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miércoles, 29 de julio de 2015

Acontecimiento digno de ser escrito especialmente en la historia de la nación coreana



Se trata de la liberación de Corea de hace 70 años, el 15 agosto de 1945.
Ese día la nación coreana acogió su renacimiento y empezó a hacerse la historia de la nueva Corea socialista.

Renacimiento nacional
Anteriormente la nación coreana estuvo bajo la ocupación militar (1905-1945) de Japón y sufrió el martirio de esclavitud colonial.
Entonces los invasores japoneses, disparatando que “los coreanos deben respetar las leyes de Japón o morir”, procuraron pisotear y extinguir lo todo de la nación  coreana. Capturaron y asesinaron a los patriotas, destruyeron y pillaron a troche y moche los recursos económicos y patrimonios culturales e incluso forzaron que los coreanos no hablaran su idioma materno y cambiaran sus apellidos y nombres por los japoneses.
Iba a terminar la historia de cinco milenios de la nación coreana, cuando el Presidente Kim Il Sung (1912-1994),  surgió como redentor de la nación.
A la edad de poco más de 10 años, con el propósito de independizar el país, emprendió la lucha revolucionaria y en junio de 1930, en la histórica Conferencia de Kalun presentó una línea que ilumina el camino por seguir la revolución coreana, la de librar con su propia fuerza la lucha armada para liberar a la nación y no recurrir a la fuerza ajena ni al método pacífico. Luego el 25 de abril de 1932 fundó la Guerrilla Popular Antijaponesa (antecedencia del actual Ejército Popular de Corea) y proclamó la gran guerra antijaponesa.
Sin contar con el abastecimiento estatal y la ayuda del ejército regular, realizó más de 10 años la Lucha Armada Antijaponesa, que fue la más ardua y a la vez heroica. El imperialismo japonés alegorizó que la Guerrilla Antijaponesa era “una arena metida en el mar”, pero Kim Il Sung, aplicando originales estrategias y sagaces métodos de combate, venció al poderoso imperio que soñaba con toma de la “esfera de coprosperidad de la gran Asia Oriental”, el dominio del mundo, y liberó el país.
Los coreanos acogieron el nuevo día de renacimiento nacional.

Corea socialista
La liberación del país le abrió al pueblo coreano un ancho camino para la construcción de una nueva sociedad.
Bajo la dirección de Kim Il Sung, el pueblo coreano efectuó la revolución democrática, antiimperialista y antifeudal, caracterizada por la reforma agraria, la nacionalización de las industrias principales, la concesión a los hombres y mujeres de iguales derechos, etc., y de seguida, fundó la República Popular Democrática de Corea, primer Estado de este tipo en el oriente. En la guerra coreana (1950-1953) que Estados Unidos de América, supuesta supremacía en el mundo, desató con el objetivo de estrangularla en su cuna, le asestó derrota por primera vez en la historia y defendió honrosamente la soberanía y dignidad nacionales, culminó en corto tiempo la rehabilitación y construcción de posguerra y la revolución socialista e impulsó con fuerza la construcción socialista de varias etapas, convirtiendo el país en un poderoso país socialista, soberano, independiente y autodefensivo.
Bajo el liderazgo de Kim Il Sung y Kim Jong Il (1942-2011), Dirigentes de la RPD de Corea, en Corea se estableció un socialismo centrado en las masas populares, que cobró afianzamiento y desarrollo.
Se implantaron una completa e irreprochable asistencia médica general y una enseñanza obligatoria general de nivel más alto, todas gratuitas. El Estado, a sus expensas construye viviendas y se las da de balde a los habitantes y ofrece vacaciones pagadas, el reposo y otros beneficios. Con la abolición del régimen tributario Corea se ha hecho primer país libre de impuestos.
Corea socialista, fundada por el Presidente Kim Il Sung y fortalecida por el Dirigente Kim Jong Il, manifestó sin reserva su inquebrantable y sempiterna vitalidad.
Se mantuvo inalterable a finales del siglo pasado cuando varios países socialistas caídos en la grave confusión socio-política se venían abajo sucesivamente. Aprovechando esto y el fallecimiento de Kim Il Sung y las sucesivas y desastrosas calamidades naturales que Corea sufría, las fuerzas aliadas imperialistas concentraron toda su ofensiva contra esta para estrangularla. Pero en estas pésimas condiciones Corea no solo ganó el combate para defender el socialismo sino que abrió una nueva era de la construcción de un Estado socialista, poderoso y próspero.
La actual Corea socialista orientada por Kim Jong Un, Máximo Dirigente de la RPD de Corea, tanto desde el punto de vista de su progreso como desde el de su estatalidad, está en la fase superior.
Corea, ya potencia ideo-política y militar, ahora marcha con fuerza para alcanzar la meta de ser potencia en todos los aspectos: economía, ciencias y tecnología, deporte, etc. Lo que llama la especial atención es que Corea, que otrora por ser incapaz de defender a sí misma no tenía nombre siquiera en el mapamundi político, hoy hace gala de su poderío como una de las contadas potencias cósmicas y nucleares del mundo. Corea está decidida a hacer frente con resolución a la superpotencia imperialista que atenta a su albedrío contra la soberanía de otros países y se entrega a la agresión e injerencia y extirpar de raíz el origen del mal de este mundo. Es, de veras, objeto de envidia de la sociedad internacional.

Junto con la Corea socialista en constante enriquecimiento y prosperidad, su liberación que le dio origen, se quedará registrada eternamente como un evento de especial relevancia en la historia de la nación coreana.