Pyongyang, 1 de agosto (ACNC) – El Consejo del Premio
Internacional KIM JONG IL decidió el 25 de julio
otorgar este premio a Obiang Nguema Mbasogo, presidente de la República de
Guinea Ecuatorial, quien realizó aporte excepcional a la justicia y desarrollo
del mundo, la dignidad e igualdad del ser humano y la paz, la amistad y la
solidaridad entre los países.
sábado, 3 de agosto de 2013
martes, 30 de julio de 2013
INAUGURACIÓN DE EXPOSICIÓN DE ARTE COREANO EN PAMPAS - TAYACAJA - 2013
El día 26 de Julio del Pte se desarrolló la inauguración de nuestra exposición de Arte Coreano en la ciudad de Pampas Tayacaja. con la presencia de importantes autoridades y público en general.
Esta exposición se desarrolla con motivo de la celebración del 60º Aniversario del triunfo de la RPDC en la guerra de la liberación de la patria que se desarrolló del 25 de Junio de 1950 al 27 de julio de 1953, que culminó con la firma del armisticio de Pakmunjon.
En imagen las palabras de inauguración por parte del Prof. Walter Bernardo Cóngora Sub Director de Cultura de la Municipalidad de Pampas Tayacaja
Momento en que el Agregado Cultural de la embajada de la RPDC en nuestro país KIM YONG IL hace entrega de un presente a los representantes de la municipalidad.
Imagen de la entrega de presentes al Sr. KIM YONG IL a nombre del municipio de Pampas por su visita.
Vista panorámica de la inauguración de nuestra exposición.
Momento de la entrega de presentes a nuestro Sec. General C. Yuri Castro Romero
Imagen del público asistente a este magno evento
JOSÉ CARLOS MARIÁTEGUI Y KIM IL SUNG: IDEAS PARA UN PARALELO
Hemos querido agregar este importante artículo publicado por el C. Luis Maraví, a un hecho histórico importante haciendo un importante paralelo histórico entre estos dos grandes hombres en circunstancias históricas disímiles pero que llegaron a un pensamiento similar, un socialismo basado en la historia de su pueblo y sus necesidades.
agradecemos al C. Luis Maraví por realizar este importante trabajo.
Atte.
Yuri Castro Romero
Luis M. MARAVÍ ZAVALETA
(Un humilde homenaje para el 60° Aniversario de la Guerra de Liberación de la Patria de la RPD de Corea)
Martens (1992) afirmaba que no era un milagro que la RPD de Corea se mantuviera en pie a pesar del derrumbe del “socialismo real”. Todo ello se debía a la capacidad de crear un socialismo independiente, basado en las masas populares coreanas, de acuerdo a la realidad del país. El socialismo coreano tiene en la Idea Juche (teoría filosófica derivada del marxismo y las tradiciones nacionales coreanas) su núcleo metodológico y a Kim Il Sung como su fundador. Resulta interesante desde el punto de vista teórico – político el trazado de un paralelo entre la vida y obra del Líder coreano y la trayectoria de nuestro Amauta: ¡no son pocas las similitudes!
Ni José Carlos Mariátegui ni Kim Il Sung nacieron en cuna de oro. Separados por apenas 17 años de diferencia (el peruano nació en 1895; el coreano, en 1912), casi se les puede considerar contemporáneos. Ambos trabajaron desde muy pequeños, si bien es cierto que la Corea pisoteada por el imperialismo nipón era espantosamente peor que el Perú de la República Aristocrática, aunque ambos escenarios compartían un rasgo ignominioso: los naturales del país eran tratados mucho peor que los extranjeros, sus amos.
Los primeros estudios del Amauta en una escuelita fiscal no fueron tan difíciles como los del niño Kim Song Ju (Kim Il Sung es uno de los nombres que adopta después, durante la lucha guerrillera): el futuro General tuvo que abandonar su Patria para aprender su propio idioma (prohibido por los japoneses) y el chino en una escuelita del noreste de China. Pero en los ideales comienzan las coincidencias: si el Amauta sostenía que su vida era guiada por un alto ideal, Kim Song Ju tuvo siempre presente la consigna “Jiwon” (“Gran propósito”), enunciada por su padre, el ilustrador Kim Hyong Jik, fundador de la clandestina Asociación Nacional Coreana. El “camino de mil ríes para el estudio” que le permitió al futuro revolucionario coreano conocer a su Patria y al pueblo se equipara al viaje del Amauta a Italia. No se trata solo de la lejanía del país de destino sino de la evolución que sufrió el propio Mariátegui: de periodista hípico a hombre comprometido con las causas sociales. A veces de lejos se conoce mejor lo propio, con mucha mayor razón si en el viaje se obtiene las herramientas para hacerlo: Constantino Cavafis lo describió muy bien en su poema “Ítaca”. Eso fue lo que no comprendieron los individuos indecentes que lo tildaban de europeísta, frente a un supuesto “indoamericanismo” que nunca llevaron a cabo.
El período organizativo, teórico y político de ambos líderes marxistas es muy rico en acontecimientos similares: mientras el Amauta se dedicó a organizar el colectivo que trabajaría después en torno a la revista “Amauta”, el quincenario “Labor” y el Partido Socialista, Kim Il Sung organizaba la Unión para Derrotar el Imperialismo (UDI), la Unión de la Juventud Antiimperialista (UJA) y otras pujantes organizaciones en las provincias chinas del noreste, con gran acogida de los chinos y coreanos allí residentes. Mientras José Carlos Mariátegui escribía ensayos y artículos acerca de la realidad peruana que Lima no reconocía por encontrarse fuera del Jirón de La Unión, el juvenil revolucionario coreano escribía dramas revolucionarios, revistas y canciones que tenían por objetivo despertar el sentimiento nacional coreano, atemorizado por la japonización. Si el Amauta representó un grado superior, socialista y marxista, en el desarrollo del pensamiento político peruano con relación al anarcosindicalismo, Kim Il Sung desempeñó análogo rol sobre el nacionalismo feudal, añorante de la depuesta dinastía Ri y que perdía su tiempo constituyendo numerosas juntas de gobierno de papel en el extranjero.
Pero la mayor coincidencia del Líder coreano con el Amauta se encuentra en una tesis central en ambos. Es conocida la sentencia mariateguiana acerca del socialismo sin calco ni copia que se debe crear en América Latina. Pues bien: Kim Il Sung arriba a la Idea Juche como reacción frente a los rasgos predominantes en los políticos nacionalistas y arqueocomunistas de Corea: subordinación a las grandes potencias, desconfianza en la fuerza de su propio pueblo, poco espíritu creativo para resolver los problemas surgidos de la realidad. La concepción del Juche la realizó Kim Il Sung a los 17 años mientras se encontraba preso en la ciudad china de Jilin. Luego de ello, estaba listo para iniciar la preparación de la lucha guerrillera antijaponesa, creando la Asociación de Camaradas Konsol o, posteriormente, la Asociación para la Restauración de la Patria.
El realismo y pertinencia de las tácticas políticas de Kim Il Sung y sus camaradas, así como la flexibilidad de los métodos empleados, cuyo éxito se deja ver a partir de 1932 cuando se inician las acciones armadas, no siempre fueron bien comprendidas a la primera ocasión por la Internacional Comunista (IC). Sin embargo, ello no significó una ruptura, sino una explicación persistente a los representantes de la IC con hechos y obras, lo que le valió al Líder coreano sucesivas invitaciones a Moscú para estudiar y enseñar a otros comunistas, las mismas que siempre fueron rechazadas amablemente. Ya terminada la Segunda Guerra Mundial, Stalin hubo de agradecerle por su destacado rol al defender la frontera oriental de la URSS de los japoneses. En las discusiones con la IC también se nota la similitud de las que libró Mariátegui con el Comité Sudamericano, a raíz de las tesis organizacionales y políticas creativas que envió mediante dos delegados: tal vez por dogmatismo de sus dirigentes, tal vez por prejuicio, ¡quién sabe! Quizá fue el deseo de explicar personalmente sus ideas al Buró en Buenos Aires el que animó el viaje que finalmente fue truncado por su muerte.
El paralelo entre Kim Il Sung y el Amauta culmina en 1930. Luego de este año, el Líder coreano desarrolló una vastísima actividad para liberar Corea los japoneses, desarrollar el nuevo Poder, derrotar a los norteamericanos y continuar construyendo el país hasta su muerte en 1994. Después de 1930, la trayectoria del Amauta se pierde en el terreno de la ucronía: ¿qué hubiese pasado si hubiese conseguido defender con éxito sus tesis en Buenos Aires? ¿Hasta qué punto podría haber desarrollado el marxismo sin calco ni copia? ¿Cuál hubiese sido el rumbo del Partido Comunista con su Amauta a la cabeza? ¿Su actividad política y social hubiese coincidido con la que delineó Kim Il Sung para su país? Nadie lo sabe ni lo sabrá nunca, pero de la creatividad política de José Carlos Mariátegui y Kim Il Sung hay mucho que aprender todavía.
jueves, 11 de julio de 2013
“Mundo sin armas nucleares”
En
abril de 2009 el presidente estadounidense Obama que acababa de subir al trono, en el giro de viaje por la
Europa, proclamó “librar el mundo de las armas nucleares”, razón por la que el
mismo año fue laureado con el Premio Nobel de Paz.
Por
aquel tiempo la sociedad internacional bullió de debates de si era justo o
injusto el haberle conferido la remuneración solo de una palabra. No pocas
personas, diciendo que lo importante era la práctica y no el habla, quisieron
ver cómo Obama cumpliría sus palabras.
Invariable
estrategia nuclear
Depositar
gran esperanza en las armas nucleares para tomar el dominio del mundo fue
invariable estrategia de las anteriores administraciones estadounidenses.
Durante
la Segunda Guerra Mundial EE.UU. explotó y usó las bombas atómicas y también
después del cese al fuego definió las armas nucleares como su más importante
medio para verse realizado su ambición por el dominio del mundo. Con miras a
mantener y afianzar su monopolio de las armas nucleares o su absoluta
superioridad en el mismo renglón, reforzó constantemente sus fuerzas armadas
nucleares.
Aún
después de la finalización de la guerra fría, el desmoronamiento de la Unión
Soviética que era su rival principal en la carrera nuclear, no renunció a su
afición a las armas nucleares. Se decidió a reanudar en el año 2002 la
investigación de las artefactos nucleares que había interrumpido cierto tiempo
y en el 2008 desembolsó al mínimo 52 mil 400 millones de dólares en la
modernización de las armas nucleares. Planeó hacer pequeñas las armas nucleares
para usarlas fácilmente como las convencionales e impulsó activamente la
invención de las nuevas ojivas nucleares y otras reformadas.
Lo
que despertó la mayor preocupación de la sociedad internacional fue que EE.UU.
reveló abiertamente su intento de valerse de las armas nucleares en cualquier
momento contra países de los que no le gustan. Bush, antecesor de Obama,
definió el “ataque preventivo con armas nucleares” como la política y publicó
hasta el listado de los objetos de este ataque, en el que designó a la
República Popular Democrática de Corea y varios otros países.
¿Acaso
la administración Obama, a diferencia de sus anteriores, aplicará la estrategia
nuclear?
En
medio de la sospecha de la sociedad internacional pasó el primer mandato de 4
años de la administración Obama y se inició el primer año de su segundo
mandato.
Crisis
nuclear sin precedentes
La
sociedad internacional tenía esperanza de que durante el mandato de Obama el
mundo no sería liberado de la amenaza con armas nucleares, pero por el
contrario presenció la pésima crisis nuclear nunca conocida.
EE.UU.
que persistentemente intimidaba con armas nucleares a la RPD de Corea, creó,
por fin, una aguda crisis de la guerra termonuclear, cuyo motivo fue la
adopción de la “resolución sobre las sanciones” por parte del Consejo de
Seguridad de la ONU que el imperio logró instigando a sus seguidores tras poner
en tela de juicio el plenamente justo lanzamiento del satélite con fines
pacíficos de Corea. Y al ver indignarse a Corea y realizar la tercera prueba
nuclear subterránea para defender su soberanía y dignidad, logró adoptar otra
“resolución sobre las restricciones” y desarrolló simulacros de guerra nuclear
de envergadura sin precedentes, los “Key Resolve” y “Foal Eagle”, en los que
participaron la inmensa cantidad de fuerzas armadas nucleares, incluso el
bombardero estratégico nuclear “B-52” y el Stealth “B-2A”, por primera vez en
la historia.
Frente
a esto, Corea declaró que daría golpes al territorio estadounidense y sus bases
militares en Hawai, Guam y otros sectores de la zona de operaciones de
Pacífico, presentó una nueva línea estratégica de desarrollar simultáneamente
la construcción económica y la de las fuerzas armadas nucleares para defender
con firmeza su seguridad de la cada día más agravante intimidación con armas
nucleares de EE.UU. y adoptó una ley para consolidar más su posición propia del
país poseedor de las armas nucleares. Se trata de una reacción demasiado
natural y lógica de Corea a la insensatez de EUA.
El
periódico noruega Aftenposten comentó que EE.UU., contraviniendo al
cumplimiento de las tareas estipuladas por el Tratado de No Proliferación de
las Armas Nucleares, blande las porras atómicas, lo cual convence a otros
países de que solo al poseer armas nucleares, pueden subsistir y enfrentarse a
él mismo.
La
conclusión es explícita. La desnuclearización de EE.UU. es la condición previa
fundamental de la del mundo.
De
ahí que si Obama deseara de corazón un “mundo sin armas nucleares”, primero debiera
abdicar de la política de intimidar con armas nucleares a otros países y
eliminar del todo su inmensa cantidad de ellas.
Pero,
esto contraviene diametralmente a la ambición por dominar al mundo, la
naturaleza del imperio americano, y Obama nunca podría hacerlo. Si esta es la
verdad Obama será inscrito en la historia como “hipócrita secular” que engañó a
todo el mundo.
Le
convendría confesar a no más tardar que habló por hablar y deponer el Premio
Nobel de Paz.
Fin de los “generales siempre triunfantes”
La guerra coreana
(junio de 1950-julio de 1953) fue para Estados Unidos de América que se jactaba
de su “supremacía” en el mundo, la primera pérdida en su historia. Durante la
contienda los generales militares estadounidenses que se vanagloriaban de ser
“siempre triunfadores” no pudieron evadir del trágico destino.
Dean capturado
Se trata del jefe de
la 24ª división estadounidense renombrada por haber puesto fuera del combate,
herido y prendido a 30 mil militares hitlerianos en Alemania y Austria y
derrotado a las huestes japonesas en Filipinas, para entrar a Manila, durante
la Segunda Guerra Mundial, y que se había involucrado antes que nadie en la
guerra coreana.
Con miras a detener
el avance hacia el sur del Ejército Popular de Corea y asegurar el
emplazamiento de la fuerza principal de su división, envió a la línea de Osan,
al jefe del comando especial Smith como vanguardia, que tan pronto como se
chocó con el Ejército Popular, fue derrotado por completo. Al conocerlo, cacareó:
“Esta es una vergüenza del gran imperio estadounidense”, “En Taejon mostraré
ejemplo y ganaré la confianza”.
Pero la 24ª división
caída en el sagaz método de combate de las unidades combinadas del Ejército
Popular, fue sitiada y aniquilada por completo en Taejon.
Dean que huía en
uniforme de soldado, se hizo prisionero.
Es que él, que
durante la Segunda Guerra Mundial cuando fungió como jefe de la división había
dicho que “para el militar lo más ignominioso es caer prisionero”, tuvo trágico
destino.
Smith, “general de
las tumbas”
Se trata del jefe de
la primera división marina estadounidense, “flor de la fuerza marina”,
participó en la guerra coreana y que durante la temporal retirada estratégica
del EPC, invadió hasta en la zona del lago Jangjin en el norte de Corea.
Sus subalternos
caídos en el asedio del EPC, murieron en masa. Atemorizado, Smith hizo abrir a
explosión la tierra helada para enterrar a los gravemente heridos y los
cadáveres reunidos.
La división perdió a
más de 12 mil guerreros. Sobre la nave que llevaba a bordo a un reducido número
de sobrevivientes, afirmó: “El comandante, dejando tal como están tantos
restos, abandona el lugar, suceso nunca conocido en la historia de la fuerza
marina de 175 años.”
Se le puso el
sobrenombre “general de las tumbas”.
Walker fue al otro
mundo
Walker, el famoso por
el desembarco en Normandía y la entrada hasta en Austria, durante la Segunda
Guerra Mundial, en la guerra coreana como el comandante del 8 ejercito
norteamericano dirigió todas las operaciones de las “fuerzas armadas de la ONU”
en la tierra.
“Guerreros de las
tropas de la ONU, que no se tiemblen de manos aunque tengan por delante niños o
viejos. Mátadlos. De esta manera salvarán a sí mismos de la derrota y cumplirán
con su responsabilidad como militares de las tropas de la ONU”, ordenó,
logrando asesinar a un sinnúmero de los coreanos inocentes en el área
temporalmente ocupada.
Fanfarroneó que antes
de la Navidad llevaría el frente hasta la frontera septentrional de Corea, pero
la fuerza principal (190 mil efectivos) del 8 ejército fue derrotada por el
EPC.
Walker que escoltado
de tanque pesado se huía, dio el pellejo junto con más de 80 oficiales
estadounidenses por las unidades del segundo frente del EPC.
MacArthur
destituido
Se trata del comandante
de las tropas estadounidenses en el Extremo Oriente y de las “tropas de la ONU”
desde el inicio de la guerra coreana.
Movilizó todas las
armas y equipos bélicos de último tipo explotados hasta entonces en Estados
Unidos de América y las divisiones de la mayor combatividad. Lanzó la “ofensiva
generad de Navidad” y otras similares y se valió exhaustivamente de las
experiencias adquiridas en varios decenios de la guerra para finalizar en corto
tiempo la guerra coreana, pero no pudo detener de ninguna manera el
contraataque del EPC.
EE.UU. juzgó que
aunque confiándose en él, continuara la guerra, sufriría sólo la mayor derrota
y lo destituyó en abril de 1951, a menos de un año del desencadenamiento de la
guerra.
Es que MacArthur, que
se llamaba como héroe que representaba la guerra del Pacífico, fue destituido
por la responsabilidad de la derrota en la guerra coreana.
Ridgeway expulsado
Se trata del sucesor
a MacArthur degradado y que tempranamente estaba conocido en el círculo militar
estadounidense como oficial con férrea voluntad y capacidad de mando y persona
muy ambicioso que si fuera para el arribismo y la notoriedad, no se temía ni a
morir.
Vestido de campaña y
con la granada de mano colgada del cuello, acudió en el frente y para virar el
curso de la guerra, se valió de todos los medios y métodos. Propuso a la parte
coreana sostener negociaciones para el armisticio, pero de espalda, lanzó con
frenesí ofensivas estival y otoñal y otras similares.
Pero, cada vez se le
salió el tiro por la culata. Solo en la ofensiva otoñal perdió a más de 147 mil
efectivos, 279 tanques y carros blindados, 961 aviones y muchos otros
equipamientos técnicos de combate. Usó hasta armas bacteriológicas y químicas
—por lo que ganó la deshonra de ser “general peste” y “general cólera” —, pero
se dio el mismo resultado.
A un año fue
depuesto.
Clark en llanto
Se trata del sucesor
a Ridgeway, a quien EE.UU. depositó gran esperanza, porque en la Segunda Guerra
Mundial logró capitular a las tropas alemanas estacionadas en Italia y el
ejército de ésta.
Apenas fue nombrado
como comandante de las “tropas de la ONU”, declaró que “haría desaparecer por
completo de mapa 78 ciudades de Corea del Norte” y desplegó “operaciones de
arrasamiento” consistentes en bombardear a troche y moche para destruirlo todo,
quemarlo todo y matarlo todo. Como el último juego de azar lanzó una ofensiva
nueva, pero fracasó por completo en su intento de manifestar el poderío de las
“tropas de la ONU” y lograr un “honroso cese al fuego”.
No pudo menos de
poner firma en el Acuerdo de Armisticio de Corea que era para EE.UU. el acta de
capitulación.
Su madre que lo había
acogido en el aeropuerto, dijo:
“Por su cara en la
que no se veía ni el brío ni la dignidad, corrían solo dos chorros de
lágrimas.”
Estratega sin igual
En la
pasada guerra coreana (1950-1953), la República Popular Democrática de Corea,
que llevaba menos de dos años de fundada, venció a las fuerzas aliadas
imperialistas acaudilladas por Estados Unidos de América que contaba con la más
poderosa fuerza militar y económica y la larga historia de agresión, lo cual
fue portentoso fruto de las destacadas estrategias y tácticas y originales
métodos de combate planteados por Kim Il Sung (1912-1994), Presidente de la RPD
de Corea, quien el 25 de junio de 1950, a la madrugada, apenas EE.UU.,
instigando al ejército surcoreano, desató la contienda, presentó una estrategia
de que de inmediato el Ejército Popular de Corea (EPC) pasara de la defensa a
la contraofensiva, la original y nunca vista ni en la teoría y el manual de la
milicia existentes ni experimentada por ningún país.
La
historia de la guerra tanto del Oriente y Occidente como de la antigüedad y el
presente enseña que un país, aunque tuvo muy poderoso ejército e inmensurable
potencial económica y militar, si sufriera inesperado ataque global, caía en
caos y no forcejaba debidamente, hasta arruinarse, y que otro solo después de
cierto tiempo remedió el frente, preparó la fuerza y pasó a la contraofensiva.
Pero,
según la estrategia de Kim Il Sung, el EPC frenó de inmediato la sorpresiva
invasión del enemigo, pasó a la contraofensiva, a los tres días de iniciada la
hostilidad ocupó la capital enemiga Seúl y solo en poco más de un mes liberó
más de 90 por ciento del territorio y de 92 de la población de la parte sur.
El
entonces comandante de las tropas estadounidenses en el Extremo Oriente y de
las “fuerzas de la ONU”, Douglas MacArthur escribió en su carta enviada al
estado mayor conjunto estadounidense como sigue:
“El
enemigo es ejército profesional de carácter ofensivo y bien entrenado y también
su cumbre militar sabe hacer buena dirección y se vale bien de los principios
de las operaciones y tácticas.”
Kim Il
Sung siempre se percataba correctamente de lo que el enemigo intentaba y
orientaba al Ejército Popular a aplicar con habilidad estrategias y tácticas al
respecto, cuya prueba es que frustró completamente la “ofensiva general de
navidad” del ejército estadounidense.
En
noviembre de 1950 cuando EE.UU., movilizando nuevos refuerzos, preparaba la
mencionada ofensiva, Kim Il Sung precisó que el 24 de noviembre el ejército
estadounidense iniciaría la ofensiva general, y dictó a las unidades del
Ejército Popular la orden de emprender la contraofensiva general el 25 del
mismo mes. Las tropas de EE.UU. y sus aliados, duramente golpeados por el
Ejército Popular, se huyeron a la desbandada.
Un
periodista occidental que lo había presenciado, escribió en un artículo como
sigue: “Si el Ejército Popular no hubiera sabido la fecha del ataque del
ejército estadounidense, no habría hecho inmediato contraataque. Se trata de
otra prueba de que de veras, la facultad para las operaciones del Comandante
Supremo del Ejército Popular de Corea no tiene límites. La acertada adivinación
de la fecha del ataque general del ejército estadounidense era inimaginable y
también la definición del tiempo de la contraataque a base del esmerado cálculo
de lo todo, verdaderamente admirable.”
Kim Il
Sung concibió y aplicó originales métodos de combate, lo cual fue inscrito en
la historia de la guerra moderna. Entre ellos figuran el método de combatir en
montes, el de combatir apoyándose en el túnel, el de asaltar, el movimiento de
los grupos de cazadores de los aviones y tanques y muchos otros, todos
convenientes al relieve de Corea, el armamento del Ejército Popular y la
característica de la guerra moderna. Por ejemplo, el método de combatir
apoyándose en el túnel es basado en el cálculo científico de la peculiaridad
del país rico de montes y las ventajas tecnológicas del enemigo.
La
victoria del EPC en el combate de defensa de la cota 1211 conocido ampliamente
en el mundo por aquel tiempo fue justamente merced al mencionado método de
combatir. En septiembre de 1951 Kim Il Sung acudió hasta en la línea de la cota
1211, impartió claras vías para quebrantar la frenética “ofensiva otoñal” del
ejército estadounidense y tomó pertinentes medidas para imprimirles el carácter
del túnel a las posiciones de defensa. En acato a su propósito, los guerreros
del Ejército Popular prepararon en las colinas las herrerías donde derritieron
fragmentos de los proyectiles y las bombas de los enemigos y fabricaron
punzones, mazos, picos y otros instrumentos, para abrir túneles.
Las
posiciones de defensa del Ejército Popular se hicieron más fortificadas. Pese a
que las bombas caían como lluvia, en los túneles los combatientes coreanos no
solo descansaron bastante sino cantaron y bailaron al son de la música
interpretada por los instrumentos hechos por ellos mismos.
“Tal
vez esa línea de defensa sería la más sólida conocida en el mundo”, comentó
Ridgeway, el entonces comandante de las tropas estadounidenses en el Extremo
Oriente, que sufrió sucesivas derrotas ante la fuerte resistencia del Ejército
Popular.
Como
vemos, la superioridad numérica y técnica de EE.UU. que se vanagloriaba de su
“supremacía” en el mundo fue desvanecida por la estratégica y táctica del EPC
protagonizada por Kim Il Sung.
Francisco
De Costa Gomes, ex presidente portugués y que en el período de la guerra
coreana se desempeñó como jefe del estado mayor de las tropas portuguesas
estacionadas en Macao, afirmó:
“En eso
el plan de las operaciones de EE.UU. fue elaborado a base de los reiterados
debates de decenas de generales que eran jefes del estado mayor y expertos
militares de los países occidentales puestos al lado de EE.UU. Pero, el General
Kim Il Sung solo lo frustró. Viéndolo con mis propios ojos pensé que él era, de
veras, el único genial estratega militar y gran comandante en el mundo.”
martes, 2 de julio de 2013
Quien ganó en Corea (*)
Luego de prolongadas y flamígeras declaraciones de una
inminente guerra nuclear de parte de la República Popular y democrática de
Corea, parece que las aguas en esa península del extremo oriente, llegan a su
nivel. Pero la experiencia de este conato de guerra nuclear, es muy
aleccionadora, para todos los países del mundo, que tienen algunos asuntos
pendientes con sus vecinos, porque ha quedado demostrado que un enfrentamiento
diplomático, es más efectivo, cuando se cuenta con una organización militar,
fuerte, bien disciplinada, organizada y mejor equipada. En este aspecto Corea
del Norte, ha demostrado al mundo, que su capacidad militar, la hace un enemigo
temible incluso para una gran potencia como son los Estados Unidos. Es que este
pequeño y misterioso país, cuenta no solo con un ejército muy disciplinado, con
una alta moral combativa, sino que también está dotado de una gran fuerza
coheteril y de bombas atómicas. Todas
estas armas, que son las que se pueden usar en una guerra moderna, son producto
de la capacidad tecnológica de Corea del Norte. Su potencia militar de alta
tecnología, no es adquirida en otros
países, ni siquiera en su más cercano aliado, como es la China popular. Es que
cuando se quiere mostrar al mundo la capacidad militar con que se cuenta, es
necesario que casi toda esta capacidad sea producto de un esfuerzo nacional,
como es el caso de Corea del Norte. Además, los estrategas militares del mundo,
han graficado, objetivamente lo que debe ser la diplomacia en los tiempos
actuales, basados en la experiencia norcoreana. Es decir que cualquier gestión
diplomática, para que tenga éxito, debe estar amparada por la fuerza de las
armas. No hay otra alternativa, porque los países con mejores ejércitos tienen más
posibilidades de imponer su voluntad sobre un eventual rival, que esta
disminuido desde el punto de vista militar. Por eso los países, del mundo, sobre
todo los que tienen aspiraciones de ser potencias mundiales como China, Rusia o
Japón, invierten mucho dinero, en modernizar sus fuerzas armadas, siguiendo el
ejemplo de los Estados Unidos. Las constantes innovaciones tecnológicas en la
producción de tanques, blindados, misiles, aviones, barcos, submarinos y
armamento de infantería, es una constante en los aparatos industriales y
militares de estos países. Además, las organizaciones militares, están cada día
renovándose y organizando cuerpos de combate, de alto rendimiento. Todo esta
forma de entender la parte militar, es una prioridad en la sociedad y el
gobierno norcoreano. Este país, pequeño en cuanto a su territorio y población,
tiene un ejército de más de un millón de soldados hombres y mujeres. Los
militares norcoreanos, son muy bien entrenados, disciplinados, con alta moral
combativa y con una conciencia clara de quienes son sus enemigos. Esta forma de
entender la organización militar, hace que los soldados norcoreanos sean
temidos entre sus potenciales rivales en una
posible confrontación bélica. El soldado norcoreano, se atreve a luchar hasta conseguir el triunfo
y no duda de usar todo tipo de armas para doblegar a su enemigo. Por eso esta
confrontación de declaraciones que se han sucedido últimamente en la península
de Corea, de parte de el líder
norcoreano Kim Jong-Un, ha sido una demostración de su capacidad disuasiva. Se
ha enfrentado a una gran potencia militar y económica como Estados Unidos y sus
aliados Japón y Corea del Sur. Para los especialistas en temas diplomáticos y
militares, el que ha salido ganando es esta guerra de declaraciones, ha sido
Corea del Norte, porque ha provocado de
parte de los Estados Unidos, una serie de ofertas para entablar
negociaciones. Es decir ha obligado a los norteamericanos a ceder y con esto
los norcoreanos, pueden exigir una serie de demandas que están pendientes, sin
ceder ni un milímetro en su capacidad nuclear y misilera. Este armamento en
poder de Corea del Norte, lo hace respetable entre las naciones del mundo. La
república popular y democrática de Corea, ahora exige que se le reconozca el
estatus de potencia nuclear, tal y como son reconocidos otras potencias tales
como Estados Unidos, Rusia o China. Creemos que esta exigencia será aceptada
por las potencias occidentales y con esto se confirmara aun más que el ganador
de esta guerrilla verbal ha sido la RPDC.
(*) Por Manuel J. Villanueva
Consultor Internacional
Siempre tengo la costumbre de comentar los artículos que aquí se publican al inicio de los mismos, pero en esta ocasión cambié, debido a que nuestro gran amigo Manuel es un reconocido Consultor Internacional, que publica sus artículos en uno de los diarios más importantes del Norte del Perú como es la Industria de Trujillo.
Motivo por el cual no agregaré nada a este excelente artículo un abrazo a todos y gracias por su lectura y difusión.
Atte.
Yuri Castro Romero
martes, 25 de junio de 2013
Nueva línea estratégica
Se trata de la línea de
simultanear la construcción económica y la de las fuerzas armadas nucleares
planteada en la Reunión Plenaria del Marzo de 2013 del CC del Partido del
Trabajo de Corea, el gubernamental de la República Popular Democrática de
Corea, la de fortalecer y desarrollar las fuerzas armadas nucleares autóctonas
para hacer impecable la fuerza defensiva nacional y a la par de esto poner
mayor empeño en la construcción económica para construir un país socialista,
poderoso y próspero, presentada por la Dirección de Corea.
Esta línea parte de la exigencia
de la situación creada.
Ahora la Península Coreana se
encuentra en una circunstancia tan crítica que nadie sabe cuándo estalle una
guerra nuclear.
EE.UU. y sus seguidores, poniendo
en tela de juicio el lanzamiento del satélite con fines pacíficos de Corea
efectuado en diciembre del año pasado, fabricaron absurdamente la “resolución
sobre las sanciones” en el Consejo de Seguridad de la ONU, hostilidad atroz que
ilegaliza hasta el derecho jurídico de un Estado soberano al lanzamiento del
satélite, suscitó incontenible indignación del pueblo coreano. Corea se vio
obligado a tomar una contramedida real para defender la soberanía y seguridad
nacionales, realizar la tercera prueba nuclear subterránea.
EE.UU. volvió a abusar del
Consejo de Seguridad de la ONU para fabricar “resolución sobre las sanciones” y
el primero de marzo del año corriente en Sudcorea empezó a hacer ejercicios
militares conjuntos “Key Resolve” y “Foal Eagle” de gran envergadura. Por
primera vez en su historia introdujo en la Península Coreana los medios de
golpe estratégico nuclear de su territorio, intensificando más la intimidación
con armas nucleares contra Corea y llevando la Península Coreana al umbral de
la guerra nuclear.
Frente a esta amenaza de EE.UU.,
el mayor país nuclear del mundo, Corea se decidió a fortalecer continuamente en
cantidad y cualidad las fuerzas armadas nucleares, lo cual deviene una opción
extremadamente natural y perspicaz.
La nueva línea estratégica es la
que se concuerda con la actualidad de Corea que persigue el objetivo de
construir un Estado socialista, poderoso y próspero.
El pueblo coreano pasó muchos
contratiempos y dificultades en la construcción económica durante varios
decenios, lo cual se debió a interminables sanciones, presión y amenaza de
agresión de EE.UU. y otros fuerzas hostiles que le impuso destinar gran
cantidad de recursos humanos y materiales al fortalecimiento de la fuerza
militar nacional y no al desarrollo económico y el fomento del bienestar del
pueblo.
Pero en la actualidad dado que el
país se ha dispuesto de la poderosa capacidad de disuasión nuclear autóctona,
llegó a impulsar cuanto quiere la construcción de la potencia económica en una
circunstancia más estable. Es que ya pasó la era en la que EE.UU. intimidaba
con las armas nucleares a Corea, estorbándole la construcción económica.
Además, la nueva línea
estratégica permite fortalecer más la fuerza defensiva nacional aun no
aumentando los gastos, con pocos gastos, y destinar más inversión a la
construcción económica. Corea tiene sólida base de la industria atómica
reconocida por el mundo e inagotables recursos de uranio. El pueblo coreano
está convencido de que al apoyarse en la autóctona industria atómica, puede
construir poderosas fuerzas armadas nucleares y solucionar la escasa
electricidad para impulsar la construcción de la potencia económica y cumplir
satisfactoriamente todas las tareas para la mejora de la vida poblacional.
Sugeriría prestar atención
también al hecho de que la nueva línea estratégica se basa en la importante del
pasado de Corea, la de fomentar la construcción económica y la de la defensa
nacional simultáneamente.
En los primeros años de la década
de 1960 EE.UU., promotor de la crisis del Caribe, perpetró incesantemente
provocaciones militares para desatar una nueva guerra en la Península Coreana.
Kim Il Sung, Presidente de la RPD
de Corea, buen conocedor de la gravedad de la situación, planteó una línea
estratégica de desarrollar simultáneamente la construcción económica y la de la
defensa nacional. En fiel acato al lema: “¡Con el fusil en una mano y la hoz o
el martillo en la otra!” lanzado por él, el pueblo coreano fortaleció la
economía nacional autosostenida y la fuerza defensiva nacional.
En los últimos años del siglo
pasado cuando las fuerzas aliadas imperialistas aprovechando el derrumbe del
socialismo en varios países, concentraban su ofensiva antisocialista en Corea,
el pueblo de ésta implantó una línea planteada por Kim Jong Il, Presidente del
Comité de Defensa Nacional de la RPD de Corea, la de priorizar el fomento de la
industria de defensa nacional y desarrollar la ligera y la agricultura
simultáneamente, preparando la poderosa capacidad de disuasión nuclear. En
virtud de ello, no sólo ganó varios enfrentamientos nucleares con EE.UU. y
defendió firmemente el socialismo, sino también realizó la gran causa de la
posesión de las armas nucleares y acogió una histórica era de la construcción
de un Estado poderoso y próspero.
Ahora EE.UU. y sus aliados
pregonan que Corea, si no renuncia a las armas nucleares, no podrá lograr el
desarrollo económico y si opta por otra cosa, le ayudarían de manera que pueda
llevar una vida holgada.
Mas, Corea no es país como Irak y
Libia que doblegados ante la presión y las añagazas conciliatorias de los
imperialistas abandonaron hasta la capacidad disuasiva de guerra con la que
contaban, terminando por ser víctimas de aquellos. El pueblo coreano aprecia
más la soberanía y dignidad nacionales que la vida y si fuera para aquellas, no
se titubea en consagrar hasta esta. Se mantendrá inalterable aun ante cualquier
presión y añagaza conciliatoria. Dicho en otra palabra, pondrá gran empeño
continuamente en la construcción de las fuerzas armadas nucleares.
El mundo presenciará que Corea,
apoyándose en la potente capacidad de disuación nuclear, desbarata tajantemente
las provocaciones de guerra de los imperialistas y sus aliados y levanta con
éxito un Estado socialista, poderoso y próspero.
Combate de liberación de Taejon
Se trata de una de muchas gestas
militares hechas en la pasada guerra coreana (1950-1953) en la que la joven
República Popular Democrática de Corea hizo añicos el mito de la “supremacía”
de EE.UU., portentoso modelo del sitio moderno, que llama la profunda atención
de los expertos militares del mundo.
La parte
estadounidense-surcoreana, apenas desató el 25 de junio de 1950 la contienda,
se enfrentó a la poderosa contraofensiva del Ejército Popular de Corea, se vio
obligada a retirar hacia el sur, definió Taejon como su “capital provisional” y
formó aquí la línea de defensa inexpugnable” para frenar definitivamente la
mencionada ofensiva.
EE.UU. envió para Taejon todos
los huestes de su división de infantería 24 y los restantes surcoreanos, así
como dos divisiones como refuerzo, para mantener a todo trance la línea de
Taejon y conseguir una ocasión para pasar de la retirada a la contraofensiva.
Una colosal cantidad de efectivos, armas y equipos técnicos de combate de parte
estadounidense afluyeron a la zona de Taejon.
En cuanto a la batalla que se
librara en esta zona, los medios informativos y de prensa del mundo se
apresuraron a conjeturar y juzgar a su manera. Los medios de prensa
occidentales comentaron que de la parte sudcoreana el despliegue de la fuerza
principal del octavo ejército estadounidense iba a terminar y la primera etapa
de la guerra, a finalizarse y a la par de esto el ejército norcoreano perdió la
oportunidad para obtener la victoria.
En eso la realización de la
operación de liberación de Taejon del EPC pasó algo imprevisto.
Las unidades combinadas en la
ruta principal avanzaban hacia Taejon según el plan de operaciones, pero otra
que tenía misión de llegar al sureste de Taejon para cercar este, se encontró
en la línea de Chongju con pertinaz resistencia de los enemigos superiores en
número no pudiendo acelerar la velocidad de avance.
El éxito en el sitio depende de
la celeridad con la que se hace este y el grado de perfeccionamiento de lo
mismo. Si se dejara tal como era el estado, el sureste de Taejon estaría
desocupado y si se permitiera esto, la división de infantería motorizada 1 y la
de infantería 25 estadounidenses llegarían a Taejon, uniéndose con sus
cómplices del lugar.
De quién ganaba primero el tiempo
dependía el destino de la operación.
Los ambos beligerantes se
empeñaron cuanto podían en ganar tiempo partiendo respectivamente de la
posición de ataque y de la de defensa. Las reflexiones de los expertos en
operaciones de ambas partes se enfocaron en la línea Chongju, donde las tropas
estadounidenses resistieron a muerte al ejército norcoreano para detener de
continuo su avance y este último para pasarla cuanto antes.
En eso, Kim Il Sung, el entonces
Comandante Supremo del EPC, con miras a arreglar la situación de la guerra e
impulsar tal como planeaba la operación de liberación de Taejon, acudió en la
comandancia del frente y convocó la reunión de operaciones, donde advirtió no
solo tratar de romper la defensa enemiga en la línea de Chongju sino enviar con
rapidez a la unidad que había avanzado hasta Ronsan, en el suroeste de Taejon,
descuidado por todos, al sureste de Taejon para cercar este, algo más práctico
que se ajustaba con la topografía de Corea que tiene muchos montes y limitada
la carretera, y original que nadie podía pensar.
La historia de la guerra mundial
enseñaba que el asedio de la gran unidad combinada se realizaba generalmente
con el método de que las tropas que atacan por frente y otras que por ambos
flancos, se unen en un punto y de formar frentes en el interior y exterior del
sitio. Pero, para esto se necesitaban varias carreteras y más fuerzas de
ataque. Por tanto, el existente método de asedio no se concordaba con la
realidad concreta de Norcorea con muchos montes y muy limitada la carretera y
que combatía al enemigo superior en número y en lo técnico.
La advertencia de Kim Il Sung
hizo posible rodear sigilosamente al enemigo por los flancos y la retaguardia
llevándose armamentos ligeros y cómodos y yendo por las estribaciones, cortarle
la retirada, cercarlo sin ser restringido por la carretera y la falta de las
fuerzas o de equipamientos y propinarle improvisados golpes por flancos y
detrás, desintegrándolo con más facilidad y prontitud.
En acato a su propósito, los
guerreros de una unidad combinada del EPC que estaba en la línea de Ronsan,
llevándose a cuestas cada uno impedimentas de 20 a 30 kilogramos y traspasando
escabrosos montes cubrieron en una noche la distancia de 40 kilómetros y
cortaron el camino de retiro del enemigo en Taejon, que no lo sabía.
Por fin, el 20 de julio de 1950,
a las 5, Kim Il Sung dictó orden de ataque general a la ciudad de Taejon.
Los invasores estadounidenses y
surcoreanos metidos en un callejón sin salida como la rata en la tinaja,
murieron en masa. Dean, jefe de división estadounidense 24, que vergonzosamente
puesto de uniforme de soldado, se ponía en fuga, cayó en mano de un soldado
norcoreano.
En Taejon el ejército norcoreano
dio baja, puso fuera de combate y capturó a 24 mil 228 enemigos y destruyó y
arrebató, más de 1 000 camiones, más de 150 cañones de varios calibres, 49
tanques y más de 20 mil armas de tiro de varios tipos. La división de
infantería estadounidense 24 y las huestes surcoreanas que defendían Taejon
fueron demolidas por completo.
He aquí una queja de la autoridad
militar estadounidense de aquel tiempo:
Ellos (huestes norcoreanas),
recurrieron a la táctica de atacar por frente a los de defensa, impedirles el
libre movimiento e imponerles que se retiraran, de un lado y del otro, avanzar
hacia la retaguardia de los adversarios con el método de dar rodeo o penetrarse
y cortarle la retirada… Se trata de una táctica que los comandantes
estadounidenses no comprendieron hasta cuando ello era innecesario.
Causa de la guerra coreana
La guerra coreana estalló el 25
de junio de 1950, pero se inició, diríase, cuando EE.UU. ocupó el Sur de Corea.
Como el entonces presidente
estadounidense Harry Spencer Truman hubiera escrito en sus memorias que definir
la paralela 38 como la línea divisoria de Corea fue propuesto por EE.UU., este
consideró la inminencia de la derrota de Japón como momento decisivo cuando
pudiera realizar su estrategia de dominación de Corea que venía madurando por
los siglos y tramó ardid para ocupar Sudcorea.
El 13 de agosto de 1945 la
reunión del estado mayor conjunto estadounidense ordenó a Douglas MacArthur,
comandante de las tropas estadounidenses en el Extremo Oriente, recibir la
carta de capitulación del ejército japonés en Sudcorea y otras regiones de las
que EE.UU. se responsabilizaría según el “acuerdo” bilateral EE.UU.-URSS., y
este a Hodge, jefe del 24° cuerpo de ejército estadounidense, la del ejército
japonés y representar a EE.UU. para ocupar a Sudcorea y dominarla. Así EE.UU.
ocupó sin derramar sangre la región sur del paralelo 38 de la Península
Coreana, premisa lógica y preludio de la guerra agresiva de EE.UU. contra la
RPD de Corea. No es casual que en un libro estadounidense titulado “Historia
moderna de América” se leyera que en realidad la guerra de Wall Street contra
el pueblo coreano se inició en el momento en que sus generales se habían puesto
sus pies en Sudcorea, o sea en septiembre de 1945.
Después de apoderarse de
Sudcorea, EE.UU. impulsó de manera planificada los preparativos para desencadenar
una guerra en Corea, uno de los cuales fue la fabricación del ejército títere
surcoreano. En noviembre de 1945 instauró la “comandancia de defensa nacional”
y emprendió la organización y composición del ejército títere. Lo aumentó en
forma escalonada para asegurarle la “superioridad de 10 a uno” sobre las
fuerzas armadas norcoreanas, lo instruyó y entrenó a la usanza estadounidense y
tomó la prerrogativa sobre lo mismo.
En 1949 entregó a Sudcorea
bastante equipamiento militar para armar a 50 mil huestes y con posterioridad
le ofreció adicionalmente la ayuda militar por valor de más de 87 millones de
dólares. En enero de 1950 el plan de la guerra coreana de EE.UU. fue aprobado
por unanimidad en el Estado Mayor Conjunto de EE.UU. y Robert, jefe de la
delegación de los asesores militares estadounidenses, dijo al entonces
presidente surcoreano Syngman Rhee: El ataque a Norcorea ya está decidido. No
queda mucho tiempo hasta cuando este se lleve a vías de hecho. El asalto lo
iniciaremos, pero para esto nos vemos obligados a preparar algo que pretextar.
Douglas MacArthur sostuvo el 17
de febrero de 1950 una conversación confidencial con Syngman Rhee donde dio a
éste la directiva de empezar el asalto a Norcorea antes de julio.
EE.UU. realizó entre el abril y
el junio de 1950 el reemplazamiento de las tropas surcoreanas.
El 17 de junio del mismo año John
Foster Dulles llegó a Sudcorea como misionero especial de Harry Spencer Truman
y en la trinchera del paralelo 38 revisó definitivamente el plan de la guerra. Después
de hacerlo otra vez, ordenó al ejército surcoreano:
Propague que Norcorea es agresor
y a la par de esto, la asalte. …Resista dos semanas y durante este tiempo
EE.UU. apelará a la ONU que Norcorea atacó a Sudcorea y logrará que esta
organización internacional movilice en nombre suyo las fuerzas terrestre, naval
y aérea y que todo marche sin complicaciones.
Por otra parte, EE.UU. completó
la disimulación y la defraudación para el desencadenamiento de la contienda.
En vísperas de este maniobró
sigilosamente para evacuar a los suyos. Entonces en Sudcorea había más de 2 mil
familiares de los militares estadounidenses y otras personas no combatientes.
EE.UU. retiró a Japón a los familiares de los miembros de su embajada en avión
transportador escoltado por las cazas y a los de otros y las personas no
combatientes en aviones y naves transportadoras.
A la par de esto, hizo mover a
las figuras de alto rango bajo los rótulos como el reposo semanal, el viaje, el
banquete, etc., tratando de ocultar su verdadera naturaleza propia del
provocador de la guerra. El 24 de junio, por la mañana Truman, “para pasar
tranquilo el fin de la semana junto con su esposa e hija en el estado
Missouri”, salió en avión de uso particular de Washington. El mismo día Dulles
hizo correr el rumor de que “está de turismo en Japón”. También Syngman Rhee,
en vísperas de la guerra, se refirió mucho a la abolición de la ley marcial de
emergencia, el permiso de la salida del cuartel y el hospedaje fuera de este de
sus militares, el banquete, etc., todo mentira y disfraz.
He aquí la afirmación de un
oficial de estado mayor del 17° regimiento del ejército surcoreano de aquel
tiempo.
“El 24 de junio de 1950 fue el
sábado, pero a nosotros, los oficiales, se nos prohibió la salida y mandó
esperar para la guerra. Por la noche recibimos la orden secreta de pasar el 25,
por la madrugada, el paralelo 38, iniciando la acción militar contra Norcorea.”
Johon Osborn, que era
corresponsal especial de “Life” estadounidense para Sudcorea, dijo: “En cuanto
al inicio de la guerra no tuvimos precedentes de que estuvimos tan
completamente preparados para esta guerra.”
Por fin, EE.UU., instigando al
ejército surcoreano, emprendió el 25 de junio de 1950, a las 4 de la madrugada,
el improvisado asalto armado contra Norcorea a lo largo del paralelo 38,
desatando la guerra coreana (1950-1953) calificada como la más encarnizada en
el tiempo posterior a la Segunda Guerra Mundial.
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