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lunes, 9 de noviembre de 2015

Dirección de Construcción en Extranjero de Corea comenta peroratas de "informador especial"

    Pyongyang, 31 de octubre (ACNC) -- En una rueda de prensa ofrecida hace poco en Nueva York, el "informador especial" de la ONU sobre la situación de DDHH de la República Popular Democrática de Corea dijo absurdamente que los trabajadores de la RPDC enviados a ultramar se enfrentan a "trabajo forzoso".
    En su declaración fechada 31, el portavoz de la Dirección de Construcción en el Extranjero de Corea lo rechazó calificándolo de un eslabón de creación de una opinión pública bajo la manipulación de Estados Unidos y otras fuerzas hostiles tendientes a aprobar por coerción un "proyecto de resolución de DDHH" anti-RPDC en la plenaria del 70º período de sesiones de la Asamblea General de la ONU.
    El "informador especial" fue un tipejo quien en el pasado, poniéndose la gorra de la ONU, agitó abiertamente el derrumbe del régimen de un Estado soberano, con lo cual recibió una mirada feroz y penetrante de muchos países por su conducto descarado, señala el documento y continúa:
    Al abogar en la escena de la ONU por las morrallas extrañas inclusive los "fugitivos norcoreanos", el "informador especial" se avergonzó a causa de la revelación de la falsedad de los datos de censura de "DDHH" anti-RPDC, razón por la cual se disminuyeron los gastos para la subsistencia.
    Así, a fin de mantener su vida restante, el lacayo de las fuerzas hostiles acusó esta vez la "situación de DDHH" de los trabajadores de la RPDC en ultramar.
    Según el convenio legal de los países correspondientes y los principios de voluntariedad, nuestros trabajadores despachados a ultramar se esfuerzan por el desarrollo económico del país y la ampliación del intercambio de la economía con el extranjero, trabajando bajo la situación de trabajo y vida convenientes a la ley internacional y la nacional.
    Hoy en día, en las relaciones económicas entre los países, el intercambio mutuo de fondos, tecnología y mano de obra devienen una realidad universal. Por lo tanto, nadie puede cuestionarlo.
    Calificar tal intercambio económico normal de "violación de DDHH" y acusarlo en la escena internacional es el comportamiento de psicópata que vive fuera de este mundo.
    La ONU no debe estar por más tiempo con brazos cruzados ante tal locura del "informador especial" que abusa del nombre de la ONU y debe eliminarlo de acuerdo con la demanda de muchos países.