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sábado, 22 de agosto de 2015

Declaración del MINREX de la RPD de Corea

Son conocidas las maniobras de los títeres sur coreanos sobre el tema en particular lo que buscan es entretener a sus pobladores con este tipo de maniobras lo cual intentan izar banderas de guerra y confrontación que rechazamos categórica instamos a las autoridades de Corea del sur a deponer estas actitudes belicistas y reanudar las conversaciones de paz y lograr la tan ansiada reunificación.
atte. 
Yuri Castro Romero

Con respecto a una nueva provocación militar perpetrada el pasado 20 de agosto por los títeres surcoreanos quienes dispararon decenas de proyectiles de cañón hacia el territorio de la RPD de Corea, el Ministerio de Relaciones Exteriores emitió al día siguiente una declaración, cuyo contenido es como sigue:
En relación al incidente, el enemigo insiste en que el disparo ha sido una reacción al lanzamiento de un proyectil por nuestra parte, lo cual es un embuste y una invención carente de todo fundamento.
Su cañonazo unilateral no ha sido nada fortuito ni accidental sino un espectáculo orquestado por él mismo tras un cálculo exacto.
Hoy la banda de Park Geun-hye se encuentra en un callejón sin salida, con una vaga esperanza de subsistir.
Debido a su infame política antipopular, las autoridades surcoreanas pierden cada día más el respaldo de la población. Y están en una crisis sin precedentes a causa del fracaso de las relaciones intercoreanas ocasionadas por el extremismo en su oposición a la reunificación nacional y en sus campañas de confrontación, así como debido al círculo vicioso en que se encuentran bajo la tirantez de la situación. Tal es la realidad de hoy en Corea del Sur.
Inventar hechos impactantes en la Línea de Demarcación Militar en cada una de las crisis y desviar la atención de la opinión pública, en un desesperado intento de encontrar la salida, es el método empleado con harta frecuencia por los gobernadores surcoreanos de todos los tiempos.
Con el reciente incidente, los títeres surcoreanos buscan salir de la crisis, tomarse un respiro, exacerbar como nunca antes la situación en la Península Coreana y entrometerse en asuntos ajenos. Esto es una provocación descarada que parte de una insidia temeraria.
Ya no hay manera de darle marcha atrás a la actual tensión prebélica.
Tenemos en la mirilla la sombra de EE.UU., proyectada al fondo del incidente de los cañonazos surcoreanos, y estamos enteramente dispuestos a responder categóricamente a cualquier provocación de las tropas agresoras yanquis, por muy insignificante que fuera, en caso de que la situación actual termine en el estallido de una nueva conflagración.
Hemos venido aguantando por varios decenios.
A esta altura, nadie, por mucho que se controle, puede contribuir a dominar la situación.
Nuestro ejército y otros sectores del pueblo afrontarán sin temor la guerra total, no ya como una simple reacción o represalia, sino para defender a costa de la vida el régimen que ellos mismos han escogido.

Pronto el mundo presenciará cómo nuestras medidas de autodefensa trascienden por etapas y se ponen en práctica con la victoria a nuestro favor.