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miércoles, 29 de julio de 2015

Testimonio de la historia

El 15 de agosto se celebra una importante fecha histórica para la humanidad y Corea, en esta fecha el pueblo coreano logra su liberación de japón, luego de una guerra sangrienta, es por ello que el pueblo coreano se siente sumamente emocionado sobre su victoria y reconfortado de haber logrado ser libre y feliz, desde aquí les enviamos un fuerte abrazo y los mejores deseos.
Atte. 
Yuri Castro


El 15 de agosto es el día de la liberación de Corea. Hace 70 años, el mismo día de 1945, el General Kim Il Sung, fundador de la Corea socialista y Presidente eterno de la República Popular Democrática de Corea, puso fin a la ocupación militar de Japón de varios decenios y realizó la causa de la liberación del país.
He aquí algunas atestaciones de la historia.

“Guerrilla de Kim Il Sung”
“Corea continuó con su propia fuerza la lucha contra los opresores. Hasta el agosto de 1945 en Corea la guerrilla actuó animadamente.” R. Malinovski, mariscal soviético.
“Nos acercamos a la ciudad cuando se oyeron disparos de ametralladoras y cañones. Las pequeñas plazoletas y las estrechas vías de la ciudad de Rajin (la actual Rason, una ciudad costera en el noreste de Corea) estaban repletos de camiones y carretas de enemigos. Nos dimos cuenta de que los guerrilleros coreanos, bloqueando a los militares japoneses las vías de retirada, no les dejaban salir de la ciudad. Los nipones, aprisionados entre nosotros y los guerrilleros, comenzaron a arrojar armas y rendirse. Divisamos a unas 100 personas armadas que se nos acercaban corriendo desde los arrabales. ‘Somos combatientes de la guerrilla de Kim Il Sung’, dijo así su comandante”. I. Urzumelasuwili, oficial soviético.

“Kim Il Sung, Jefe de la Independencia de Corea”
“Todavía recuerdo vívidamente el hecho de que un año antes de la derrota de Japón, cierto día las letras ´Kim Il Sung, Jefe de la independencia de Corea´, escritas en el techo de un camarote de la embarcación Shimonoseki-Pusan espantaron a las autoridades japonesas. El General Kim Il Sung fue, a la letra, Jefe de la independencia de Corea. A la edad escolar de poco más de 10 años emprendió la clandestinidad y ya en el tiempo en que Japón impulsaba a todo tren la preparación para agredir a Manchuria llamó la atención como figura que amenazaba la política de Japón sobre Asia, por razones de ser dirigente del movimiento estudiantil con extraordinaria facultad organizativa, tener ganado el apoyo de los amplios sectores demasiado temprano que de su edad, haber agrupado bajo su jurisdicción un sinnúmero de jóvenes y mantener la línea de enfrentarse con las armas a Japón para independizar a Corea, etc. Su facultad organizativa e idea de la lucha armada antijaponesa se vieron completamente realizadas, llegando al comienzo de la década de 1930 a fundar la Guerrilla Antijaponesa.” (Kagami Miyuki, oficial del destacamento policíaco fronterizo del “Manchukuo”)

Batalla de Pochonbo
“El 4 de junio de 1937 el General Kim Il Sung, al mando de la Guerrilla Antijaonesa, organizó la batalla de Pochonbo, lo cual ya es conocido ampliamente en el mundo. Entonces yo fungía como jefe de la policía de la estación policíaca de Hyesan (una ciudad fronteriza septentrional de Corea) y presencié el caso de Pochonbo. La hostilidad terminó en tiempo muy corto. Los habitantes de Pochonbo, hombres y mujeres, viejos y niños, acudieron todos en las calles, escucharon el discurso del General Kim Il Sung de la independencia del país y lanzaron vítores. De hecho, por aquel tiempo ni el gobierno general japonés de Corea ni la autoridad militar japonesa se imaginaban que la Guerrilla Antijaponesa al mando del General Kim Il Sung, se atrevería a infiltrar por la tan rigurosa línea de defensa fronteriza y asaltar a Pochonbo. La batalla propinó contundentes golpes político-militares al imperialismo japonés y le inculcó en el pueblo coreano la fe en la liberación.” (Yabuki Sanae, jefe de policía de la estación policíaca de Hyesan)

“Tropa punitiva” fenecida
“El General Kim Il Sung aplicó arte de magia, aturdiendo a los militares y policías japoneses. Estos y los manchúes quienes siempre estaban oprimidos por la guerrilla coreana tanto desde el punto de vista táctico como desde el de arte de guerra, cuya prueba es la extinción de la tropa de Maeda.” (Kato Toyotaka, estudiante de la Academia Policíaca Central de “Manchukuo”)
“La asombrosa noticia de la extirpación de la tropa de Maeda en la que me confiaba tanto, me puso estupefacto. El día siguiente fui presuroso al lugar de combate, donde dirigiendo la recolección de los cadáveres me quedé otra vez asombrado. Viendo el desfiladero extraño a donde el General Kim Il Sung atrajo a la tropa de Maeda e hizo descargarle concentradamente desde los tres lados, no pude menos de admirar su singular método de combate. Se trataba de una operación verdaderamente impecable. La tropa de Maeda, que tenía sobrenombre del “gran hombre” y “tigre furioso”, fue diezmada completamente sin hacer ningún contraataque. Recorriendo el lugar nosotros nos temblamos todos de terror.” (Unami Hikoiiro, jefe del batallón policíaco de “Manchukuo”)

“¡Viva el General Kim Il Sung!”
“Dicen que Pyongyang cuenta con una historia de cuatro milenios y su población llega a 400 mil, cifra que no es insignificante, pero ¿cuándo hubo un encuentro con tan gran número de personas?, ¿hubo acaso una reunión tan significante? –El particular motivo de esa significación histórica y la conmoción de los reunidos fue la presencia del General Kim Il Sung, gran patriota de Corea y héroe oriundo de Pyongyang, quien le dio a la población un emocionante saludo y ardiente estímulo. Una vez aparecida la figura gallarda del General Kim Il Sung, héroe al que admiraban y añoraban tanto los compatriotas coreanos, pareció que el lugar se estremecía por el calor de las entusiastas aclamaciones y casi todos los presentes rompieron en sollozos callados por la emoción incontenible.” (Pyongyang Minbo, un periódico de entonces)

“Una vez liberada Corea, todos, fueren hombres y mujeres, viejos y niños, dieron bienvenida al General Kim Il Sung, gritando a voz en cuello ¡Viva el General Kim Il Sung, Héroe de la nación!” (Feng Zhong Yun, comandante del ejército aliado antijaponés del noreste de China)

Acontecimiento digno de ser escrito especialmente en la historia de la nación coreana



Se trata de la liberación de Corea de hace 70 años, el 15 agosto de 1945.
Ese día la nación coreana acogió su renacimiento y empezó a hacerse la historia de la nueva Corea socialista.

Renacimiento nacional
Anteriormente la nación coreana estuvo bajo la ocupación militar (1905-1945) de Japón y sufrió el martirio de esclavitud colonial.
Entonces los invasores japoneses, disparatando que “los coreanos deben respetar las leyes de Japón o morir”, procuraron pisotear y extinguir lo todo de la nación  coreana. Capturaron y asesinaron a los patriotas, destruyeron y pillaron a troche y moche los recursos económicos y patrimonios culturales e incluso forzaron que los coreanos no hablaran su idioma materno y cambiaran sus apellidos y nombres por los japoneses.
Iba a terminar la historia de cinco milenios de la nación coreana, cuando el Presidente Kim Il Sung (1912-1994),  surgió como redentor de la nación.
A la edad de poco más de 10 años, con el propósito de independizar el país, emprendió la lucha revolucionaria y en junio de 1930, en la histórica Conferencia de Kalun presentó una línea que ilumina el camino por seguir la revolución coreana, la de librar con su propia fuerza la lucha armada para liberar a la nación y no recurrir a la fuerza ajena ni al método pacífico. Luego el 25 de abril de 1932 fundó la Guerrilla Popular Antijaponesa (antecedencia del actual Ejército Popular de Corea) y proclamó la gran guerra antijaponesa.
Sin contar con el abastecimiento estatal y la ayuda del ejército regular, realizó más de 10 años la Lucha Armada Antijaponesa, que fue la más ardua y a la vez heroica. El imperialismo japonés alegorizó que la Guerrilla Antijaponesa era “una arena metida en el mar”, pero Kim Il Sung, aplicando originales estrategias y sagaces métodos de combate, venció al poderoso imperio que soñaba con toma de la “esfera de coprosperidad de la gran Asia Oriental”, el dominio del mundo, y liberó el país.
Los coreanos acogieron el nuevo día de renacimiento nacional.

Corea socialista
La liberación del país le abrió al pueblo coreano un ancho camino para la construcción de una nueva sociedad.
Bajo la dirección de Kim Il Sung, el pueblo coreano efectuó la revolución democrática, antiimperialista y antifeudal, caracterizada por la reforma agraria, la nacionalización de las industrias principales, la concesión a los hombres y mujeres de iguales derechos, etc., y de seguida, fundó la República Popular Democrática de Corea, primer Estado de este tipo en el oriente. En la guerra coreana (1950-1953) que Estados Unidos de América, supuesta supremacía en el mundo, desató con el objetivo de estrangularla en su cuna, le asestó derrota por primera vez en la historia y defendió honrosamente la soberanía y dignidad nacionales, culminó en corto tiempo la rehabilitación y construcción de posguerra y la revolución socialista e impulsó con fuerza la construcción socialista de varias etapas, convirtiendo el país en un poderoso país socialista, soberano, independiente y autodefensivo.
Bajo el liderazgo de Kim Il Sung y Kim Jong Il (1942-2011), Dirigentes de la RPD de Corea, en Corea se estableció un socialismo centrado en las masas populares, que cobró afianzamiento y desarrollo.
Se implantaron una completa e irreprochable asistencia médica general y una enseñanza obligatoria general de nivel más alto, todas gratuitas. El Estado, a sus expensas construye viviendas y se las da de balde a los habitantes y ofrece vacaciones pagadas, el reposo y otros beneficios. Con la abolición del régimen tributario Corea se ha hecho primer país libre de impuestos.
Corea socialista, fundada por el Presidente Kim Il Sung y fortalecida por el Dirigente Kim Jong Il, manifestó sin reserva su inquebrantable y sempiterna vitalidad.
Se mantuvo inalterable a finales del siglo pasado cuando varios países socialistas caídos en la grave confusión socio-política se venían abajo sucesivamente. Aprovechando esto y el fallecimiento de Kim Il Sung y las sucesivas y desastrosas calamidades naturales que Corea sufría, las fuerzas aliadas imperialistas concentraron toda su ofensiva contra esta para estrangularla. Pero en estas pésimas condiciones Corea no solo ganó el combate para defender el socialismo sino que abrió una nueva era de la construcción de un Estado socialista, poderoso y próspero.
La actual Corea socialista orientada por Kim Jong Un, Máximo Dirigente de la RPD de Corea, tanto desde el punto de vista de su progreso como desde el de su estatalidad, está en la fase superior.
Corea, ya potencia ideo-política y militar, ahora marcha con fuerza para alcanzar la meta de ser potencia en todos los aspectos: economía, ciencias y tecnología, deporte, etc. Lo que llama la especial atención es que Corea, que otrora por ser incapaz de defender a sí misma no tenía nombre siquiera en el mapamundi político, hoy hace gala de su poderío como una de las contadas potencias cósmicas y nucleares del mundo. Corea está decidida a hacer frente con resolución a la superpotencia imperialista que atenta a su albedrío contra la soberanía de otros países y se entrega a la agresión e injerencia y extirpar de raíz el origen del mal de este mundo. Es, de veras, objeto de envidia de la sociedad internacional.

Junto con la Corea socialista en constante enriquecimiento y prosperidad, su liberación que le dio origen, se quedará registrada eternamente como un evento de especial relevancia en la historia de la nación coreana.

Liberación, punto de viraje histórico para Corea



El 15 de agosto es día de la liberación de Corea.
Este día de 1945 de hace 70 años fue para el pueblo coreano el punto de evento histórico.
Con la liberación del país, el pueblo coreano se liberó de la esclavitud colonial del imperialismo japonés, llegando a ser fidedigno dueño de su destino, el Estado y la sociedad, que llevara una vida independiente y digna.
En el tiempo que va de 1905 a 1945, el imperialismo japonés sometió a Corea a la dominación represiva medieval para exterminar no solo a aquel país sino a los coreanos mismos. Les impuso a estos que no usaran ni su idioma ni su abecedario y que cambiaran hasta sus apellidos y nombres por los japoneses. Destruyó y despojó a diestra y siniestra las riquezas espirituales y culturales de la nación coreana preparadas durante cinco milenios. Se llevó secuestrados y arrestados a más de 8,400,000 coreanos a los campos de combate y lugares de trabajos duros y a 200 mil coreanas como “consoladoras” de los militares japoneses, como esclavas sexuales. Mató a más de un millón de coreanos.
Para el pueblo coreano que así se encontraba ante un dilema: sobrevivir o sucumbir, la liberación no solo significó el renacimiento nacional, sino que constituyó un suceso histórico en virtud de lo que pasó del esclavo al dueño.
Kim Il Sung (1912-1994), Presidente de la República Popular Democrática de Corea, que conduciendo hacia la victoria la Lucha Armada Antijaponesa de 15 años, había realizado la histórica causa de la liberación del país, a raíz de la liberación, primero fundó, el 10 de octubre de 1945, el Partido del Trabajo de Corea, organizador y orientador de toda la victoria del pueblo coreano. Bajo la dirección de esta organización política, en Norcorea en un corto espacio de tiempo se estableció un poder popular y se realizaron con éxito la reforma agraria, la nacionalización de las industrias importantes, la concesión a las mujeres de los mismos derechos que los hombres y otras reformas democráticas, merced a lo cual el pueblo se hizo dueño del Poder, los obreros propietarios de la fábrica y los campesinos de la tierra, y las mujeres se liberaron de los grilletes feudales de miles de años. A base de esto, por fin se fundó el 9 de septiembre de 1948, la RPD de Corea, primer Estado popular y democrático en el Oriente, y Corea que anteriormente no tenía su color en el mapa del mundo, llegó a aparecer en la palestra internacional como un digno Estado soberano e independiente. La República practicó políticas populares, posibilitando que el pueblo coreano, como verdadero dueño del Estado y la sociedad, llevara a sus anchas una vida independiente y creadora. Corea se convirtió en una gran y armoniosa familia socialista, cuyos miembros unidos en un solo cuerpo, se ayudaran y orientaran unos a otros.
En Corea se instituyó un régimen socialista peculiar, centrado en las masas populares, un Estado socialista invencible, que no sería destruido nunca, y que desde su debut fue orientado por su propia idea rectora, o sea por la Juche (idea de que el dueño del destino de uno es uno mismo y la fuerza que lo forja la tiene también uno mismo) y la Songun (la de priorizar los asuntos militares), las planteadas por Kim Il Sung y enriquecidas y desarrolladas por Kim Jong Il, Presidente del Comité de Defensa Nacional de la RPD de Corea, y las teorías y los principios de dirección aclarados por las mismas.
Corea, según el postulado de la idea Juche y la Songun, manteniendo constante e invariablemente la línea de ser autóctona en la ideología, independiente en la política, autosostén en la economía y autodefensivo en la salvaguardia nacional, antepuso firmemente la milicia a las demás materias. Como resultado, el PTC se ha hecho el cuidador y orientador del destino de las masas populares, el Poder estatal el responsable de la vida poblacional y el servidor del pueblo y el Ejército Popular defensor de la libertad y la felicidad del pueblo. La RPD de Corea se ha convertido en un Estado socialista, soberano, independiente y autodefensivo, que nadie se atreviera a tocar.
Retrospectivamente, después de la Segunda Guerra Mundial el socialismo se propagó por todo el mundo, pero no pudo menos de pasar serios contratiempos y vicisitudes. Los imperialistas intensificaron sin cesar la ofensiva antisocialista y en varios países socialistas apareció el oportunismo e incluso se produjo la tragedia en la que por fin el socialismo se desplomaba en serie. Pero Corea mantuvo invariablemente enhiesta la bandera del socialismo. La RPD de Corea, que no da ni un paso hacia atrás en el optado camino socialista, que casi 70 años mantiene firmemente su ideología, régimen y causa, es, de veras, objeto de admiración de la sociedad internacional.

Lo mismo que esta historia de varios decenios, la actualidad de Corea que registra nuevos saltos e innovaciones en la construcción de un Estado socialista, poderoso y próspero, hace rememorar otra vez el histórico sentido de la liberación de Corea que imprimió un viraje a la forja del destino del pueblo y el enriquecimiento y la prosperidad del país.

martes, 28 de julio de 2015


Cuadro de Pablo Picasso sobre la Guerra de Corea 


El 27 de julio de 1953 se dio un alto a las hostilidades en la península coreana, conocida como la "Guerra de Corea", esta confrontación entre las principales potencias del mundo lideradas por los EEUU, destruyó a la joven RPDC dejándola en escombros, tan solo con el objetivo de segurar su hegemonía en el Asia Pacífico. Han pasado 62 años de aquella agresión del imperialismo a este pequeño país que aún no termina y que se mantiene latente, solo esperamos que esta sed de sangre del imperio Norteamericano no continúe y se dé el proceso de paz y de reunificación pacifica e independiente de Corea, que es el deseo de toda la humanidad.

Yuri Castro Romero

viernes, 24 de julio de 2015

Estados Unidos tristemente vencido



La pasada guerra coreana (1950-1953) fue para Estados Unidos, que se jactaba de su “supremacía” en el mundo, la primera pérdida.
El imperio, al desencadenar la hostilidad, pensó que apoyándose en su superioridad numérica y tecnológica, podría conquistar con facilidad a Corea. En eso los caudillos militares norteamericanos fanfarronearon ante los reporteros que su ejército “concluiría la guerra coreana” en 72 horas.
Estados Unidos movilizó en la guerra más de 2 millones de efectivos incluidos un tercio de su fuerza terrestre, un quinto de su aérea, la mayoría de su Flota del Pacífico y las huestes de los 15 países seguidores y Sudcorea, así como bombardero estratégico “B-29”, la supuesta “fortaleza aérea” y otros equipos de combate y técnicos de último tipo. Consumió más de 73 millones de toneladas de los materiales bélicos.
Pero, perdió inmensa cantidad de efectivos y equipos bélicos, casi 2,3 veces más que en la Guerra del Pacífico: 1,567,128 efectivos incluidos 405,498 norteamericanos, más de 12,220 aviones, más de 3,250 tanques y carros blindados, 13,350 camiones, más de 560 buques, más de 7,690 cañones y más de 925,150 armas de tiro.
Los generales estadounidenses, celebridades de la Guerra del Pacífico, murieron o tildados de responsable de la derrota fueron excluidos del círculo militar. A finales de noviembre de 1950 la “ofensiva general de Pascuas” de las tropas norteamericanas fue propaganda por la “retirada general de Pascuas”. En Estados Unidos la protesta contra la guerra cobraba brío cuando la acusación al presidente y el cambio del secretario de Estado ganaron la reputación pública. MacArthur y Ridgway, comandantes de las “tropas de la ONU”, sucesivamente fueron destituidos y los jefes de las divisiones 1, 2, 7, 25 estadounidenses, en masa corrieron el mismo destino. Las “tropas de choque Smith” lanzadas por primera vez en las maniobras terrestres fueron demolidas, lo cual fue seguido del exterminio de la completamente sitiada división de infantería 24 autodenominada “división invicta” y de muchas otras tropas norteamericanas. Walker, comandante del VIII Cuerpo de Ejército estadounidense, fue al otro mundo por las maniobras militares del Ejército Popular de Corea y Dean, jefe de la 24 división de infantería norteamericana, capturado por un soldado del EPC.
El mito sobre la “invencibilidad” de Estados Unidos se hizo añicos también en el cielo y el mar.
El 30 de octubre de 1951, de los aviones “B-29” estadounidense escoltados por 90 caza-bombarderos y participados en un combate, 3 fueron derribados y otros 5 averiados, motivo por lo que la fuerza aérea norteamericana denominara ese día “martes negro”. También posteriormente en una semana 20 “fortalezas aéreas” fueron destrozados. En el tiempo posterior al estallido de la guerra coreana 2,200 aviadores estadounidenses, presos de terror, boicotearon el servicio.
El 2 de julio de 1950, cuatro torpederos de la fuerza naval del Ejército Popular de Corea hundieron “Baltimore”, crucero pesado norteamericano de 17 000 toneladas abrigado por un crucero ligero y destructor e intruso en el mar de enfrente de Jumunjin y de seguida destruyeron el crucero ligero.
En la audiencia del congreso estadounidense convocada en mayo de 1951 Bradley, presidente de Mando Conjunto de Jefes de Estado Mayor, precisó “La coreana era una guerra mal realizada en un lugar y contra un enemigo mal escogidos”, lo cual ya fue el reconocimiento oficial de la derrota de su parte en la hostilidad hecho en aquel tiempo cuando está en su álgido.
US News & World Report comentó que en la guerra coreana “las tropas estadounidenses sufrieron pérdidas dos veces más grandes que la suma de las que Estados Unidos padeció en las cinco grandes guerras: la Guerra de Independencia, la del año de 1812, la con México, la con España y la filipina”.
Finalizada la guerra coreana, George Catlett Marshall, el entonces secretario de Defensa norteamericano, confesó: “El mito se hizo añicos. No fuimos tan poderosos como otros pensaban.” Clark, el entonces comandante general de las tropas norteamericanas en el Extremo Oriente y comandante de las “tropas de la ONU”, evocando aquel tiempo cuando ponía firma en el acuerdo de armisticio, expresó que él fue el primer comandante de la fuerza terrestre estadounidense que había rubricado por primera vez en la historia en un acuerdo de armisticio como vencido. “Sentí dolor de desesperación”, confesó.
La descomunal derrota de Estados Unidos que sufrió en la guerra coreana, es para el imperio la primera en su historia y también irreparable e imborrable por mucho tiempo que pase.
Estados Unidos no se debe olvidar de esta derrota.
De no hacerlo y desatar otra guerra contra Corea, esto le traerá no la derrota como el pasado sino el desenlace completo.


Estratega sin igual



En la pasada guerra coreana (1950-1953), la República Popular Democrática de Corea, que llevaba menos de dos años de fundada, venció a las fuerzas aliadas imperialistas acaudilladas por Estados Unidos de América que contaba con la más poderosa fuerza militar y económica y la larga historia de agresión, lo cual fue portentoso fruto de las destacadas estrategias y tácticas y originales métodos de combate planteados por Kim Il Sung (1912-1994), Presidente de la RPD de Corea, quien el 25 de junio de 1950, a la madrugada, apenas EE.UU., instigando al ejército surcoreano, desató la contienda, presentó una estrategia de que de inmediato el Ejército Popular de Corea (EPC) pasara de la defensa a la contraofensiva, la original y nunca vista ni en la teoría y el manual de la milicia existentes ni experimentada por ningún país.
La historia de la guerra tanto del Oriente y Occidente como de la antigüedad y el presente enseña que un país, aunque tuvo muy poderoso ejército e inmensurable potencial económica y militar, si sufriera inesperado ataque global, caía en caos y no forcejaba debidamente, hasta arruinarse, y que otro solo después de cierto tiempo remedió el frente, preparó la fuerza y pasó a la contraofensiva.
Pero, según la estrategia de Kim Il Sung, el EPC frenó de inmediato la sorpresiva invasión del enemigo, pasó a la contraofensiva, a los tres días de iniciada la hostilidad ocupó la capital enemiga Seúl y solo en poco más de un mes liberó más de 90 por ciento del territorio y de 92 de la población de la parte sur.
El entonces comandante de las tropas estadounidenses en el Extremo Oriente y de las “fuerzas de la ONU”, Douglas MacArthur escribió en su carta enviada al estado mayor conjunto estadounidense como sigue:
“El enemigo es ejército profesional de carácter ofensivo y bien entrenado y también su cumbre militar sabe hacer buena dirección y se vale bien de los principios de las operaciones y tácticas.”
Kim Il Sung siempre se percataba correctamente de lo que el enemigo intentaba y orientaba al Ejército Popular a aplicar con habilidad estrategias y tácticas al respecto, cuya prueba es que frustró completamente la “ofensiva general de navidad” del ejército estadounidense.
En noviembre de 1950 cuando EE.UU., movilizando nuevos refuerzos, preparaba la mencionada ofensiva, Kim Il Sung precisó que el 24 de noviembre el ejército estadounidense iniciaría la ofensiva general, y dictó a las unidades del Ejército Popular la orden de emprender la contraofensiva general el 25 del mismo mes. Las tropas de EE.UU. y sus aliados, duramente golpeados por el Ejército Popular, se huyeron a la desbandada.
Un periodista occidental que lo había presenciado, escribió en un artículo como sigue: “Si el Ejército Popular no hubiera sabido la fecha del ataque del ejército estadounidense, no habría hecho inmediato contraataque. Se trata de otra prueba de que de veras, la facultad para las operaciones del Comandante Supremo del Ejército Popular de Corea no tiene límites. La acertada adivinación de la fecha del ataque general del ejército estadounidense era inimaginable y también la definición del tiempo de la contraataque a base del esmerado cálculo de lo todo, verdaderamente admirable.”
Kim Il Sung concibió y aplicó originales métodos de combate, lo cual fue inscrito en la historia de la guerra moderna. Entre ellos figuran el método de combatir en montes, el de combatir apoyándose en el túnel, el de asaltar, el movimiento de los grupos de cazadores de los aviones y tanques y muchos otros, todos convenientes al relieve de Corea, el armamento del Ejército Popular y la característica de la guerra moderna. Por ejemplo, el método de combatir apoyándose en el túnel es basado en el cálculo científico de la peculiaridad del país rico de montes y las ventajas tecnológicas del enemigo.
La victoria del EPC en el combate de defensa de la cota 1211 conocido ampliamente en el mundo por aquel tiempo fue justamente merced al mencionado método de combatir. En septiembre de 1951 Kim Il Sung acudió hasta en la línea de la cota 1211, impartió claras vías para quebrantar la frenética “ofensiva otoñal” del ejército estadounidense y tomó pertinentes medidas para imprimirles el carácter del túnel a las posiciones de defensa. En acato a su propósito, los guerreros del Ejército Popular prepararon en las colinas las herrerías donde derritieron fragmentos de los proyectiles y las bombas de los enemigos y fabricaron punzones, mazos, picos y otros instrumentos, para abrir túneles.
Las posiciones de defensa del Ejército Popular se hicieron más fortificadas. Pese a que las bombas caían como lluvia, en los túneles los combatientes coreanos no solo descansaron bastante sino cantaron y bailaron al son de la música interpretada por los instrumentos hechos por ellos mismos.
“Tal vez esa línea de defensa sería la más sólida conocida en el mundo”, comentó Ridgeway, el entonces comandante de las tropas estadounidenses en el Extremo Oriente, que sufrió sucesivas derrotas ante la fuerte resistencia del Ejército Popular.
Como vemos, la superioridad numérica y técnica de EE.UU. que se vanagloriaba de su “supremacía” en el mundo fue desvanecida por la estratégica y táctica del EPC protagonizada por Kim Il Sung.
Francisco De Costa Gomes, ex presidente portugués y que en el período de la guerra coreana se desempeñó como jefe del estado mayor de las tropas portuguesas estacionadas en Macao, afirmó:
“En eso el plan de las operaciones de EE.UU. fue elaborado a base de los reiterados debates de decenas de generales que eran jefes del estado mayor y expertos militares de los países occidentales puestos al lado de EE.UU. Pero, el General Kim Il Sung solo lo frustró. Viéndolo con mis propios ojos pensé que él era, de veras, el único genial estratega militar y gran comandante en el mundo.”


27 de julio para Corea



Para la República Popular Democrática de Corea el 27 de julio es día significativo, porque el mismo día de hace 61 años, en 1953, Estados Unidos que se jactaba de su “supremacía” en el mundo se rindió ante el pueblo coreano.

Día de la victoria
A la madrugada del 25 de junio de 1950, Estados Unidos, con la ambición de ampliar el trampolín para tomar el dominio del mundo, instigando al ejército surcoreano, desató una guerra en Corea.
Movilizó no solo sus huestes sino también las de 15 países seguidores, Sudcorea e incluso los restantes del antiguo ejército japonés, en total más de 2 millones de efectivos. Estrenando la hostilidad fanfarroneó que el destino de Corea “sería decidido en las 72 horas”.
Pero la contienda dio pie a un suceso que sería inscrito con letras mayúsculas en la historia de la guerra de la humanidad.
La parte estadounidense perdió en la guerra de 3 años más de 1,567,120 efectivos entre muertos, heridos y capturados, incluidos más de 405,490 norteamericanos, más de 12,220 aviones, más de 3,250 tanques y carros blindados, 13,350 camiones, más de 560 buques, más de 7,690 cañones, más de 925,150 armas de tiro y gran cantidad de materiales bélicos, casi 2,3 veces más que la sufrida durante la Segunda Guerra Mundial, en la guerra del Pacífico de 4 años. Fue la primera derrota para Estados Unidos que alardeaba de que después de fundado no había salido vencido ni una vez en más de 110 guerras agresivas.
La RPD de Corea, país oriental no grande, fue el primero del mundo que venció a las fuerzas multinacionales puestas de casco de las “tropas de la ONU” que se habían lanzado sobre la misma, fue autor de un mito.
El ejército y el pueblo de Corea vencieron la superioridad numérica y tecnológica del enemigo con la ideológica y la estratégico-táctica. Las sagaces estrategias y tácticas como la inmediata y decisiva contraofensiva del Ejército Popular de Corea, la temporal retirada estratégica y la formación del potente segundo frente sustentado en el ejército regular, y la activa defensa apoyada en las posiciones y los originales métodos de combate, entre otros el combate apoyado en túnel, la emboscada y los movimientos de los grupos de caza de los aviones y tanques y los francotiradores, despedazaron completamente la superioridad técnica militar del occidente.
Estados Unidos por fin, el 27 de julio de 1953, se vio obligado a poner firma en el acuerdo de armisticio que fue para él el acta de capitulación. “Esto es trágico, doloroso”, confesó ante la radio Eisenhower, el entonces presidente norteamericano, a 59 minutos de la conclusión del mencionado acuerdo.
El mismo día fue para el pueblo coreano que rompió el mito sobre la “invencibilidad del imperio” y defendió la libertad y la independencia de su país día de la gran victoria.

Historia de la victoria
Estados Unidos, lejos de sacar debidas lecciones de la pasada guerra coreana, también después del cese al fuego perpetró sin cesar provocaciones militares, agravando la situación en la Península Coreana, cuya prueba representativa es el incidente del “Pueblo”, barco espía armado estadounidense, data del enero de 1968, que llamó la atención del mundo.
Cuando el barco fue capturado en las aguas territoriales de la RPD de Corea, Estados Unidos concentró gran cantidad de fuerzas armadas en el contorno de la Península Coreana, armando alboroto como si de inmediato desencadenaría una guerra. Sus politicastros exigieron que Corea pidiera perdón y devolviera la nave, intimidándola que de no hacerlo, aplicaría bombas atómicas.
Se le enfrentó Corea con la disposición a responder “¡A la ‘represalia’ con la represalia y a la guerra total, con la guerra total!”, preparándose para el choque con el imperio, quien abatido, no pudo menos que rubricar un documento en el que se disculpó dócilmente ante el mundo del espionaje y las hostilidades del “Pueblo” y garantizó que dispondría que ningún barco invadiera en las aguas jurisdiccionales de la RPD de Corea.
Lyndon Jonson, presidente norteamericano, calificó el documento como la “primera carta de excusa de Estados Unidos”.
Las sucesivas provocaciones del imperio contra Corea, entre otras el caso del “EC-121”, avión espía estadounidense de gran envergadura en abril de 1969, el “Panmunjom” en agosto de 1976, la “primera crisis nuclear en la Península Coreana” (1993-1994) y la otra “crisis nuclear en la Península Coreana” en la nueva centuria, llevaron la Península al borde de la guerra, pero todas, sin excepción alguna, terminaron con la derrota de Estados Unidos, es decir con la victoria de Corea.
También en estos últimos tiempos Estados Unidos, movilizando submarinos nucleares y gran cantidad de fuerzas armadas y equipos bélicos, perpetran junto con Sudcorea ejercicios militares conjuntos “Key Resolve” y “Foal Eagle” y otras provocaciones.
La RPD de Corea reacciona con dureza a esto, cuya prueba elocuente es el lanzamiento de los cohetes realizado hace poco frente a la cada vez más agravante hostilidad a ella misma de Estados Unidos y sus simulacros de guerra nuclear.
“¡Al atentado, con inmediato contragolpe y a la guerra agresiva, con la justa guerra para la reunificación de la patria!”, esta es la posición de principios y la firme voluntad del ejército y el pueblo de Corea.
Corea no habla por hablar y pone frente al arma nuclear, al misil de Estados Unidos y otras fuerzas hostiles el mismo tipo de armas.

En el interminable enfrentamiento con Estados Unidos siempre  la RPD de Corea saldrá victoriosa y el 27 de julio será para ella.

lunes, 20 de julio de 2015

Portavoz de MINREX de RPDC denuncia a furia hostil de EE.UU.

Desde esta tribuna condenamos la política de EEUU en este caso, ya que no tiene la autoridad moral para hablar de derechos humanos y mucho menos tratar de condenar a cualquier nación. Es conocida la política de doble rasero de los EEUU sobre derechos humanos y que es ella quien al contrario comete atrocidades o las apaña a sus aliados.
es por ello que desautorizamos a los EEUU y a su vez desconocemos su auto proclamación como "gendarme del mundo".

Atte.

Yuri Castro Romero 


    Pyongyang, 16 de julio (ACNC) -- En relación con que EE.UU. recurre más a la hostilidad a la República Popular Democrática de Corea hablando de nueva "sanción" so pretexto del inexistente "problema de DDHH" de ésta, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de la RPDC hizo pública el día 15 una declaración como sigue:
    En el seminario organizado el pasado día 8 por la Fundación Heritage, el representante especial de la política sobre la RPDC del Departamento de Estado norteamericano dijo que se elevó la "atención internacional sobre el estado riguroso de violación de DDHH del Norte de Corea" según el "informe del Comité de Averiguación" y otros referentes a la situación de DDHH de la RPDC y agregó que "está examinando las medidas necesarias inclusive la sanción".
    Coincidiendo con esto, EE.UU. inculca persistentemente el ambiente hostil a la RPDC divulgando a través de sus medios de prensa venales el "informe del Comité de Averiguación", hecho como papel mojado por los testimonios mentirosos.
    La presente campaña de EE.UU. no tiene ninguna relación con la defensa de los verdaderos derechos humanos y sólo persigue manchar la imagen de la RPDC y derrumbarla valiéndose de todos los medios y métodos.
    Son una burla e insulto insoportables a DDHH la difamación y la calumnia del régimen socialista de la RPDC más ventajoso en que siendo dueño de todos, el pueblo disfruta a sus anchas de los derechos independientes y realiza sus sueños e ideales.
    EE.UU. se entrega por doquier del mundo a la agresión y la intervención e impone a los habitantes inocentes incontables desgracias y penalidades, mientras vino haciendo sistemáticamente la interceptación y la vigilancia ilegales tanto a los coterráneos como a los ciudadanos de otros países y mata a tiros a los negros, así que debe sentarse en el banquillo de los acusados del tribunal internacional de DDHH como cabecilla de violación de DDHH y país criminal.
    El recrudecimiento de la "sanción" anti-RPDC con el "problema de DDHH" y la intención del "derrumbarla" no pasan de ser una ilusión anacrónica de los fanáticos enloquecidos por la política hostil anti-RPDC.
    Cuanto más recurra EE.UU. al alboroto de presión a la RPDC, tanto más se revelará a plena luz el carácter reaccionario de su política hostil a la RPDC y redoblaremos la voluntad rotunda de enfrentamiento.
    Consolidaremos más el régimen socialista a nuestro estilo, optado por el pueblo coreano, sin tomar en consideración de la difamación de alguien.