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lunes, 30 de junio de 2014

Kim Il Sung, nombre brillante



El nombre del Presidente Kim Il Sung, fundador de la Corea socialista, significa el sol y brilla como esta estrella.
Su nombre simboliza la libertad nacional y la época de la independencia.
Con menos de quince años de edad él se incorporó a la lucha revolucionaria con el propósito de poner fin a la ocupación militar de Corea por el imperialismo japonés (1905- 1945) y lograr la liberación nacional y concibió la idea Juche, la Songun, que señaló el camino a seguir por los revolucionarios y pueblo de Corea. De esa manera se inició una nueva época de la independencia en que las masas populares se convirtieran en dueñas de su propio destino por primera vez en la historia y nació la verdad de Songun (priorizar los asuntos militares) según la cual las armas garantizan la victoria de la causa revolucionaria y la soberanía, independencia y prosperidad del país y la nación. Los revolucionarios y pueblo de Corea le pusieron el nombre de Kim Il Sung que significaba un sol que iluminara un camino que condujera a la liberación y prosperidad nacional.
En fiel cumplimiento de la esperanza de los compatriotas, Kim Il Sung logró la liberación del país mediante una lucha armada antijaponesa de 15 años y fundó un Estado del pueblo. En la Guerra de Corea (1950-1953) derrotó a Estados Unidos autodenominado “supremacía mundial”, hecho inédito en la historia y defendió la soberanía y dignidad del país. Además, llevó a victorias la recuperación de posguerra, la revolución socialista y la edificación del socialismo en varias etapas creando un paradigma mundial de lucha de las masas populares por la independencia.
Ofreció ayudas y respaldo a la lucha contra el imperialismo y por la liberación nacional de muchos países como China, Vietnam, Cuba.
También países africanos contaron con su apoyo en la lucha de liberación nacional y la edificación de una nueva sociedad. Sam Nujoma, primer Presidente de Namibia expresó que fue posible lograr la independencia de su país gracias al apoyo de Kim Il Sung.
Se crearon a nivel nacional e internacional organizaciones de estudio y divulgación de la idea Juche en distintas partes del mundo y esa doctrina se considera como rectora para la causa de la humanidad por la independencia.
Kim Il Sung contribuyó de manera destacada al desarrollo y fortalecimiento del
Movimiento de Países No Alineados como poderosa fuerza de independencia
antimperialista y a la lucha por eliminar la dominación y esclavitud y lograr la independencia de las naciones y las masas populares, que se desarrolla con energía en todas las latitudes del mundo.
La opción por el camino de la independencia indicado por la idea Juche constituye una indetenible tendencia y aspiración de todos los pueblos.
El nombre de Kim Il Sung se destaca por sus nobles virtudes y cualidades éticas.
Si su idea Juche, la Songun se compara con la luz solar que ilumina el camino, sus virtudes y valores morales son como su calor, imprescindible para la naturaleza.
Fue un verdadero amigo y bienhechor de los pueblos de países en vías de desarrollo pues no escatimó nada para ayudarlos en la construcción de la nueva sociedad.
Envió gran cantidad de técnicos y profesionales a muchos países como los africanos, los cuales brindaron ayudas sinceras no solo en las tareas de construcción de partidos, Estados y fuerzas armadas sino también en sectores como la industria, agricultura, educación, salud, deporte.
Según su orientación de priorizar la solución del alimento mediante el desarrollo de la agricultura, se destinaron mayores esfuerzos a enseñarles métodos de cultivo adecuados para las características de sus países y ayudarlos en obras de irrigación.
Propició un fructífero seminario de países no alineados y otras naciones en vías de desarrollo sobre el aumento alimentario y agrícola en Pyongyang, ocasión en que propuso una idea de crear centros de investigación agronómica que sirvieran para el desarrollo agrícola en países africanos. Así se fundaron los Centros de Investigación Agronómica Kim Il Sung y Chollima en Guinea y Tanzania de Africa occidental y oriental respectivamente, bajo la asesoría técnica de los coreanos.
Kim Il Sung consideró como sus compañeros y amigos a los luchadores por la independencia antimperialista y cumplió fielmente sus deberes morales para con ellos. Hay muchas pruebas de ello entre otras los casos del gran rey de Camboya, Norodom Shihanuk y el expresidente chileno Salvador Allende.
Todos los que tuvieron encuentros con él, aunque fueran de origen de países enemigos, elogian y admiran sus nobles virtudes y otras cualidades humanas, entre los cuales figuran el expresidente estadounidense Jimmy Carter y el ex vicepremier japonés Kanemaru Shin.
Asimismo, el nombre de Kim Il Sung simboliza la victoria eterna.
En la nueva centuria crece más la aspiración de los pueblos a la vida y desarrollo independiente.
Con el paso del tiempo se ratifican aún más la justeza y vitalidad de la idea
Juche. Los seminarios y labores de estudio y divulgación de esa doctrina cobran más ánimo y magnitud en toda la geografía del mundo. En abril próximo se celebrará con solemnidad la Conferencia Mundial de la Idea Juche en Pyongyang.
Se fundó el Consejo de Premio Internacional Kim Il Sung en abril de 1993 y el
Fondo Internacional Kim Il Sung en 2007.
La realidad de hoy en que tras el fin de la guerra fría los imperialistas recurren más al despotismo, arbitrariedad y actos agresivos, estimula la adhesión a la idea y política Songun que tiene en su base la idea Juche. Los pueblos progresistas consideran que la referida política constituye la bandera de la victoria que permite defender la soberanía nacional e impulsar con dinamismo la obra de la independencia antimperialista desafiando los retos y dificultades de todo tipo.
Unas 500 calles, organizaciones e instituciones en más de cien países llevan el honroso nombre de Kim Il Sung.

Billy Graham y Kim Il Sung

El Presidente Kim Il Sung fue un genio poco común en la historia de la  humanidad y líder de fuerte fe. Quienes habían tenido encuentros con él pudieron  apreciar su vocación humana y condiciones como líder –afirmó Billy Graham,  figura religiosa norteamericana de renombre nacional e internacional cuando  expresaba su profunda condolencia por el fallecimiento repentino del Presidente  Kim Il Sung, fundador de la Corea socialista el 8 de julio de 1994.

“Dios de Corea”
El pastor estadounidense realizó una visita a la RPD de Corea en 1992 y  sostuvo un encuentro con el Presidente Kim Il Sung. Lo que más lo impresionó fue  su infinito amor por los seres humanos. El líder coreano lo recibió con amabilidad esbozando una sonrisa amplia en su rostro aunque era un visitante procedente de  un país enemigo. Al enterarse de que su esposa había vivido en Pyongyang preguntó con pena por qué no la había traído como acompañamiento y quiso que  ella acompañara a su esposo en la próxima visita. Ofreció un almuerzo en su honor  y le llenó la copa al religioso y a cada uno de sus acompañantes.
El pastor vio con sus propios ojos la realidad coreana en que Kim Il Sung  aplicaba la política de amor para el pueblo.
Todos tenían acceso al servicio de atención médica gratuita. No pagaban ni un  centavo la asistencia médica, medicamentos, atención intrahospitalaria, viajes para  ir al hospital e incluso servicios de convalecencia de que disfrutaban.
También era gratuita la educación de todos los niveles desde la preescolar hasta la superior. El Estado se desembolsa para el funcionamiento de las casas, clubes, palacios de niños y otros establecimientos de vida extraescolar.
Todas estas medidas de beneficios populares eran el resultado de las iniciativas del Presidente Kim Il Sung.
“Hoy he comprendido que el Presidente Kim Il Sung es un gran hombre y por  qué el pueblo coreano lo ama y respeta sinceramente.” -manifestó Graham
Posteriormente, alguien le preguntó por qué no le entregó la Biblia al Norte de
Corea cuando lo visitaba y respondió:
“Pensé que no hacía falta evangelizar a los norcoreanos. Todos los textos de
Biblia reflejan la voluntad de Dios de amar al ser humano. Pero en este país se  aplica una política estatal de apego al hombre. Una atención médica y educación gratuita para todos, la responsabilidad del Estado por el alimento, alojamiento y vestido de la población son medidas estatales que el Presidente Kim Il Sung había formulado y pone en práctica por el pueblo considerando a este como el cielo. Los norcoreanos lo veneran como ‘Dios’. Entonces, ¿para qué serviría la Biblia en ese país? ”. 

“Deseo rezar por él”
El pastor volvió a visitar Corea en enero de 1994.
Tras su primera visita realizada dos años atrás se esforzó por corregir la  comprensión errónea que los norteamericanos tenían sobre la RPDC. Aprovechó  sus encuentros con los expresidentes George Bush, Bill Clinton y otros  funcionarios de alto nivel, oraciones de desayuno y otras oportunidades posibles  para explicar positivamente su impresión de visita a Corea y referirse a la  necesidad de promover el intercambio multilateral entre los dos países mediante  diálogos. También publicó un álbum “Viaje al Norte de Corea, Billy Graham en la  RPD de Corea”, donde se inserta una fotografía que se tomó junto a Kim Il Sung, con su dedicatoria: Es un destacado y apasionado líder.
Fue el primer extranjero en ser recibido por Kim Il Sung en 1994. Este salió al vestíbulo para recibir a Graham y su comitiva y dijo que le daba alegría volver a ver a su amigo estadounidense y que sentía pena porque su esposa no podía  acompañarlo en la visita por la enfermedad y pidió que a su regreso le transmitiera sus saludos.
Los días de estancia en Corea le dieron oportunidades de apreciar la gran estatura humana de Kim Il Sung.
Su visita a la casa de techo de pajas en Mangyongdae donde Kim Il Sung nació  y la casa humilde de sus parientes de línea materna en Chilgol le permitió que  conociera la modestia y laboriosidad de sus familiares y su noble espíritu con que  consagraron hasta su vida en la lucha por la patria y el pueblo aunque vivían en extrema pobreza, así como la fuente de su amor al pueblo.
Los cambios de la fisonomía de Pyongyang hicieron mucha impresión en el norteamericano, quien durante la Guerra de Corea (1950-1953), vio solo edificios y vías férreas destruidos, postes eléctricos quemados, niños huérfanos llorando. En dos años después de su primera visita en 1992 el aspecto de la ciudad se cambió con la construcción de nuevas avenidas modernas. También pudo evaluar el extraordinario arte de dirección de Kim Il Sung durante su recorrido por la Universidad Kim Il Sung, Monumento a la Idea Juche, Palacio de Escolares y Niños de Mangyongdae y otros lugares.
El pastor leyó las memorias de Kim Il Sung En el transcurso del siglo, con mayor interés las páginas dedicadas al apoyo activo de creyentes a sus actividades revolucionarias. Leyó repetidamente su obra Programa de diez puntos de la gran unidad pannacional para la reunificación de la patria, trabajo en que percibió su gran fe patriótica y nacional.

Tras su visita al Palacio de Estudio del Pueblo (biblioteca) en la parte céntrica de la capital, Graham expresó: Deseo rezar por el Presidente Kim Il Sung.

jueves, 26 de junio de 2014

MINREX de RPDC denuncia acto provocativo de EE.UU.


    Pyongyang, 25 de junio (ACNC) -- El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Popular Democrática de Corea publicó el día 25 la siguiente declaración:
    Las cobardes maniobras de los enemigos tendentes a manchar la máxima dignidad de la RPDC pasan el límite y se cometen en la extremada etapa criminal.
    La sociedad internacional se consterna ante la realidad en que en Estados Unidos, caudillo del terrorismo internacional, se divulga abiertamente el anuncio previo de la película con el contenido de insultar y asesinar la Dirección Suprema de la RPDC.
    Tales imprudentes tentativas provocativas de EE.UU. que se atreve a atacar a la Dirección Suprema de la RPDC instigando a un empresario de película gangsteril, causan la vehemente indignación e ira del ejército y pueblo coreanos.
    El proceder de EE.UU. es el reflejo del temor por el radiante futuro de la RPDC guiada por el gran hombre sin igual y no pasa de ser esfuerzos agónicos de los enloquecidos por la ilusión vana.
    La proyección de la película que demuestra abiertamente el intento de dañar a nuestra Dirección Suprema es un intolerable acto terrorista y de guerra más abierta tendente a eliminar el pilar del alma de nuestro ejército y pueblo y derrocar el régimen de la RPDC.
    Son inimaginables al margen de la Dirección Suprema de la RPDC la digna y orgullosa vida del pueblo coreano, los grandes cambios que se registran en nuestro país y lo todo precioso del futuro maravilloso en que se harán realidad el sueño e ideal del pueblo.
    Es por eso que el ejército y pueblo coreanos consideran más valiosa que su vida a la Dirección Suprema.
    Los militares y civiles coreanos tienen la firme decisión y temperamento de aniquilar indiscriminadamente a quienes insultan o intentan calumniar aun en lo mínimo su Dirección Suprema
    Los criminales, que insultaron esta vez nuestra Dirección Suprema y cometieron los actos hostiles anti-RPDC, no podrán evadir el castigo severo en virtud de la ley, aunque estén en cualquier rincón de nuestro planeta.
    Si la administración estadounidense tolera y ampara la proyección de tal filme, se tomarán las contramedidas rotundas y despiadadas merecidas.


Verdad del estallido de la guerra coreana



Transcurrieron más de 60 años desde el inicio de la guerra coreana (1950-1953).
Durante este tiempo Estados Unidos ha tergiversado la verdad del estallido del conflicto, es decir ha insistido en que la contienda fue motivada por la “invasión” del Norte al territorio del Sur de Corea.
Pues bien, ¿qué es la verdad del estallido de la guerra coreana?

El estacionamiento en Corea del Sur de las tropas estadounidenses
implicaba la guerra coreana
Estados Unidos, al mismo tiempo que la finalización de la Segunda Guerra Mundial en el año de 1945, ideó fijar el paralelo 38 como la línea que dividiera a Corea en el Norte y el Sur y pretextando “desarmar” al ejército japonés, hizo entrar aquí sus huestes puestas de casco de “libertador”, lo cual fue su determinación política y estratégica tomada en aquel tiempo cuando las tropas soviéticas movilizadas en la guerra contra Japón estaban avanzadas hasta el paralelo 37 para hacerles imposible ocupar toda la Península Coreana.
Si el imperio había procurado ocupar a toda costa aun la mitad del territorio coreano siquiera, fue para aprovecharla en el futuro como trampolín para la conquista del continente.
Mark Gayn, el entonces periodista estadounidense, dijo: “No éramos libertadores. …Desde los primeros días del desembarco, nos portamos como enemigos de los coreanos.”
En Historia moderna de América, el libro estadounidense, se lee: “En realidad, la guerra de Wall Street contra Corea se inició en el momento en que sus generales ponían pies en el Sur de este país, o sea, en septiembre de 1945.”
Si las tropas norteamericanas no se hubieran estacionado en el Sur de Corea, tampoco se hubiera estallado, claro, la guerra coreana.

Preparación militar para la guerra coreana
Estados Unidos, con el propósito de tener 10 veces más fuerzas armadas que Corea del Norte, organizó y aumentó el ejército surcoreano, lo entrenó a su manera y tuvo la prerrogativa de él.
Desde 1945 hasta 1949 ofreció a Corea del Sur la ayuda militar por valor de más de 1 000 millones de dólares. Impuso al ejército surcoreano acelerar los preparativos para el combate y a la par de esto, emplazó a lo largo del paralelo 38 grandes cantidades de las fuerzas armadas, construyó o amplió carreteras de uso militar y preparó en gran medida las posiciones, convirtiendo, al pie de la letra, a Corea del Sur en una gran base militar.
En julio de 1950 Life, revista estadounidense comentó: “Con respecto al inicio de la guerra, en nuestra historia no hubo tiempo como esta vez cuando estuvimos plenamente preparados para la guerra”.
En ¿Quién es el provocador de la guerra coreana?, libro estadounidense, se lee: “Los preparativos para el asalto a Corea del Norte se concluyeron en mayo de 1950”.

Provocaciones armadas en el paralelo 38, preludio de la guerra coreana
Según Sociedad e ideología”, revista surcoreana (junio de 1990), durante 3 años y medio desde 1947 hasta las vísperas del estallido de la guerra en junio de 1950, hubo más de 5 150 provocaciones armadas del ejército surcoreano contra Corea del Norte.
El organizador y director de dichas provocaciones armadas fue Estados Unidos, quien a través de aquellas pretendió alcanzar siguiente objetivo: extenderlas para desatar una guerra contra el Norte y de no lograrlo, ocupar regiones estratégicamente favorables a preparar óptimas condiciones para la posterior invasión armada. Por otra parte, pensó juzgar la capacidad de combate real del ejército surcoreano e impulsar más la preparación para la guerra.
Las provocaciones armadas efectuadas a partir de este objetivo en 1949 y la primera mitad de 1950, tanto en su envergadura como en su número, recordaron a los testigos una guerra total.
En el libro estadounidense Guerra coreana; pregunta sin respuesta se lee:
“La guerra coreana no fue resultado del choque improvisado a la madrugada del 25 de junio de 1950. Antes del desencadenamiento de la guerra, durante varios años entre ambas partes de la Península siguió el choque, que en el año de 1949 se hizo más violento por la imposición de Seúl. Algunos especialistas en el problema coreano consideran que en realidad la guerra se inició ese año”.

Así se estalló la guerra coreana
Estados Unidos que había concluido definitivamente la preparación para la guerra, emprendió la ejecución de esta.
El  presidente Truman, con miras a inspeccionar sobre el terreno la preparación para la guerra contra Corea del Norte, determinar e impartir la orden de iniciar la guerra, envió a Johnson, ministro de Defensa y Bradley, presidente del Mando Conjunto de Jefes de Estado Mayor a la comandancia de Douglas MacArthur en Tokio y a Dulles como su enviado especial a Corea del Sur.
Dulles llegó en junio de 1950 a Corea del Sur, fue hasta el paralelo 38, examinó definitivamente la preparación para el asalto y dijo a Syngman Rhee:
“Esta vez he venido aquí, Corea del Sur, con la orden del presidente Truman, de ver con mis propios ojos la preparación para la guerra y de no haber defecto, iniciar de inmediato el avance hacia el Norte. Dada la preparación, no hay necesidad de aplazarlo ni por un día.”
Cumplimentando la orden No. 29 de Truman y bajo el mando de los asesores militares norteamericanos, el ejército surcoreano por fin comenzó el 25 de junio de 1950, al alba, el total asalto armado a la República Popular Democrática de Corea.
Roberts, el entonces jefe de la delegación de los asesores militares estadounidenses, dijo:

“¿Por qué optamos por el día 25? He aquí nuestra precavida intención. El 25 es domingo. Para Estados Unidos y Surcorea, países cristianos, el domingo es día de descanso. Quizá nadie crea que el domingo iniciamos la guerra. Dicho en otras palabras, es para hacerles creer a las personas que no fuimos primeros en desencadenar la guerra”.

Las lecciones de la guerra coreana nos enseñan que la fuerza de Estados Unidos no es omnipotente



El 25 de junio de 1950 es la fecha en la que Estados Unidos provocó la guerra coreana (1950-1953). Inspirado en la teoría de la omnipotencia de la fuerzas, Estados Unidos desató la guerra menospreciando a la recién fundada República Popular Democrática de Corea.
A finales de la Segunda Guerra Mundial, el imperio, con el objetivo de afianzar su posición hegemónica en la postguerra y verificar fácilmente su agresiva política exterior, proclamó abiertamente la teoría de la omnipotencia de la fuerza.
¿Qué fue esta?
He aquí el comentario de Muccio, primer embajador estadounidense acreditado en Corea del Sur.
La política es la fuerza. En el enfrentamiento entre las fuerzas no hay necesidad de regir los medios y métodos. La victoria representa el bien y la derrota, el mal.
Esto refleja tal como son la filosofía y el criterio de la guerra de Estados Unidos que adora la fuerza y la considera omnipotente.
De hecho, en vísperas del desencadenamiento de la guerra coreana la RPD de Corea y Estados Unidos no eran compatibles siquiera en el plano técnico militar.
Visto desde el 25 de junio de 1950 Corea llevaba menos de 5 años de liberada y la RPD de Corea, menos de 2 años de fundada. El ejército regular de Corea y su industria de defensa nacional eran demasiado endebles.
Comparativamente con esto, las fuerzas armadas introducidas en el contorno de la Península Coreana por Estados Unidos hasta vísperas de la provocación de la guerra eran verdaderamente estupendas.
Estados Unidos, desde el fin de abril de 1950, pretextando ejercicios conjuntos de las fuerzas terrestre, naval y aérea, reforzó la Séptima Flota incorporando 2 portaaviones, 2 cruceros y 6 destructores e introdujo como suplemento tres regimientos de los bombarderos “B-26” y “B-29”, 6 de los cazas y 2 de los aviones de transporte en Japón. Además, reforzó 4 divisiones adscritas al octavo ejército estadounidense estacionado aquí previéndolas de tanques, cañones, equipos rodantes y otras armas e hizo que se prepararan plenamente para movilizar en cualquier momento en el frente de Corea.
En un libro japonés “Guerra coreana” se lee: “En vísperas del inicio de la guerra la fuerza aérea estadounidense en Japón se dispuso de 375 cazas incluidos aviones a reacción, 40 nocturnos, 80 bombarderos, 50 aviones de transporte y 50 aeronaves de enlace, en total 595.” “MacArthur pensó que si esta fuerza aérea del Extremo Oriente se moviliza, la guerra coreana finalizaría fácilmente.” En una revista estadounidense está escrito lo siguiente: “En nuestra historia no hubo tiempo en que estábamos tan bien preparados como cuando se iniciaba esta guerra”.
Además, Estados Unidos preparó al ejército títere surcoreano como brigada de choque y carne de cañón de su ejército.
En el libro “Guerra coreana vista por un chino” se comenta: “Johnson, jefe de la sucursal en Corea del departamento de cooperación económica de Estados Unidos, dijo el 19 de mayo de 1950 en el comité presupuestario de la Cámara Baja del Congreso de Estados Unidos que ya se han preparado 100 mil efectivos del ejército surcoreano previstos de las armas norteamericanas y entrenados por los asesores militares del imperio, de manera que en cualquier momento entraran en las maniobras”. Roberts, jefe de la delegación de los asesores militares estadounidenses que por aquel tiempo estaba en Corea del Sur, en varias ocasiones expresó que veía que el ejército surcoreano era capaz de vencer a los efectivos de otras fuerzas armadas dos o tres veces más que él y que excepto el ejército norteamericano, era el más magnífico.
Estos hechos se refieren a una parte del aumento de las fuerzas armadas realizado por Estados Unidos para la guerra coreana.
Si se consideran hasta las bombas atómicas de Estados Unidos, la potencial económica de su territorio no damnificada ni en lo mínimo durante la Segunda Guerra Mundial y su posición que ocupa en el mundo capitalista, la fuerza de Estados Unidos era, de veras, demasiado poderosa.
En eso en la Península Coreana explícitamente existía la desigualdad de fuerzas. Enfrentarse a Estados Unidos era difícil de imaginar.
Pero, el imperio que se enorgullecía de su superpotencia, su superioridad técnica militar, no pudo vencer al ejército y el pueblo de Corea conscientes de la justedad de su causa y alzados como un solo hombre.
La pasada guerra coreana fue un suceso histórico que rompió completamente el mito sobre la potencial de Estados Unidos.
El imperio que se jactaba de que no había perdido ni una de las más de 100 guerras, a los tres años de la provocación de la guerra coreana, se vio obligado a firmar el acuerdo de armisticio que era para él acta de capitulación.
Obtuvo este resultado a cambio de la movilización de más de 2 millones de efectivos incluidos un tercio de su fuerza terrestre, un quinto de la aérea, la mayoría de la Flota del Pacífico, las huestes de los 15 países seguidores, Corea del Sur y Japón.
Después del cese al fuego, lejos de sacar lecciones de su derrota, durante varios decenios continuamente pretendió provocar otra guerra. También el año en curso en Sudcorea y sus contornos hace varios ejercicios militares con el importante fin de trasladar las fuerzas armadas estadounidenses estacionadas en el ultramar y del territorio a la Península Coreana y golpear repentinamente a Corea.
Está cautivado aún de la omnipotencia de la fuerza. Considera que valerse de la fuerza le haría posible atropellar e imponer arrodillarse a cualquier país. Pero Corea no es país como Afganistán, Irak y Libia. En la pasada guerra, aun con las armas rudimentarias había derrotado a Estados Unidos y después del cese al fuego, en varios decenios se enfrentó al mismo imperio, fortaleciendo su capacidad autodefensiva en todos sus aspectos. Ante la extremada intimidación con armas nucleares de Estados Unidos tiene preparada también la capacidad de disuasión nuclear para la defensa. La actual Corea es poderoso país que posee cohetes estratégicos y armas nucleares, capaz de castigar despiadadamente al que se atreve a tocarla, no importa dónde se encuentra en el planeta.
Estados Unidos debe tener bien presente esto. Si provoca contra Corea otra guerra, esta devastará como la anterior, no solo a Corea, sino que pondrá en el mar de fuego al territorio estadounidense donde, según se dice, no cayó ni una bomba extranjera.

¡Estados Unidos no es omnipotente jamás!

El potencial ideológico es ilimitado



Toda la trayectoria de la revolución coreana que pasando múltiples vicisitudes históricas, ha avanzado victoriosamente, demuestra elocuentemente que el potencial ideológico no tiene límite.
Retrospectivamente, los revolucionarios coreanos alzados al comienzo del siglo pasado para liberar al país de la ocupación militar (1905-1945) de Japón no tenían nada.
Para ellos la única arma era la ideología: la idea Juche, la Songun (priorización de los asuntos militares) planteada por el Presidente Kim Il Sung (1912-1994). Inspirados en la ideología, ganaron tanto a los compañeros como las armas y libraron la ardua, pero heroica Lucha Armada Antijaponesa, sin precedentes en la historia. No contaban ni con la retaguardia estatal ni con la ayuda del ejército regular, pero derrotaron al imperialismo japonés, autodenominado caudillo de Asia, y liberaron el país en agosto de 1945.
También con posterioridad los revolucionarios coreanos, valiéndose de la ideología, movilizaron a las grandes masas en la construcción de una nueva sociedad y cumplieron con éxito las complejas y difíciles tareas.
Así como en la guerra coreana de 3 años (1950-1953), poniendo en pleno juego el potencial ideo-político, rompieron el “mito sobre la invencibilidad” de Estados Unidos y lo empujaron hacia la ruina. Cuando se estalló la hostilidad nadie pensó que Corea triunfaría. Pero, el ejército y el pueblo de la RPD de Corea que llevaba menos de dos años de fundada, con la misma voluntad y espíritu de defender a riesgo de la vida su ideología y régimen, se enfrentaron decididamente a la invasión armada de las fuerzas aliadas imperialistas capitaneadas por Estados Unidos y manifestaron ante todo el mundo la heroica que era Corea.
Después del cese al fuego los norteamericanos cacarearon que Corea no sería resucitada ni en 100 años, pero el pueblo coreano, con el mismo ímpetu con que había ganado la guerra, terminó la rehabilitación y construcción solo en 3 años. De seguida, libró con fuerza el movimiento Chollima (caballo alado legendario que corre al día 400 kilómetros) para poner coto al conservadurismo y la pasividad y culminó solo en 14 años (1957-1970) la industrialización realizada en varios decenios y cientos de años en otros países. El elevado entusiasmo ideo-político de los coreanos dio pie al especifico socialismo coreano centrado en las masas populares y un Estado socialista independiente en la política, autosostenido en la economía y autodefensivo en la salvaguardia nacional. Corea se ha hecho el baluarte del socialismo que se mantuvo inalterable aun ante el desplome del socialismo en varios países y otros avatares políticos mundiales y las extremadas maquinaciones de aislamiento y supresión de las fuerzas aliadas imperialistas que habían perpetrado aprovechando aquellos a finales del siglo pasado. Si anteriormente era incapaz de defender a sí misma y estaba excluida incluso del mapamundi político, hoy hace gala de su poderío como una de las contadas potencias cósmicas y nucleares, lo cual no es logrado nunca en una circunstancia favorable o pacífica.
Durante más de 60 años posteriores a la guerra coreana, la RPD de Corea se ha estado enfrentada con las fuerzas aliadas imperialistas capitaneadas por Estados Unidos, lo cual fue una hostilidad sin disparos y cañonazos, la de fuerza y a la vez, de la ideología.
Si este país hizo frente con todo derecho a Estados Unidos autodenominado “única superpotencia” del mundo y defendió su soberanía, dignidad y socialismo, esto fue no solo merced a su superioridad técnica militar y económica.
Corea no tiene extenso territorio ni mucha población y peor, por Estados Unidos, está dividida en dos partes. Particularmente, a finales del siglo pasado cuando varios países socialistas se derrumbaron sucesivamente y las fuerzas aliadas imperialistas, aprovechándolo, clamaban la “extinción del socialismo en el planeta” y concentraban toda la fuerza para estrangularla, no se mostró titubeante ni en lo mínimo sino que defendió el socialismo e incluso preparó el trampolín para la construcción de un Estado poderoso y próspero, lo cual se debió a que se recurrió principalmente a la ideología y puso en pleno juego el potencial espiritual de las masas populares.
La firme disposición del ejército y pueblo de este país a valerse de la ideología para construir un Estado socialista, rico y poderoso, dio lugar a innumerables prodigios que asombran al mundo: todas las tierras del país fueron niveladas y estandarizadas por primera vez en la historia nacional de cinco milenios; en la industria mecánica se introdujo en un nivel alto el control numérico por computadora, la técnica de punta; en diciembre de 2012 el segundo del “Kwangmyongsong-3”, primer satélite práctico fue lanzado; y en 2013 se construyeron el Complejo de Piscinas de Recreación de Munsu, el Club de Equitación de Mirim y la Estación de Esquí Masikryong, todos de categoría mundial, así como el Hospital de Estomatología Ryugyong, el de Pediatra Okryu y otros modernos establecimientos médicos.
Corea da nuevos saltos en la construcción de un Estado socialista, poderoso y próspero, y de alto nivel cultural.
Basta con citar solo la construcción de la Estación de Esquí Masikryong para explicar sobre lo potencial que es la ideología.
La construcción era una tarea de gran envergadura nunca conocida en el país y que requería domar escabrosas estribaciones y superar el rigor climático.
Los militares del Ejército Popular de Corea, encargados de la tarea, con la firme disposición a cumplir a ultranza la orden de su Comandante Supremo Kim Jong Un, se sobrepusieron a los múltiples contratiempos y dificultades y terminaron en el nivel superior pero en menos tiempo la obra que duraría, según la norma, más de 10 años.

Ahora el pueblo coreano, dando alas al potencial ideológico incontable en su anchura y profundidad, avanza vigorosamente para construir una potencia tanto en la economía y las ciencias y la tecnología como en el deporte y otros renglones.

martes, 17 de junio de 2014

Exposición de Artesanía Coreana Sullana 2014

Estimados amigos:

Continuando con la difusión de la cultura Coreana a lo largo y ancho de nuestro país, por primera vez se llevara a cabo en la hermosa "Perla del chira". Esta exposición titulada " Exposición de Artesanía Coreana Sullana 2014".
Invitamos a todos ustedes a nuestra exposición en esta hermosa ciudad de Sullana. 
La ceremonia de inauguración se llevará a cabo el día Jueves 19 de Junio a horas 6:30 p.m. en la Sala "Víctor Borrero Vargas" de la Municipalidad de Sullana (Calle Bolivar 160), el ingreso es completamente libre así que los esperamos, gustosos de recibirlos y compartir con ustedes este hermoso evento.

Esta inauguración contará con la presencia del Sr. KIM YONG IL agregado Cultural de la embajada de la RPDC en el Perú, de Nuestro Secretario General el Prof. Yuri Castro Romero y del Sr. Alcalde de la Municipalidad de Sullana Lic. Jorge H. camino calle.
Están todos cordialmente invitados.


Tríptico preparado para esta ocación

lunes, 9 de junio de 2014

Sentidas condolencia al pueblo de Arequipa por desaparición física del ex alcalde Villalobos


Nuestro Instituto se suma a las condolencias por la desaparicón física del ex alcalde de Arequipa José Villalobos Ampuero, miembro del FLN y amigo de de Corea.

En estos momentos de pesar solo nos queda agradecerle y recordarlo por su trabajo y labor a favor de los más necesitados y su colaboración por el estrechamiento de las relaciones del pueblo den Arequipa y Corea.
¡Hasta siempre Amigo Villalobos!



Atte.

Yuri Castro Romero
Sec. Gral. del Instituto Cultural y de amistad 
Peruano . Coreano

extracto del discurso de KIM JONG UN sobre el tema de la re unificación.

No creo que haya mejor resumen sobre el tema de a reunificiación de la península coreana que este fragmento del discurso de KIM Jong Un. Como todos sabemos la península coreana vienes sufriendo durante más de 60 años la división artificial de su territorio y nación.
Es muy importante que en esta fecha se recuerde el 15 de Junio del 2000, donde el pueblo coreano al unísono se manifestó a favor de resolver sus diferencias bajo el lema de "Entre nosotros los connacionales" , creo que este principio debe seguir siendo el faro que ilumina le camino de la reunificación y que esta debe ser pacífica e independiente.
esperamos que las autoridades sur coreanas escuchando el clamor de su pueblo retomen estas conversaciones y mejoren las relaciones de amistad con sus hermanos del norte, para satisfacción de todo el pueblo coreano y del mundo.
Atte. 
Yuri Castro Romero


Pyongyang, 1 de enero (ACNC) -- El Mariscal Kim Jong Un, Primer Secretario del Partido del Trabajo de Corea, Primer Presidente del Comité de Defensa Nacional de la República Popular Democrática de Corea y Comandante Supremo del Ejército Popular de Corea pronunció el día primero el mensaje del Año Nuevo 2014.  El texto completo del mensaje sigue:
    … … …
    Con miras a resolver el problema de la reintegración territorial en correspondencia con el deseo y voluntad de los compatriotas, es preciso rechazar la intervención de las fuerzas extranjeras y mantener con firmeza el principio de Entre nosotros, los connacionales.
    Los protagonistas de la reunificación del país son todos los coreanos del Norte, el Sur y en el ultramar y podemos lograrla de manera independiente de acuerdo con el interés y la exigencia de la nación solo cuando nos atengamos al referido principio. Apelar a las fuerzas extranjeras para conseguir la “cooperación internacional” en cuanto al problema de la nación, el de las relaciones Norte-Sur, es un humillante acto servil y traicionero que deja el destino de la nación a su libre albedrío. El Norte y el Sur deben mantener la independencia estipulada en los tres principios de la reunificación del país y la Declaración Conjunta Norte-Sur, sostener firmemente la posición de Entre nosotros, los connacionales, y respetar e implementar fielmente las declaraciones conjuntas.
    Es ineludible luchar por salvaguardar la seguridad y la paz de la nación.
    Los bélicos estadounidenses y surcoreanos hacen frenéticos ejercicios de guerra contra el Norte concentrando gran cantidad de armas nucleares en la Península Coreana y en sus alrededores. Por eso se crea una situación tan crítica que un pequeño choque militar eventual puede desembocar en una guerra total. Si estalla aquí una nueva contienda, esta supondrá una espantosa catástrofe nuclear, de la cual ni siquiera Estados Unidos puede estar a salvo. Todos los integrantes de la nación coreana no deben permitir en absoluto las maniobras de enfrentamiento y de guerra de los belicistas del interior y exterior del país y frustrarlas resueltamente.
    Urge crear un ambiente propicio para mejorar las relaciones entre el Norte y el Sur.
    Provoca dolor el simple hecho de que la nación esté dividida por culpa de las fuerzas foráneas. También resulta intolerable promover la difamación, el antagonismo y la antipatía entre los compatriotas, situación que puede ser aprovechada por las fuerzas extranjeras que no desean la reunificación de Corea. Ha llegado el momento de poner el punto final a la calumnia inútil y dañina, y no se debe permitir por más tiempo el perjuicio a la reconciliación y la unidad. A las autoridades surcoreanas les corresponde renunciar al enfrentamiento imprudente contra otra parte de la nación y a la campaña de reprimir el “pro-Norte”, así como optar por mejorar las relaciones bilaterales en atención a la demanda de los compatriotas, a favor de la independencia, la democracia y la reunificación de la patria. Admitiremos a todos los que aprecian la nación y desean la reintegración, independientemente de su pasado, y también en el futuro, nos esforzaremos de modo activo por mejorar las relaciones intercoreanas.
    Todos los compatriotas del Norte, el Sur y el extranjero, firmemente unidos bajo la bandera del patriotismo auténtico, el ideal Entre nosotros, los connacionales, se levantarán con energía en la lucha a escala nacional para la reunificación territorial, y abrirán así una nueva fase para la reunificación independiente, la paz y la prosperidad.
    El año pasado la intervención y las maniobras de guerra de los imperialistas que amenazaban la independencia de los Estados soberanos y el derecho a vivir continuaron sin cesar en el ámbito internacional.
    Hay que destacar que en la Península Coreana, el punto más candente del mundo, se cernía el peligro de una inminente guerra nuclear debido a las maniobras de las fuerzas enemigas para eliminar a nuestra República, lo cual amenazó seriamente la paz y la seguridad de esta región y el resto del mundo.
    La paz es muy valiosa para nuestro pueblo, pero no se logra solo con desearla o pedirla. No podemos permanecer indiferentes ante el nubarrón de la guerra nuclear que nos amenaza permanentemente en la Península Coreana y defenderemos firmemente la soberanía y la paz del país y la dignidad nacional con nuestra gran capacidad de defensa.
    En lo adelante nuestro Partido y Gobierno, manteniendo inclaudicable el ideal de política exterior de la independencia, la paz y la amistad, seguirán ampliando las relaciones de amistad y cooperación con los países que respetan nuestra soberanía y nos tratan como amigos y no cejarán en el empeño por la paz y la seguridad del mundo y por la prosperidad común de la humanidad.
    Enormes son las tareas que enfrentamos y existen dificultades en nuestro camino, pero nuestra causa revolucionaria que avanza bajo la bandera del gran kimilsungismo-kimjongilismo triunfará infaliblemente.

    Todos, llenos de gran esperanza y firme fe y unidos compactamente con una sola idea y voluntad en torno al Partido, marchemos con pasos firmes por lograr victorias más resonantes en el año nuevo.

“Entre nosotros, los connacionales”




 En junio de 2000 en Pyongyang de la República Popular Democrática de Corea se publicó la Declaración Conjunta Norte-Sur del 15 de Junio que sería el hito para la reunificación de Corea.
Transcurrieron casi 15 años desde aquel tiempo, pero el espíritu fundamental de la Declaración, el ideal “entre nosotros, los connacionales”, sirve de invariable bandera de la reintegración de Corea.
El ideal “entre nosotros, los connacionales” está imbuido plenamente del espíritu de independencia.
Como es conocido por todos, la división de Corea es motivada no por algún antagonismo nacional sino por la imposición de las fuerzas extranjeras.
Estados Unidos que después de la Segunda Guerra Mundial bajo la máscara del “libertador” había ocupado el Sur de Corea, intensificó ininterrumpidamente la dominación militar sobre este con la ambición de tomar la hegemonía del resto de Corea y el continente asiático. Fingió interesarse en la reunificación de Corea, pero en realidad no quiso que el Norte y el Sur se reconcilien y unan entre sí e impidió por todos los medios la reintegración de aquellos, razón por la que la reunificación de Corea pasa grandes dificultades y la nación coreana está aun dividida.
La escisión de la nación coreana de unos 70 años demuestra fehacientemente que esta, a menos que dé cima a la dominación e intervención de las fuerzas extranjeras, no puede lograr jamás su progreso independiente y reintegración.
La reunificación de Corea ha de ser realizada únicamente por su dueño, la nación coreana misma, y según la voluntad y exigencia de esta. En otra palabra es problema del derecho a la autodeterminación nacional. No lleva implícita ninguna razón ni justificación por las que las fuerzas extranjeras metan en ella. De ahí que reclama “entre nosotros, los connacionales”.
El ideal “entre nosotros, los connacionales” es el más racional y justo tanto desde el punto de vista de la actualidad de la Península Coreana separada por las fuerzas extranjeras como desde el de la esencia de la reintegración coreana para ligar el cortado linaje sanguíneo de la nación.
El ideal “entre nosotros, los connacionales” refleja la voluntad de preservar la paz.
Todos los coreanos esperan con ansia que lo más pronto posible se concluya el agudo enfrentamiento militar Norte-Sur y abra el camino de la paz y reintegración.
Pero, debido a la obstinada política de estrangulamiento e intimidación militar contra la RPDC de Estados Unidos y la activa colaboración con este de la autoridad surcoreana, en la Península Coreana, lejos de la paz y seguridad, reinan permanente enfrentamiento militar y tensión. En enero pasado el Comité de Defensa Nacional de la RPD de Corea publicó una importante propuesta de tomar medidas sustanciales de cesar totalmente todas las hostilidades militares para intimidar a la contraparte, pero Estados Unidos y Corea del Sur, a finales de febrero iniciaron ejercicios militares conjuntos “Key Resolve” y “Foal Eagle” de gran envergadura, agravando más la tensión en la región, lo cual no hubiese ocurrido si la autoridad surcoreana no hubiera seguido a las fuerzas extranjeras que intentaban perjudicar a sus compatriotas sino hubiese negado los ejercicios militares conjuntos con Estados Unidos, no dejando su territorio, espacio aéreo y mar como campo de los simulacros de guerra de las tropas estadounidenses, es decir, si hubiese respetado el ideal “entre nosotros, los connacionales”.
La paz y la seguridad de la Península Coreana no son sino las del mundo. La guerra que estallará en la Península, será sin duda alguna una guerra termonuclear que la humanidad no experimentó hasta ahora, que no será limitada solo en su origen sino propagada por el resto del Noreste de Asia y el Mundo, y le causará incontables pérdidas y catástrofes a la humanidad. Tampoco Estados Unidos se quedará a salvo.
Además, el ideal “entre nosotros, los connacionales” refleja el espíritu de gran unidad nacional.
El admirable y conmovedor suceso acaecido en la Península Coreana en el tiempo posterior a la publicación de la Declaración Conjunta del 15 de Junio corroboró elocuentemente que la unidad de toda la nación hace plenamente factible que Corea sea reunificada.
Fueron unidas las cortadas vías férreas, carreteras y rutas aéreas y marítimas entre el Norte y el Sur abriendo gran brecha en el muro de la escisión; se efectuaron negociaciones políticas y militares de alto rango y más de 20 conversaciones ministeriales entre ambas partes para consultar sobre los problemas de interés común nacional; se estableció en la ciudad de Kaesong aledaña a la Línea de Demarcación una zona industrial, símbolo de la cooperación y el intercambio económicos intercoreanos; se inició el turismo de los surcoreanos por el Kumgang, famoso monte mundial en la RPD de Corea; se realizaron sucesivamente encuentros de los familiares separados en el Norte y el Sur, y asistieron juntos los atletas de ambas partes a los juegos internacionales con la bandera simbólica de la reunificación enhiesta y los norcoreanos y surcoreanos conjuntamente hicieron hinchas, lo cual convenció sustancialmente al mundo de que los norcoreanos y surcoreanos son de la nación con el mismo idioma, la misma sangre, la misma cultura y que ha de ser reintegrada necesariamente.
El Norte y el Sur de Corea, que durante más de medio siglo estaban hostilizados y enfrentados uno con otro, hicieron alarde de su gran unidad nacional, lo cual fue precisamente el fruto del ideal “entre nosotros, los connacionales” estipulado en la Declaración Conjunta del 15 de Junio.
La sociedad internacional desea que las ambas partes de Corea respeten a toda hora el ideal que es espíritu fundamental de la referida declaración.

Mantener el ideal “entre nosotros, los connacionales” y verificarlo garantizará la reunificación y la prosperidad de la nación coreana y la paz y la seguridad de la región y el resto del mundo.