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viernes, 21 de julio de 2017

MINREX aconseja a EE.UU. sacar lecciones del incidente de valija diplomática


    Pyongyang, 19 de julio (ACNC) -- A la pregunta formulada por la ACNC en relación con que EE.UU. pidió disculpas por el caso de arrebato de la valija diplomática de la República Popular Democrática de Corea, sucedido en Nueva York, y la devolvió, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de la RPDC dio el día 18 la siguiente respuesta:
    Como ya trascendidos, debido a la provocación ilegal de EE.UU., ha sido arrebatada el 16 de junio en el Aeropuerto Kennedy de Nueva York la valija diplomática de la delegación de la RPDC que estaba en el trayecto de regreso tras participar en la sesión de la Conferencia de Países Partidarios del Convenio de Derechos de las Personas con Discapacidades, efectuada en Nueva York.
    Hemos condenado severamente el caso como una imperdonable violación a la soberanía y una brutal provocación contra la RPDC y urgimos fuertemente a EE.UU. dar explicaciones al respecto y pedir disculpas oficiales a nivel de gobierno.
    En la reunión del comité de relaciones con el país sede de la ONU, convocada según nuestra propuesta, el representante de Chipre, presidente del comité, y los otros de numerosos países como China, Rusia, Cuba y Siria reconocieron que el arrebato de valija diplomática resulta grave e imperdonable siendo una violación de la soberanía de un país.
    En cuanto al incidente, el Departamento de Estado de EE.UU. reconoció los errores de los funcionarios de seguridad y pidió disculpas de manera oficial en nombre del gobierno estadounidense expresando la esperanza de que la RPDC tomara en cuenta que tales errores fueron cometidos por la inestabilidad de seguridad interior de EE.UU. y la demasiada nerviosidad de esos funcionarios.
    Al mismo tiempo, devolvió toda la valija diplomática a la RPDC.
    EE.UU. debe sacar lecciones de este caso y dejar de atentar contra la soberanía de otros países en violación de las leyes y reglas internacionales.   

No podrán escaparse del alcance de nuestro fuego: comentario de ACNC
    Pyongyang, 18 de julio (ACNC) -- Hace poco, EE.UU. y los títeres surcoreanos celebraron la "ceremonia inaugural de nuevo edificio" de la comandancia del 8º ejército norteamericano ocupante del Sur de Corea que se ha trasladado a la región de Phyongthaek de la provincia de Kyonggi.
    En su "discurso de bienvenida", el comandante del 8º ejército disparateó que el traslado es "otro testimonio de la solidez de la alianza Sudcorea-EE.UU." y "mejorará aun más el nivel de defensa y la disposición de combate de sus tropas".
    La trasladación de la base norteamericana está relacionada con el objetivo de EE.UU. de ocupar eternamente el suelo surcoreano siendo producto de la intención de los uniformados yanquis de salvarse ellos solos en la confrontación con la RPDC.
    Tomar como trampolín el Sur de Corea para ocupar toda Corea y realizar la ambición de dominar el mundo entero, he aquí la meta política sobre Asia del imperio norteamericano.
    De acuerdo con ella, EE.UU. desató la guerra coreana en el año 1950 y durante varios decenios, hizo sufrir a la nación coreana las desgracias y penas de todo tipo.
    En vez de sacar lecciones de la pasada guerra en que se hizo añicos el mito de su "invencibilidad", EE.UU. construyó sus bases militares en Ryongsan de Seúl y otras localidades surcoreanas y libraron frenéticamente los simulacros contra la RPDC.
    Pasmado ante el creciente poderío de nuestro ejército, EE.UU. se vio obligado a buscar el mejor remedio que es la trasladación de sus bases militares a la región al sur del río Han.
    Esto es el modo de existencia del estilo norteamericano consistente en buscar primero la salvación sin importar el honor de la superpotencia y un ejemplo de cómo es la "sólida alianza Sur de Corea-EE.UU." que se anunciaba tanto.
    En el mundo actual, ni el traslado de bases ni otras cosas por el estilo podrán cambiar la situación del imperio que está en decadencia.
    Para la RPDC lista para devastar hasta el territorio estadounidense allende del Océano, no es más que un juego aniquilar a las tropas norteamericanas y los títeres surcoreanos que están delante de las narices.
    EE.UU. anuncia ridículamente que su base militar de Phyongthaek es la más grande entre las distribuidas en el extranjero.
    Mientras sea más grande el blanco, crecerán tanto más la precisión e impactos de fuego artillero.
    Tampoco podrán alejarse del alcance de nuestro ataque los belicistas surcoreanos que levantan la ola conflictiva entregando hasta la cuna de vida y la inmensa cantidad de impuestos recaudados a la población surcoreana a su amo gringo deseoso de exterminar a toda la nación coreana.
    Dondequiera que se encuentren, sea Ryongsan o Phyongthaek o el propio territorio estadounidense, los agresores y provocadores no tendrán ningún refugio en este planeta.