económica del Estado.
Conforme a la reorganización del sistema de enseñanza y de las secciones se debe combinar con acierto las asignaturas y elaborar correctamente el programa docente en el sentido de elevar el nivel teórico de las asignaturas y mejorar los métodos de enseñanza. Como allí son muchas las secciones especializadas, compleja la composición del sistema de enseñanza y muy variadas las asignaturas, hay que crear facultades, elevar el papel de las cátedras y mejorar el conjunto de los trabajos de administración docente. Además, es imprescindible consolidar la base de la investigación científica para profundizar el contenido de la enseñanza, dándole prioridad a la labor pertinente.
En el Instituto deben esforzarse tesoneramente por elevar las cualidades científico-teóricas, y práctico-docentes de los profesores.
Además, tienen que estudiar con profundidad los problemas teórico-prácticos que se plantean para mantener y materializar el sistema de trabajo Taean y otros sistemas jucheanos de administración económica socialista, tomar medidas científicas y adoptar una metodología concreta para su solución con miras a prestar una ayuda efectiva en el mejoramiento de la gestión económica socialista. Deben combatir con intransigencia, en la gestión económica del Estado la ideología burguesa reaccionaria y la corriente ideológica de la socialdemocracia contemporánea, e impedir que en nuestro seno penetre el menor elemento de cualesquiera ideas espurias, contrarias a nuestra original
teoría sobre la administración económica estatal. Deben desarrollar con energía las actividades de difusión teórica para armar firmemente a los cuadros, militantes del Partido y demás trabajadores con la idea y la teoría de nuestro Partido respecto a la gestión económica estatal y, al mismo tiempo, divulgar ampliamente en el exterior la teoría de administración económica de nuestro Partido y las experiencias acumuladas en la formación de cuadros del sector.
Los encargados directos del trabajo docente son profesores.
Su papel activo garantiza la calidad de la enseñanza. Los profesores del Instituto, con la conciencia de ser abanderados de la lucha por apoyar y materializar la idea y la teoría del Partido, deben esforzarse tesoneramente para poseer altas cualidades docentes y nobles rasgos y cumplir con responsabilidad la labor de educación.
La fidelidad cívica y filial de los estudiantes al Partido y el Líder se exhibe en el estudio y la vida partidista. Si no realizan extraordinarios esfuerzos para armarse de modo firme de la concepción revolucionaria sobre el Líder, asimilar ricos conocimientos de su especialidad y de otras múltiples materias, y poseer un alto espíritu partidista, no pueden decir que tienen un alto grado de fidelidad cívica y filial. Les compete la tarea de materializar consecuentemente el principio de dar prioridad al estudio e intensificar la vida partidista, para prepararse sólidamente como funcionarios de la administración económica del Estado con un alto nivel político-ideológico y capacidad teórico- práctica y dar ejemplo en adquirir los rasgos del revolucionario.
En el Instituto les asegurarán a los profesores, empleados y estudiantes condiciones idóneas para la enseñanza, la práctica y la vida. Tienen que poner a funcionar con propiedad los gabinetes de estudio por ramas de la economía nacional, esforzarse continuamente para modernizarlos y lograr su fundamentación científica conforme a las exigencias del desarrollo de la realidad, así como tomar medidas para garantizarles los equipos y materiales necesarios. Deben dotar y utilizar debidamente la biblioteca, y asegurar óptimas condiciones de estudio para los estudiantes. La sección de intendencia del Instituto debe esforzarse mucho para garantizar mejores condiciones de vida a los profesores, empleados y estudiantes. Además, es necesario tomar medidas para mejorar el servicio de abastecimiento en este centro docente.
Para llevar a feliz término las tareas que tiene el Instituto es preciso elevar el papel de su comité primario del Partido.
Este comité intensificará la dirección partidista sobre la administración docente y el mantenimiento del plantel con vistas a materializar cabalmente la orientación del Partido acerca de la formación de los cuadros. Fortalecerá también la dirección sobre la vida partidista de los profesores, empleados y estudiantes para lograr que ellos manifiesten su lealtad cívica y filial al Partido y al Líder y cumplan con responsabilidad las tareas revolucionarias asumidas.
El Partido deposita en el Instituto gran confianza y esperanza para impulsar la empresa de la transformación de toda la sociedad según la idea Juche mediante el fortalecimiento del Poder popular y la aceleración enérgica de la construcción económica socialista. En el futuro también, como lo ha sido hasta el momento, el Instituto Superior de Economía Nacional debe ser un instituto del Partido que establezca con firmeza la concepción revolucionaria sobre el Líder, siga con fidelidad la dirección del Partido, comparta con él el mismo destino y le sirva con lealtad.
Estoy plenamente seguro de que el Instituto, apoyando totalmente el propósito del Partido de seguir llevando adelante, hasta su culminación brillante, la causa revolucionaria del Juche, cumplirá de modo impecable su honrosa misión y deber.