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sábado, 22 de noviembre de 2014

Monte Paektu y Kim Jong Il

El Paektu, el monte más alto (2 750m) de Corea y calificado como el monte ancestral de la nación coreana y el sagrado de la revolución coreana, es inconcebible al margen de Kim Jong Il (1942-2011), eterno Presidente del Comité de Defensa Nacional de la República Popular Democrática de Corea.

Kwangmyongsong del monte Paektu

Kim Jong Il nació, el 16 de febrero de 1942, en el monte Paektu que fue punto de apoyo de la lucha armada por liberar el país de la ocupación militar de Japón.
En aquel tiempo los guerrilleros antijaponeses, deseosos de que él, heredando la causa del General Kim Il Sung, Sol de la nación, fuera la estrella que orientara el país, dejaron inscritas en los árboles de las selvas las siguientes escrituras:
“Oíd Corea y compatriotas. Os avisamos el nacimiento de Kwangmyongsong (Estrella Luz) del monte Paektu”, “¡Viva Kwangmyongsong del monte Paektu que irradia sobre el territorio de tres mil ríes! y etc.
Kim Jong Il, al matricularse en el año de 1960 en la Universidad de Kim Il Sung en Pyongyang, compuso una poesía titulada “Corea, te haré grande”, en la que juró que acatando al propósito de Kim Il Sung, se responsabilizaría del país y lo llevaría a un espléndido porvenir.
Cumplió su propósito. Enriqueció y desarrolló tanto la idea Juche y la Songun (priorización de los asuntos militares) que fueran idea rectora del país y la época y las aplicó al pie de la letra, convirtiendo el país en un poderoso, invencible país socialista.
Corea, por tener a Kim Il Sung y Kim Jong Il, es calificada de “país del Sol y la Estrella”.
A finales del siglo pasado cuando en no pocos países el socialismo se desmoronó y la ofensiva antisocialista de las fuerzas aliadas imperialistas se concentraba en Corea y   Kim Il Sung, Presidente de este país falleció, la sociedad internacional conjeturó que allí se operaría el cambio de la política.
“Que no me esperen ningún cambio”, declaró con resolución Kim Jong Il y continuó “Soy hijo de la guerrilla. Por muy grande que sea el obstáculo con que nos tropecemos en el avance, heredando el espíritu de los revolucionarios de sobreponerse a las dificultades, nos debemos empeñar sin titubeo”. Luego practicó más globalmente una política sustentada en la idea Songun.
En virtud de esto, Corea tuvo poderosa fuerza militar, con la que frustró el atentado de los imperialistas y salió victoriosa en la rigurosa batalla de defensa del socialismo. La dirección del Songun de Kim Jong Il convirtió el mal en el bien y lo desfavorable en lo favorable y hasta abrió una nueva era de la construcción de un Estado socialista poderoso y próspero.
En agosto de 1998 Corea socialista lanzó el primer satélite artificial de la Tierra  “Kwangmyongsong-1”, seguido del “Kwangmyongsong-2” y el segundo de “Kwangmyongsong-3” respectivamente, en 2009 y 2012.
Estos artefactos son denominados “Kwangmyongsong” igual al sobrenombre de   Kim Jong Il, lo cual no es casual. Es que este enalteció tanto a Corea que llegara al universo, la hizo tan grande que asombrara al mundo.

Trueno en el pico Jong Il

En la cresta del monte Paektu hay un pico de figura singular, el cual tiene el respetado nombre de Kim Jong Il y es denominado pico Jong Il.
Dicen que cuando él nacía, en el cielo apareció una estrella que expedía luces deslumbrantes, se hendió el tempano de hielo del lago Chon y sonó un estrepitoso trueno cual anuncio al mundo del nacimiento del gran hombre y que posteriormente simbolizaría la grandeza de Kim Jong Il.
Al comienzo del año de 1993 en la Península Coreana se cernía un nubarrón de guerra.
Estados Unidos, con el intento de estrangular a Corea aprovechando el desmoronamiento de varios países socialistas, instigó a la Organización Internacional de la Energía Atómica a que pusiera en tela de juicio la supuesta “sospecha nuclear” del país oriental y adoptara una “resolución” de realizar la “inspección especial” sobre sus instalaciones militares y de seguida para garantizarlo militarmente, promulgó la reanudación de los temporalmente suspendidos ejercicios militares conjuntos “Team Spirit” y movilizó más de 200 000 efectivos, bombarderos estratégicos, portaaviones nucleares y otros equipos bélicos de último tipo, agravando extremadamente la situación.
El mundo se preocupaba por el destino de Corea, cuando se publicó una declaración cual trueno del pico Jong Il que estremecía la Tierra. Es que se publicó la orden del Comandante Supremo del Ejército Popular de Corea de entrar en el estado de preguerra y el Gobierno de la RPD de Corea anunció su retirada del Tratado de No Proliferación Nuclear.
El occidente lanzó alarido de que ni la explosión de todas las bombas atómicas disponibles del mundo sería más potente que esta declaración de Corea y pasmado, Estados Unidos interrumpió los simulacros de guerra y también desistió de la “inspección especial”.
En marzo de 2000 Kim Jong Il subió al monte Paektu y tomó una resolución de trascendencia relativa a la reunificación del país.
Como resultado, en junio del mismo año en Pyongyang tuvo lugar la primera Cumbre Norte-Sur  desde la separación y fue aprobada la Declaración Conjunta del 15 de Junio, lo cual trajo pronto lo conmovedor, nunca visto después de la división nacional.
Entre el Norte y el Sur que durante más de medio siglo se hostilizaban y enfrentaban uno con otro se efectuaron diálogos y negociaciones en varios sectores como la política, la economía, la cultura y la milicia y logró algo bueno para la conciliación, la unidad, la cooperación y el intercambio: la gira de juego en Pyongyang y Seúl de los deportistas, la función conjunta de los artistas, la exposición de los datos y el simposio conjuntos de los historiadores, la exhibición conjunta de las fotos, etc. En septiembre de 2000 a la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Sydney, las delegaciones del Norte y el Sur de Corea desfilaron unidas bajo una sola bandera simbólica de la reunificación, lo cual conmovió a la sociedad internacional. Se conectaron vías aérea, terrestre y marítima que estaban rotas durante más de medio siglo y se realizaron sucesivamente encuentros de los familiares separados en el Norte y el Sur.
Teniendo en cuenta estas maravillas las personas calificaron aquel tiempo de una nueva era histórica, la “era de la reunificación 15 de junio” engendrada por el trueno primaveral del pico Jong Il.

Junto con el sagrado monte Paektu, perdurarán el respetable nombre de Kim Jong Il y sus méritos.