martes, 5 de febrero de 2013

KIM JONG IL: LA LINEA REVOLUCIONARIA DE SONGUN ES UNA GRAN LINEA DE NUESTRA EPOCA Y BANDERA SIEMPRE VICTORIOSA DE NUESTRA REVOLUCION


Con motivo de celebrarse los 53 años de la implementación de la política del Songún ideada por el gran Líder inmortal Generalísimo Presidente Kim Il Sung,  la historia ha demostrado que el Gran Líder Presidente Kim Il Sung  no se equivocó al proyectar esta política que ha mantenido a raya a los imperialistas en sus deseos de apoderarse de la península coreana, es por ello que podemos manifestar que el tiempo y la historia dieron la razón a este gran estadista y visionario, que sería de Corea hoy si no fuera por la política del Songún, seguramente nos lamentaríamos nuevamente como en épocas pasadas de las muertes de niños inocentes de la destrucción de hospitales, de colegios debido a las ya famosas “Bombas Inteligentes”.
Por ello nuevamente los invito a leer este importantísimo trabajo y los otros que también tenemos publicados.
Atte.

Yuri Castro Romero
Sec. Gral. Instituto Cultural y de Amistad Peruano Coreano



 KIM JONG IL: LA LINEA REVOLUCIONARIA DE SONGUN ES UNA GRAN LINEA DE NUESTRA EPOCA Y BANDERA SIEMPRE VICTORIOSA DE NUESTRA REVOLUCION
Charla con funcionarios responsables del Comité
Central del Partido del Trabajo de Corea
29 de enero de 2003

Hoy día nuestra revolución avanza triunfalmente con la bandera de Songun (prioridad del asunto militar-N. del Tr.) en alto, bajo la dirección del Partido.
Gracias a la política de Songun de nuestra organización las fuerzas armadas revolucionarias se han fortalecido extraordinariamente, la línea defensiva del país ha ganado en firmeza y se han registrado grandes cambios en la revolución y construcción.
Por sus potencialidades esta política nos ha permitido defender la Patria y la revolución, frustrando a cada paso las maquinaciones de los imperialistas contra nuestra República y el socialismo, así como manifestar ante todo el mundo la dignidad y el prestigio de la Corea socialista.
Se trata de una política victoriosa ya probada por la historia, preñada de severas dificultades y un sable todopoderoso para la victoria en la revolución. Defender, llevar adelante y culminar por la fuerza de las armas la sagrada causa revolucionaria iniciada y laureada de victorias por el mismo medio representa la invariable convicción y voluntad de nuestro Partido, que junto con todo el Ejército y el pueblo, debe librar una tenaz lucha con la bandera de Songun en alto, para convertir el país en una gran potencia socialista próspera, alcanzar la reunificación de la Patria y llevar a la cima la causa revolucionaria del Juche.
La dirección de nuestro Partido sobre la revolución mediante el Songun y su política sustentada en este mismo constituyen el modo de dirigir la revolución, modo de la política socialista, que presenta en el primer plano el aspecto militar entre todos los asuntos del país y, sobre la base de la aptitud revolucionaria y la capacidad combativa del Ejército Popular, salvaguarda la Patria, la revolución y el socialismo y acelera con pujanza el conjunto de las labores de la construcción socialista. Para esta política el tema militar tiene suma importancia. El Ejército es el destacamento medular y el grueso de la revolución y su fortalecimiento es la tarea principal. La característica esencial de ella reside en defender la seguridad de la Patria y las conquistas de la revolución, mediante la potenciación del Ejército Popular como invencibles fuerzas armadas revolucionarias, constituir sólidamente el sujeto de la revolución, tomando el Ejército como su centro, como su fuerza principal, y realizar todas las labores de la construcción socialista con ímpetu revolucionario y combativo.
La idea y la línea de exaltar la importancia del arma y de los asuntos militares que había concebido y mantenido invariablemente el gran Líder, camarada Kim Il Sung, constituyen la base y el punto de partida de la política de Songun de nuestro Partido.
Dado que la lucha por realizar la causa de la independencia de las masas populares, causa del socialismo, viene acompañada del enfrentamiento contra toda clase de fuerzas contrarrevolucionarias, incluido el imperialismo, el asunto militar se presenta como un problema vital, que decide la victoria o la derrota en la revolución, el progreso o la ruina del país, la nación.
Solo contando con las propias y poderosas fuerzas armadas revolucionarias, es posible salir victorioso en la revolución, defender la revolución triunfante y forjar de modo independiente el destino del país, la nación. Sobre el arma de la revolución descansan la victoria de la causa revolucionaria, la soberanía, la independencia y la prosperidad del país, la nación.
Este es el principio de la revolución del Juche y una de sus leyes, enunciados por el gran Líder. Su veracidad ha sido comprobada por la historia.
En los albores de sus actividades revolucionarias el gran Líder organizó primero destacamentos armados y por la fuerza de las armas consiguió la histórica causa de la liberación de la
Patria, y luego fundó el Partido y el Estado. Posteriormente, en cada época y etapa de la revolución siempre prestó atención primordial a los asuntos militares y reforzó constantemente las fuerzas armadas revolucionarias, asegurando militarmente el victorioso avance de la revolución y la construcción.
La política de Songun del Partido es un poderoso modo de la política de nuestra época, heredera de las ideas y línea del gran Líder de dar importancia al arma y a los asuntos militares, y su profundización y desarrollo de acuerdo con los requerimientos de la situación cambiada. Con ella defendemos hoy el gran pensamiento militar y los méritos inmortales del Líder y los hacemos brillar en un nivel más alto, así como allanamos el camino para el triunfo de la causa del Juche. La época de Songun coincide con la nueva época de la revolución jucheana y representa la nueva etapa más alta del desarrollo de nuestra revolución, que avanza victoriosamente bajo la bandera de Songun.
La línea revolucionaria de Songun y la política del mismo carácter son la línea revolucionaria y el modo de la política científicos que reflejan de la manera más correcta las demandas de la época y la revolución.
Sobre la base del análisis científico de las circunstancias internacionales y la tendencia de la situación en brusco cambio, a que se enfrentaba la revolución, nuestro Partido adoptó la política de Songun.
En la década de los 90 del siglo XX se derrumbó el socialismo en la ex URSS y otros países de Europa oriental y se produjeron enormes cambios en la estructura política mundial y las correlaciones de fuerzas. Los testaferros del imperialismo y los oportunistas vociferaron que “con el fin de la Guerra Fría” llegó el tiempo de distensión y paz, pero mientras el imperialismo esté vivo, con sus garras agresivas, nuestro planeta no puede estar nunca tranquilo. Valiéndose del derrumbe del sistema socialista en el orbe, las fuerzas reaccionarias imperialistas intensificaron la ofensiva contra las fuerzas antimperialistas y de proindependencia. Especialmente, el imperialismo norteamericano, convertido en la única potencia del orbe, ejercía del modo más siniestro la política de agresión y guerra para ver realizada su ambición de dominar el mundo, al tiempo que hacía uso de la coacción y arbitrariedad en la palestra mundial, en flagrante violación de la soberanía de otros países.
Las fuerzas reaccionarias imperialistas concentraron la punta de ataque a nuestra República, que avanzaba invariablemente con la bandera de la independencia y el socialismo en alto. Los yanquis y sus seguidores intensificaron más que nunca las maniobras de agresión militar, para aplastar con fuerza a nuestra República, al mismo tiempo que nos presionaban en todas las esferas de la política, la economía, la ideología, la cultura y la diplomacia, así como se nos abalanzaron por los cuatro costados para estrangularnos. Por ello nuestra revolución se vio expuesta a severas pruebas y dificultades nunca vistas en la historia y nosotros, enfrentados directamente con el imperialismo norteamericano, debíamos resistir las maniobras intensivas de esas fuerzas agresoras.
La confrontación entre nosotros y los imperialistas es un duelo de fuerzas y el frente militar antimperialista se ha convertido en el frente principal de nuestra revolución, en su vía respiratoria No.1, que decidirá la existencia del país, la nación y el socialismo. Para salvar el destino del país, la nación, y conducir al triunfo la revolución y la construcción era indispensable reforzar el Ejército Popular mediante la concentración de los esfuerzos en los asuntos militares y apoyarnos en él. Por esta razón afirmamos que el Ejército representa al Partido, al Estado y al pueblo. Si no hubiéramos fortalecido el Ejército, descuidando los asuntos militares, ya hubiéramos arruinado lejos de impulsar la revolución y la construcción.
Nuestra lucha antimperialista y antiyanqui era una batalla más dura para defender la Patria y salvaguardar el socialismo.
Solo el Ejército Popular, destacamento armado revolucionario, podía desempeñar la misión y papel como abanderado en la ejecución de la política de Songun. Esta tiene encarnado en sí el implacable temple del Ejército Popular de combatir al enemigo aun cuando caiga mil veces, así como la inconmovible voluntad y convicción de lograr la victoria. En virtud de la heroica lucha que todo el Ejército y el pueblo, unidos monolíticamente con el primero como centro, sostuvieron bajo la dirección del Partido, hemos podido lograr una gran victoria, tras superar las dificultades que le salían al paso a la revolución.
Las experiencias prácticas de nuestra revolución demuestran que la política de Songun, que prioriza los asuntos militares y tiene su sostén en las fuerzas armadas revolucionarias, es el modo más poderoso de la política de nuestra época y de nuestra revolución, capaz de garantizar con toda seguridad el victorioso avance de la causa revolucionaria quitándose de en medio cualquier enemigo fuerte, dificultades y pruebas. La línea revolucionaria y la política de Songun son la línea y modo de la política de signo estratégico y revolucionario que han de ser mantenidas a toda hora mientras exista el imperialismo en nuestro planeta con sus maquinaciones de agresión.
La política de Songun del Partido es un original modo de la política socialista que ha dado solución científica y brillante al problema del grueso de la revolución.
Sobre la base de un profundo análisis del proceso de desarrollo de la época y el cambio de las relaciones socio-clasistas, nuestro Partido dilucidó por primera vez en la historia del movimiento revolucionario la idea de considerar primero el Ejército y luego los obreros y exaltó al Ejército Popular como un destacamento medular, como grueso de la revolución. Justamente de ahí han emanado la originalidad y la invencibilidad de la referida política.
La precedente teoría revolucionaria del marxismo definió la clase obrera como grueso de la revolución. A mediados del siglo XIX, el análisis de las relaciones socio-clasistas de los países capitalistas occidentales llevó a Karlos Marx a dilucidar que la clase obrera es la clase más progresista y revolucionaria, que asume la misión de acabar con el dominio del capital y todo tipo de regímenes explotadores y establecer el socialismo y el comunismo, y la definió como la clase rectora y grueso de la revolución. Esta teoría reflejaba la realidad de aquella sociedad capitalista. Posteriormente, en varios países tuvo lugar la revolución socialista con la clase obrera como fuerza principal y se dio inicio a la construcción del socialismo. Como resultado, en el proceso de cumplimiento de la causa socialista esta teoría fue considerada una fórmula inviolable de la revolución.
Pero, la teoría o la fórmula expuesta por Marx hace un siglo y medio no puede adaptarse a la realidad de hoy. Avanzó mucho el tiempo y se produjeron enormes cambios tanto en las circunstancias sociales y las relaciones de clases, como en la situación de la clase obrera. A medida que progresaba el capitalismo y, especialmente, a medida que se desarrollaban rápidamente la ciencia y la técnica y se acogía la época de la informática, la clase obrera experimentó un cambio en la base de su vida y su trabajo fue convirtiéndose cada vez más técnico e intelectual. Los integrantes de la clase obrera van transformándose poco a poco en intelectuales y crece con más rapidez el número de trabajadores que sirven al trabajo técnico, intelectual y espiritual, que el de los obreros que sirven al trabajo físico. Por otra parte, al compás del desarrollo del capitalismo, la dominación del capital monopolista cobra mayor fortaleza y se desbordan en gran medida las ideas y culturas burguesas reaccionarias, lo cual ejerce fuertes influencias negativas sobre la toma de conciencia clasista y revolucionaria de los obreros y sobre su concientización. Tanto en vista de las circunstancias de la época como de la realidad del trabajo de los obreros, su situación social y su movimiento, no se puede considerar que la clase obrera de hoy es igual a la clase obrera de la época del capitalismo industrial o de la época de la revolución proletaria.
Las cambiadas circunstancias de la época y las condiciones actuales requieren nuevas ideas, teorías, estrategias y tácticas, para concientizar y organizar a las amplias masas que se oponen al dominio del capital monopolista y a la política de agresión y de guerra del imperialismo, formar filas medulares entre ellas y fortalecer las fuerzas revolucionarias.
Las limitaciones de la teoría revolucionaria del marxismo se han puesto de manifiesto también en la sociedad socialista, donde las dueñas del Estado y la sociedad son la clase obrera y demás masas trabajadoras populares. La anterior teoría, fundamentada en la concepción materialista de la historia, consideró que la revolución termina cuando la clase obrera toma el Poder y establece las relaciones de producción socialistas. Por eso no pudo aclarar correctamente el proceso legítimo de la construcción socialista después de triunfar la revolución, ni presentar la idea sobre la transformación del hombre y la revolución ideológica en la sociedad socialista. El gran Líder, camarada Kim Il Sung, presentó por primera vez en la historia la original idea de que desde el punto de vista de las relaciones de clases el proceso de construcción del socialismo y el comunismo es el proceso de dotar a toda la sociedad con la conciencia de la clase obrera y dilucidó científicamente el papel de esta en la sociedad socialista, el cambio y desarrollo de las relaciones de clases y la legítima transformación del hombre en la misma.
Gracias a la original teoría del gran Líder sobre la construcción socialista y su sabia dirección, en nuestro país todos los trabajadores, incluida la clase obrera, se han convertido en trabajadores socialistas y todos trabajan y viven sobre la base del principio colectivista, bajo el régimen socialista. En el proceso del cumplimiento de la causa socialista, nuestro Partido, concediendo segura prioridad a la transformación del hombre y la labor ideológica, armó con firmeza a las masas populares con la idea Juche e impulsó con energía la labor de dotación de toda la sociedad con la conciencia revolucionaria y de clase obrera. Como resultado, se produjeron cambios radicales en la vida socio-económica de nuestro pueblo y sus rasgos políticoespirituales.
Nuestro pueblo es un pueblo revolucionario educado, formado y forjado en el regazo de la Patria socialista, bajo la dirección del Partido y el Líder, un excelente pueblo, infinitamente fiel al Partido y la revolución. Hoy en nuestra sociedad las masas populares, unidas con una sola idea y voluntad en torno al Partido y el Líder, constituyen poderosas fuerzas impulsoras de la construcción socialista.
Huelga decir que en nuestro país existe todavía la diferencia entre la clase obrera y el campesinado cooperativizado, y no se puede considerar que ha sido cumplida totalmente la dotación de los intelectuales con la conciencia revolucionaria y de clase obrera. La clase obrera sigue siendo el destacamento avanzado en nuestra sociedad y posee una más elevada conciencia clasista, espíritu colectivista y disposición revolucionaria que otros trabajadores. Más aún, está al cargo de la industria, rama principal de la economía nacional. Especialmente los obreros de la industria básica y de guerra desempeñan un papel muy importante en la revolución y construcción. Por esta razón nuestro Partido aprecia a la clase obrera y siempre presta profunda atención a elevar su conciencia revolucionaria e incrementar su papel.
Al aplicar la política de Songun, nuestro Partido definió como fuerza principal de la revolución, no la clase obrera, sino al Ejército Popular, partiendo de un nuevo criterio y un nuevo concepto sobre la materia y sobre el papel que cumple el ejército revolucionario en el proceso revolucionario y constructivo.
La cuestión del grueso de la revolución constituye uno de los problemas fundamentales que se presentan en el desarrollo del movimiento revolucionario mediante el fortalecimiento de su sujeto y el aumento de la importancia del papel que este desempeña. Qué clase, capa o colectivo de la sociedad puede ser la fuerza principal de la revolución, depende de la posición y papel que desempeñan en el proceso revolucionario y constructivo, así como de su espíritu revolucionario, organizativo y su capacidad combativa. Eso no es invariable en cualquier tiempo, sociedad o revolución ni se resuelve únicamente sobre la base de las relaciones de clases. Por tanto, considerar la clase obrera como la fuerza principal de la revolución en cualquier tiempo y lugar, es una expresión de un criterio dogmático sobre la teoría antecedente y resulta erróneo desde el punto de vista del principio.
Nuestro Partido, sin restringirse por ninguna teoría y fórmula existentes y oponiéndose resueltamente a toda clase de actitud dogmática y tergiversación revisionista de la teoría anterior, fortaleció el Ejército y elevó su papel, conforme al cambio de la situación y la demanda de desarrollo de la revolución y condujo así la revolución y construcción por el camino de la victoria.
El que nuestro Partido presentara al Ejército Popular como la fuerza principal de la revolución es un requerimiento insoslayable del cumplimiento de la causa revolucionaria del Juche, tanto desde el punto de vista de la posición y papel que desempeña el Ejército Popular en la revolución, como desde el de su temple revolucionario y capacidad combativa.
En la actualidad el destacamento revolucionario que defiende la vía respiratoria No.1 de nuestra revolución es el Ejército Popular. Este está defendiendo con el arma y con la vida el
Partido y la revolución, la Patria y el pueblo, enfrentándose directamente al poderoso enemigo imperialista. Sobre la bayoneta del Ejército Popular descansan la paz y el socialismo lo mismo que la dichosa vida de altos valores de nuestro pueblo.
Esta es la sublime misión del Ejército Popular, su pesado pero glorioso deber revolucionario, que ni la clase obrera ni otro colectivo social puede cumplir en sustitución suya.
El Ejército Popular es el colectivo más revolucionario, más combativo y más poderoso en nuestra sociedad. No hay grupo más poderoso que él en el espíritu revolucionario y organizativo y la capacidad combativa.
Además, es el más fuerte en cuanto a la idea y convicción y es infinitamente fiel al Partido y la revolución. Son filas combativas bien organizadas. Defiende a ultranza el Partido y el
Líder, ejecuta de la misma manera la política del Partido y está dispuesto a sacrificar su vida sin vacilación por cumplir la causa de esta organización política, la causa del socialismo. Sus oficiales y soldados, en calidad de combatientes de avanzada que defienden con el arma la Patria y la revolución, aman más fervorosamente que nadie a su país, tienen el firme espíritu de defender el socialismo, guardan un odio implacable hacia los imperialistas y otros enemigos de clase y luchan intransigentemente contra ellos. Forman un destacamento revolucionario lleno de firme convicción revolucionaria, indoblegable voluntad e ímpetu combativo. El Ejército Popular posee un espíritu colectivista más elevado que cualquier otro colectivo de la sociedad y su sentido de organización, disciplina y unión es más fuerte. Todo el Ejército está unido como un solo hombre en torno al Comandante Supremo y se mueve al unísono, según sus órdenes y directivas; todos sus servicios y actividades se organizan y efectúan según los requisitos de la disciplina y el reglamento militares. El principio colectivista, el sentido de organización y disciplina constituyen la vida del Ejército Popular y su forma de existencia.
El fuerte espíritu revolucionario y organizativo del Ejército
Popular es un reflejo de su peculiaridad como un destacamento armado y su temple especial como un ejército revolucionario y esto viene a ser la base fundamental del aumento de su combatividad y el fortalecimiento de su poderío ideo-político.
No por participar en la revolución ni por pertenecer a un país socialista un ejército cualquiera puede poseer rasgos y cualidades como fuerzas armadas revolucionarias y convertirse en el grueso de la revolución. Sea la clase obrera o el ejército, debe concientizarse y organizarse bajo la dirección del partido revolucionario, para ser una clase obrera revolucionaria o unas fuerzas armadas revolucionarias y desempeñar un papel importante en la revolución. Al margen de la acertada dirección del partido y el líder, es imposible crear destacamentos medulares de la revolución ni agrupar a amplias masas en un destacamento revolucionario mediante su concientización.
En virtud de la dirección del gran Líder y del gran Partido, nuestro Ejército se ha fortalecido como genuinas fuerzas armadas revolucionarias y como invencibles agrupaciones militares y han llegado a cumplir magníficamente con su gloriosa misión y deber como destacamento medular de la revolución, como su grueso.
El gran Líder, camarada Kim Il Sung, dilucidó originales principios y métodos para la constitución de las fuerzas armadas revolucionarias y los materializó brillantemente, gracias a lo cual el Ejército Popular se ha convertido en modelo de ejército revolucionario y se han preparado las bases duraderas de su constante fortalecimiento y desarrollo. De igual modo hizo de él un ejército del Partido y del Líder, un ejército verdaderamente popular, y lo convirtió en destacamentos armados que poseen la firme idea y convicción, dotados de magníficos rasgos ideo-políticos, dignos del ejército revolucionario. Bajo su sabia dirección se creó y desarrolló una industria de guerra independiente y moderna y se preparó la base material y técnica para modernizar todo el Ejército. Los inmortales méritos que el gran Líder realizó en el proceso de formación de las fuerzas armadas son de los méritos más valiosos realizados por él en la revolución y sirven hoy de sólida base, de inapreciable capital, para nuestros empeños por dar mayor fortaleza al Ejército Popular y aplicar la política de Songun.
Sobre la base de los magníficos méritos del Líder en la construcción de las fuerzas armadas, nuestro Partido exaltó al Ejército como abanderado y grueso de la revolución de Songun y concentró todos los esfuerzos en su fortalecimiento. Visitando ininterrumpidamente a las unidades del Ejército se encontraba siempre entre las masas de militares, los atendió y guió con amor y confianza, e intensificando decisivamente la labor política y partidista en el Ejército lo educó y forjó por vía revolucionaria y le aseguró todo lo que fuera necesario, sin escatimar nada. De acuerdo con las características de la guerra moderna y los requerimientos de la aguda situación, el Partido los armó con nuestra propia y original estrategia y táctica y tomó medidas revolucionarias para fomentar trascendentalmente sus preparativos técnico-militares. Gracias a la enérgica dirección del Partido se registraron grandes cambios en los rasgos ideopolíticos y el estilo de actuar de los militares y la capacidad combativa y el poderío del Ejército adquirieron mayor fortaleza.
Este, siendo, literalmente, ejército del Partido, del Líder y del Comandante Supremo, se ha convertido en fiel agrupación revolucionaria, impregnada del espíritu de defender a vida o muerte la Dirección de la revolución, y toda ella, desde el Comandante
Supremo hasta el último soldado, se ha hecho un sólido cuerpo unido sobre la base de la camaradería revolucionaria.
En su seno se ha establecido firmemente el sistema de dirección partidista e implantado el estilo militar revolucionario y se exhiben altamente los bellos rasgos de unidad entre los superiores y los inferiores, entre los oficiales y soldados, así como los de armonía de los cuadros militares y políticos.
Sus nobles rasgos ideo-políticos, su temple revolucionario y su ánimo combativo se expresan de modo concentrado en el espíritu de militar revolucionario. Este espíritu, que se ha creado y se manifiesta ampliamente en el seno del Ejército Popular bajo la dirección del Partido, representa su propio y noble espíritu revolucionario, cuya médula son el espíritu de defender a vida o muerte al Líder, cumplir a ultranza sus órdenes y el de sacrificio heroico. Es el espíritu de vida o muerte con que los soldados del Ejército luchan con la disposición de consagrar su juventud y vida por el Partido y el Líder, por la Patria y la revolución; es, asimismo, el espíritu revolucionario invencible con que hacen frente y rechazan cualquier enemigo potente y superan toda clase de dificultades y pruebas.
El espíritu revolucionario de los militares del Ejército Popular simboliza y representa la gran época de Songun y sirve de arma ideo-espiritual, revolucionaria y combativa para crear prodigios y realizar proezas en la revolución y construcción. En la época de Songun, también la clase obrera debe ser dotada de este espíritu para cumplir con su deber principal de clase y con su misión, y los demás trabajadores deben asumirlo para mantener y hacer brillar más su honor como dueños del Estado y la sociedad, como trabajadores socialistas. Cuando todo el Ejército y el pueblo, unidos monolíticamente en torno al Partido, vivan y combatan con el espíritu revolucionario y el estilo de actuar de los militares, en este mundo no habrá enemigos que puedan rivalizar con nosotros ni existirán baluartes que no podamos conquistar.
Nuestro Ejército Popular es el creador, el pionero y la encarnación del referido espíritu que representa la época actual, y las filas de combate más poderosas que defienden la primera línea del frente de nuestra revolución, por lo cual es el abanderado de la revolución de Songun, además de ser su destacamento medular y su fuerza principal, y hace gala del honor de serlo.
La política de Songun, que tiene su sostén principal en el Ejército Popular, permite mantener con firmeza el ideal y el principio fundamentales de la revolución y materializarlos de modo más consecuente. El socialismo es el ideal fundamental de nuestra revolución encaminada a realizar completamente la independencia de las masas populares en tanto que la sociedad socialista es la encarnación de las demandas y aspiración de la clase obrera. Al margen de estas demandas connaturales y su principio clasista no se puede realizar la independencia de las masas populares ni llevar a la cima la causa socialista. Nuestra lucha por convertir el país en una gran potencia socialista próspera y lograr la reunificación de la Patria se lleva a cabo en medio de la enconada batalla de clases contra el imperialismo norteamericano y otros enemigos. La complicada y severa situación en que se halla nuestra revolución requiere que en todas las esferas agucemos más aún el filo de la lucha de clases y observemos más estrictamente el principio de la clase obrera, el principio revolucionario. Nuestro Partido ha levantado la bandera de Songun en medio de un agudo enfrentamiento con el imperialismo. Nuestra arma es un arma de clase, de la revolución, y la más poderosa de la lucha de clases contra el imperialismo.
El espíritu de militar revolucionario, espíritu de nuestro Ejército, es la máxima expresión de la conciencia y el espíritu revolucionario de la clase obrera. En la actualidad, frente a las demandas de la época de Songun, nuestro Partido se muestra aún más exigente por mantener estrictamente el principio de clase, principio revolucionario, en todas las esferas de la revolución y construcción, y por intensificar la educación clasista y revolucionaria entre los militares y el pueblo. Se trata de exigencias irrenunciables. Si nuestros militares y la población se dotan sólidamente con la conciencia clasista y el espíritu de militar revolucionario en acato a la dirección del Partido mediante el Songun, la posición clasista del socialismo llegará a adquirir mayor fortaleza y la causa socialista se mantendrá y se coronará con la victoria por muy difícil que sea la situación.
La política de Songun de nuestro Partido es la más poderosa y digna política de independencia que tiene encarnada la idea Juche.
La independencia representa la vida del ser social, de las masas populares y del país, la nación. Y la idea Juche centrada en el ser humano, es la idea de independencia. Todas las luchas revolucionarias se efectúan para alcanzar la independencia. La idea Juche combina correctamente el amor hacia las masas populares con el amor hacia el país, la nación, y la independencia de las primeras con la de los segundos, e indica de modo científico el camino para lograrlo. Una política que defiende y realiza la independencia de las masas populares y del país, la nación, sobre la base del fundamento y el principio de dicha idea, viene a ser la más revolucionaria y científica política, impregnada de amor al país, a la nación y al pueblo.
Nuestra política de Songun basada en las invencibles fuerzas armadas revolucionarias es una política de principios, justa y de índole antimperialista y pro independentista, llamada a garantizar y defender con lealtad las demandas por la independencia de las masas populares y sus intereses, la soberanía y dignidad del país y la nación, de las agresiones de toda clase de reaccionarios imperialistas. Es, asimismo, una sublime política que encarna el amor al país, la nación y el pueblo. Nuestro Ejército Popular, en tanto que fuerzas armadas revolucionarias autodefensivas, está salvaguardando con dignidad y por la fuerza de las armas, el Partido y la revolución, la ideología y el régimen, la Patria y el pueblo, así como defiende la seguridad del país y la paz, frustrando las maniobras de los enemigos para provocar una guerra. En virtud de esta política, incluso en situaciones muy complicadas y críticas como hoy, proseguimos la revolución y construcción a nuestra manera y justamente según nuestra idea y convicción, de acuerdo con la realidad del país y los intereses de la revolución con la bandera de la independencia en alto. Es gracias a nuestra poderosa capacidad militar y nuestra invencible estrategia y tácticas que lo hacemos todo según nuestro propósito y voluntad, sin restringirnos por nada, manteniendo con firmeza la posición independiente en el terreno político y rechazando resueltamente todo tipo de intervenciones y presiones extranjeras. Y gracias a la política de Songun, nuestra independencia se ha hecho inconmovible y nuestra Patria socialista hace gala de su dignidad y honor, su prestigio y poderío como baluarte de la independencia. Se trata de una política para el pueblo por excelencia, que defiende y asegura su derecho a la independencia y sus intereses esenciales, por eso éste la apoya absolutamente y la sostiene con fidelidad.
El estandarte de Songun que enarbola el Partido atiza la conciencia de independencia, autoestima, orgullo y honor nacionales de los coreanos del Norte, el Sur y el extranjero. Es una gran bandera nacional que indica a la nación el camino de la unidad y el florecimiento.
La justeza, las ventajas y la gran vitalidad de la idea y política de Songun de nuestro Partido son probadas por la práctica revolucionaria y se manifiestan cada día más palpables en la realidad.
Sobre todo, en virtud de la dirección del Partido mediante el Songun, la posición militar de nuestra revolución ha adquirido una firmeza de acero.
En la lucha por la independencia y el socialismo contra el imperialismo, el poderío militar viene a ser el factor No.1, que determina la capacidad del país y, si se mantiene a raya al enemigo en el frente militar, es posible salir victorioso en todos otros frentes. El Ejército Popular se ha fortalecido como fuerza armada revolucionaria sin enemigo y la Patria socialista se ha presentado con la frente bien alta en la palestra mundial como una potencia militar. En medio del agudo enfrentamiento político- militar con el imperialismo hemos ganado sucesivas victorias y defendido la Patria, la revolución y el socialismo, haciendo añicos todas las maniobras de agresión de los enemigos.
Los relevantes éxitos y proezas que logramos en la esfera militar se deben a la dirección del Partido mediante el Songun y a su política de la misma índole. Son, asimismo, pruebas fehacientes de su justeza y poderío. El hecho de que con su dirección mediante el Songun nuestro Partido haya fortalecido la posición militar de la revolución, cuya médula es el Ejército
Popular, como un inexpugnable baluarte, deviene garantía fundamental para el cumplimiento de la causa revolucionaria del Juche.
En la época de Songun las filas revolucionarias se estrecharon con mayor solidez y la unidad monolítica de nuestra sociedad adquirió mayor fuerza.
Actualmente nuestros soldados y habitantes van uniéndose sólidamente con verdaderos lazos camaraderiles, que les inducen a compartir la vida y el riesgo de la muerte en el camino de la revolución de Songun, bajo la dirección del Partido, y en toda la sociedad reina el hermoso rasgo de unión entre el Ejército y el pueblo. Los soldados sirven con abnegación para el pueblo y éste ama a aquellos como si fueran sus propios familiares, les ofrece sincero apoyo y de ellos aprende el espíritu de militar revolucionario y el estilo de actuar, como resultado de lo cual el Ejército y el pueblo coinciden en pensar y obrar. En esta época de Songun el Ejército Popular desempeña el papel medular y precursor en todas las esferas de la revolución y construcción. El pueblo lo aprecia como algo muy valioso, exhibiendo el noble estilo de ayudarlo y respaldarlo, debido a lo cual la unidad entre ambos, de signo camaraderil, se ha hecho más estrecha todavía.
Al calor de la política de Songun de nuestro Partido y de su política de amor a los soldados y habitantes, la solidaridad monolítica de nuestra sociedad se ha consolidado y desarrollado a una nueva altura, como unidad de todo el Partido, el Ejército y el pueblo, basada en una única ideología, convicción, obligación moral y amor camaraderil, y el poderío ideo-político de nuestra revolución se ha fortalecido de modo inaudito.
La gran vitalidad de la política de Songun sigue siendo comprobada en la construcción socialista.
Como grueso de la revolución el Ejército Popular está situado al frente de todas las esferas de la construcción socialista, donde crea prodigios laborales y da ejemplos brillantes. Los soldados y oficiales, en acato a la idea y orientación del Partido, han levantado con su heroica lucha numerosas obras monumentales y fábricas modernas. Se han hecho cargo de importantes, pero difíciles ramas de la economía nacional, donde han abierto puntos de ruptura para avanzar. Vencieron múltiples obstáculos y pruebas y produjeron prodigios e innovaciones, con lo cual estimularon y alentaron a los trabajadores de todo el país a crear un auge en la revolución.
Inspirados por el espíritu de militar revolucionario y el estilo de obrar de los soldados, la clase obrera y los demás trabajadores crearon el espíritu de Kanggye, encendieron la antorcha de Ranam y produjeron innovaciones en todos los frentes de la construcción socialista. En virtud de la política de Songun, sustentada principalmente en el Ejército Popular, salimos vencedores en la sumamente dura “Marcha penosa” y Marcha forzada y abrimos el camino de avance a la construcción de una gran potencia socialista próspera, y aun en condiciones difíciles hemos impulsado con audacia e ímpetu el proceso revolucionario y constructivo. Nuestra experiencia demuestra que si todos los funcionarios y trabajadores realizan sus labores al estilo del
Ejército, siguiendo su ejemplo y en fiel acato a la dirección del Partido por el método de Songun, podrán conquistar en un corto espacio de tiempo el baluarte de ciencias y tecnologías de punta, edificar una gran potencia económica, implantar en toda la sociedad el hábito de organizar la vida de manera esmerada y el ambiente de vivir de modo culto y estético, así como asegurar a nuestro pueblo una vida tan dichosa como la de otros.
Gracias a la referida política, se ha creado una coyuntura trascendental para la reunificación de la Patria, se ha reforzado la solidaridad internacional con nuestra revolución y se han ampliado notablemente las relaciones del país con el extranjero.
Merced a la política de Songun, permeada por el principio de independencia nacional y el espíritu de amor a la Patria y la nación, y merced a nuestra política de reunificación de la Patria, basada en ella y los esfuerzos que hicimos por iniciativa, se efectuó el histórico encuentro de los mandatarios del Norte y el
Sur en Pyongyang y se adoptó la Declaración Conjunta del 15 de Junio. Ahora se están profundizando las relaciones de reconciliación y cooperación entre ambas partes en varias esferas.
Hoy en Corea del Sur va llegando al auge, como nunca antes, el clima pro reunificación nacional independiente, contra los norteamericanos y otras fuerzas extranjeras.
Nuestra política de Songun, que se opone a la política de agresión y guerra de los imperialistas y defiende la independencia del país, la nación, produce simpatía en amplios círculos sociales y pueblos progresistas del mundo. En la arena internacional asesta golpes a las fuerzas agresoras imperialistas, alienta a las fuerzas proindependencia contra el imperialismo e impulsa con energía la causa por la independencia en el mundo.
Bajo la dirección del gran Partido, nuestro Ejército y el pueblo, manteniendo en alto la bandera de Songun, expuestos a embravecidas tempestades, han recorrido una gloriosa trayectoria, jalonada de victorias, y han creado prodigios históricos. La línea revolucionaria de Songun de nuestro Partido es una gran línea de nuestra época y bandera siempre victoriosa de nuestra revolución. El camino de la revolución mediante el Songun lleva a la construcción de una gran potencia próspera, la reunificación de la Patria y la culminación de la causa revolucionaria del Juche. Hoy la situación interior y exterior del país es muy compleja y aguda, por eso debemos sostener más alto la bandera de Songun. Todo el Partido, Ejército y pueblo tienen que luchar tesoneramente para alcanzar una nueva y gran victoria en la revolución, bajo la dirección del Partido sobre la revolución mediante el Songun.
Es necesario, ante todo, volcar enormes fuerzas, como lo hacemos ahora, en el fortalecimiento del Ejército Popular. El poderío de la política de Songun es precisamente del Ejército Popular y se manifiesta altamente, junto a su superioridad, cuando este se prepara con firmeza en lo ideológico y político, en lo militar y técnico.
La dirección del Partido constituye la vida del Ejército Popular.
Debemos formar a éste como defensor No.1 del Partido, como filas armadas revolucionarias dispuestas a defender a riesgo de la vida la idea y la dirección del Partido, para que salvaguarde y haga brillar más su gloriosa historia y sus tradiciones de haber hecho gala de su honor como dignos soldados del Partido y del Líder. Cuanto más complicada y tensa se torne la situación, tanto más intensamente debemos realizar la labor ideo-política en el Ejército Popular y el trabajo militar para que todos sus integrantes confíen y sigan solo en y a nuestro
Partido en cualquier situación y circunstancias, agudicen la vigilancia revolucionaria y mantengan la disposición a movilizarse en cualquier momento. Deben estar siempre listos para aniquilar despiadadamente a los agresores imperialistas, no importa por dónde y cuándo nos ataquen.
Es necesario fortalecer aún más la unidad entre el Ejército y el pueblo, para consolidar como un monolito las posiciones ideo-política y militar de nuestra revolución. Cuando luchen unidos, como un solo hombre bajo la dirección del Partido, no tendrán nada que temer ni existirán cosas que no puedan realizar.
El Ejército y el pueblo tendrán que exhibir plenamente en la época de Songun sus nobles rasgos tradicionales de la unidad caracterizada de mutuo aprecio y afecto y de compartimiento de las alegrías y penas, de la vida y el riesgo de la muerte.
En toda la sociedad hay que establecer plenamente el ambiente de dar importancia a los asuntos militares.
La tarea de incrementar la capacidad defensiva del país es tarea de todo el Partido, el Estado y el pueblo. Los funcionarios y trabajadores deben organizar el conjunto de sus labores sobre la base del principio de dar prioridad a los asuntos militares y hacer esfuerzos tesoneros para fortalecer el poderío militar del país. Deben reforzar también las fuerzas armadas civiles y convertir todo el país en un sólido baluarte.
Hay que dar preferencia al desarrollo de la industria de guerra y, simultáneamente, promover la industria nacional en conjunto conforme a los requisitos de la época de Songun, para de esta manera asegurar en lo material y técnico la ejecución de la política de Songun del Partido y elevar trascendentalmente el nivel de vida del pueblo en un corto espacio de tiempo.
Los funcionarios y trabajadores deberán guardar firme convicción en la justeza e irrebatibilidad de la idea y política de Songun de nuestro Partido, trabajar y vivir siempre según sus exigencias y hacer que toda la sociedad desborde de ímpetu revolucionario y ánimo combativo, como el seno del Ejército Popular.
Bajo la dirección del Partido, nuestro Ejército Popular y el pueblo han hecho brillar la nueva época de la revolución del Juche, como una gran época de Songun. Con el estandarte de Songun en alto debemos impulsar la causa revolucionaria del Juche hasta alcanzar la victoria definitiva.
Los funcionarios, militantes y trabajadores deben ser, en su totalidad, fervorosos adeptos a la idea de Songun, resueltos defensores y ejecutores de la política del mismo carácter y seguir con fidelidad la dirección del Partido sobre la revolución mediante el Songun

Portavoz del MINREX denuncia EE.UU. que ampara lanzamiento de satélite de Sur de Corea



 Como siempre, ya es conocida la política de dos cañones usada desde hace mucho por los Estados Unidos de Norteamérica, que lleva a la RPDC al consejo de seguridad de la ONU y por otro lado, alienta a Corea del Sur a lanzar su satélite. 
¿ A caso los derechos de los países al estudiar y explotar el cosmos no son iguales? o es que hay dos clases de políticas de explotación del cosmos. Una para los "amigos" y/ o "Títeres" de EE.UU. y otra para los demás países soberanos.
Esta política de dos cañones la viene aplicando EE.UU desde siempre en todas sus formas, por ejemplo el caso de violaciones de derechos humanos en una base militar en Cuba que administran los EE.UU como Huantánamo, que el Nóbel de la paz (que se gano el título sin merecerlo) ofreció en su campaña para su primera elección desactivar. ¡ por que EE.UU no devuelve ese enclave en territorio cubano a sus legítimos dueños el pueblo cuba?
Otro claro ejemplo es el de la desnuclearización del mundo, ellos exigen al mundo a eliminar las armas atómicas e incluso supervisan a los países que desarrollan la energía Nuclear; pero no da muestras de desarmar y eliminar sus miles de armas nucleares existente en su arsenal. Y lo ya harto conocido el apañamiento que hace a  Israel de bombardear y matar sin piedad al pueblo Palestino.

EE.UU apoya a todo aquel que le haga juego por ello así como no aprobamos le declaración del un consejo de seguridad de la ONU "títere" de los EE.UU queremos que también declare y sancione a Corea del Sur por explotar el cosmos al estar en su "soberano derecho"- Parece torpe verdad_ es realidad que Corea tiene el legítimo derecho de lanzar los satélites al espacio que crea conveniente, pero igual derecho y lo debe seguir ejerciendo tiene la RPDC.
Espero amigos como siempre su apoyo y difusión en este tema y agradezco sobre manera su toma de conciencia y apoyo a esta gran causa.
Un abrazo.
Atte.
Yuri Castro Romero

Pyongyang, 2 de febrero (ACNC) -- En relación con que ya quedaron reveladas la pauta de doble rasero y la naturaleza bandidesca de Estados Unidos que niega el derecho a lanzamiento de satélite con fines pacíficos de la República Popular Democrática de Corea, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de la RPDC respondió a la pregunta formulada el día 2 por la ACNC como sigue:
Recientemente, EE.UU. instigo a aprobar la "resolución" del Consejo de Seguridad de la ONU que cuestiona injustamente el lanzamiento de satélite no.2 de "Kwangmyongsong-3" de la RPDC, mientras amparo el lanzamiento de satélite "Naro" del Sur de Corea, lo que provoca la denuncia y la burla de la sociedad internacional.
El vocero del Departamento de Estado de EE.UU. dijo descaradamente que "el Sur de Corea vino realizando con responsabilidad el plan de lanzamiento espacial y aclara que no tiene la intención militar en esta materia, razón por la cual es totalmente diferente al modo del Norte de Corea".
Es el climax de la pauta de doble rasero y el carácter descarado el hecho de que el imperio niega sin base alguna el derecho a lanzar el satélite de la RPDC, en tanto abriga a ciegas el lanzamiento de satélite del Sur de Corea.
El lanzamiento exitoso de la unidad no.2 del satélite artificial de la Tierra "Kwangmyongsong-3" es el ejercicio del legitimo derecho del Estado soberano conveniente a la ley internacional universal y lo reconocieron la sociedad internacional y hasta los órganos especialistas norteamericanos.
Sin embargo, EE.UU. cometió el acto hostil negando el derecho legítimo e independiente de la RPDC al lanzamiento del satélite, lo cual evidencia que ese imperio intento desde el principio utilizar el lanzamiento de dicho satélite como un nuevo motivo de su campaña de aplastamiento anti-RPDC.
Las "resoluciones" del Consejo de Seguridad de la ONU que EE.UU. presenta a menudo como pretexto para negar el derecho de la RPDC al lanzamiento de satélite son injustas desde su aprobación.
Infringiendo el principio fundamental de la Carta de la ONU de respetar la soberanía de cada país y asegurar la imparcialidad y hasta los derechos internacionales universales que reflejan la unánime voluntad de la sociedad internacional, EE.UU. impuso de manera forzosa su política hostil de impedir la investigación de la ciencia universal y el desarrollo económico de la RPDC.
Al valerse de todos los medios y métodos para aplastar a la RPDC, EE.UU. destruyo el ano pasado el sistema de no proliferación de misiles establecido por si mismo y alargo el alcance de tiro de misiles del Sur de Corea, agravando así la tensión de la región.
En el mundo actual existe la ley de la selva y se tolera la doctrina gangsteril de EE.UU., según la cual su lacayo puede hacer todo lo deseado, pero los países hostilizados por si mismo no pueden hacer nada.
El modo de pensamiento y la pauta al estilo yanqui pueden ser aceptados a otros países, pero no pueden surtir efecto jamás para la RPDC.
El ejercito y el pueblo de la RPDC entraron en el enfrentamiento total para defender la dignidad de la nación y la soberanía del país.
La cínica pauta de doble rasero y los brutales actos hostiles de EE.UU. no podrán evadir las contramedidas intransigentes de la RPDC.

Kim Jong Un dirige la reunión ampliada de

Comisión Militar Central del Partido


Pyongyang, 3 de febrero (ACNC) -- Tuvo lugar la reunión ampliada de la Comisión Militar Central (CMC) del Partido del Trabajo de Corea bajo la dirección del Mariscal Kim Jong Un, Primer Secretario del PTC, Presidente de la CMC del PTC, Primer Presidente del Comité de Defensa Nacional de la República Popular Democrática de Corea y Comandante Supremo del Ejército Popular de Corea.

En la ocasión participaron los miembros de la CMC del Partido y del mando operacional de la Comandancia Suprema del EPC y los comandantes de las grandes unidades combinadas, inclusive las fuerzas navales, las aéreas y antiaéreas y las coheteriles estratégicas.

La reunión discutió el problema de producir gran viraje en el fortalecimiento de las fuerzas armadas bajo la guía del PTC sobre la revolución mediante el Songun y el tema de organización.

El Mariscal hizo un importante discurso resumen que servirá de orientación programática en fortalecer más el EPC como invencibles fuerzas armadas revolucionarias del monte Paektu acorde a las demandas del PTC y la revolución en desarrollo y defender la seguridad y la soberanía del país.

Los participantes en la reunión, que escucharon con gran emoción el discurso resumen, tomaron el firme juramento de cumplir incondicional y cabalmente las tareas combativas presentadas en él rindiendo la máxima gloria y expresando el más cálido agradecimiento a Kim Jong Un quien abre el período de esplendor para el fortalecimiento de las fuerzas armadas con su extraordinaria perspicacia, estratagema e incomparable audacia, coraje y nobles virtudes.

 La reunión ampliada de la CMC, que sesionó en el tiempo importante en que se abre la fase trascendental en la construcción de un Estado próspero socialista y el cumplimiento de la causa de reunificación de la patria, marcará un hito importante para estimular la lucha del ejército y pueblo de la RPDC, que convencidos y optimistas de su victoria, emprendieron la marcha general del año nuevo, y para incrementar en todos los aspectos el poderío defensivo del país.

domingo, 27 de enero de 2013

Kim Jong Un dirige reunión de funcionarios de ramas de seguridad estatal y exteriores



Luego que se había pensado que los EE.UU. y sus satélites pensaban dejar de hostilizar a la RPDC, éstos continúan con su política de agresión hacia la RPDC. 
En los últimos años se estaba desarrollando muy fuertemente las mejoras respecto a las condiciones de vida de la población coreana, creyendo que los Imperialistas al tener el disuasivo nuclear dejarían de lado su política y la Corea Socialista avanzaba hacia la era espacial y el desarrollo tecnológico, pero ya vemos que la guerra de sistemas continúa y no es posible para el capitalismo que exista un sistema diferente a éste, que brinde no sólo respeto por la persona humana, sino también las mejores condiciones de vida donde la explotación del hombre por el hombre no sea el pan de cada día y que la dignidad humana se dé, donde las ocho horas de trabajo, las ocho horas de estudio y las ocho horas de descanso, no sean  un mito.
La lucha de sistema no ha terminado aún si de verdad los Neoliberales consideraran que el socialismo no es un camino, que razón tendrían de seguir hostilizando a un país pequeño en población y territorio; aquí la lucha no es que Corea sea una amenaza para la paz del mundo. Según los propios informes de los EE.UU. Corea debe tener no más de 8 misiles con cabeza nuclear o estarían en capacidad de armarlos, ¿Cuantos misiles nucleares tiene EE.UU?  los cuales puede movilizar por el mundo a través de sus barcos y submarinos.
La política hostil de Estados Unidos y sus satélites no son más que una muestra que la guerra fría aún no termina, y es el claro ensañamiento de un imperio herido que fuera derrotado en la guerra del 50-53 por un país pequeño y sin ejército regular, un país que lo puso de rodillas y no puede derrotar a pesar de sus esfuerzos, al cual no lo deja brindarle más satisfacciones a sus miembros al mantenerlo constantemente con la amenaza de guerra.
Es por ello que escribo esa reflexión para ustedes con el cariño de siempre y esperando como siempre su difusión y apoyo en este tema, adjunto boletín sobre el tema del encabezado.

Como siempre un abrazo a todos, con el cariño de siempre.

Atte.
Yuri Castro Romero


     Pyongyang, 27 de enero (ACNC) -- Tuvo lugar la reunión consultiva de los funcionarios de sectores de la seguridad estatal y de las relaciones exteriores sobre la grave situación creada en estos días en la República Popular Democrática de Corea.
    El Mariscal Kim Jong Un, Primer Secretario del Partido del Trabajo de Corea, Primer Presidente del Comité de Defensa Nacional de la RPDC y Comandante Supremo del Ejército Popular de Corea, convocó y dirigió la citada reunión para hacer frente a la situación dada.

    En la ocasión participaron el jefe de la Dirección Política General del EPC Choe Ryong Hae, el jefe del Estado Mayor General del EPC Hyon Yong Chol, el ministro de Seguridad Estatal Kim Won Hong, los secretarios del CC del PTC Pak To Chun y Kim Yong Il, el subjefe de departamento del CC del PTC Hong Sung Mu y el primer viceministro de Relaciones Exteriores Kim Kye Gwan.
    El Mariscal escuchó el informe sobre la situación y las circunstancias creadas de nuevo en la Península Coreana y su contorno.
    Se crea la grave situación en esta región debido a las maquinaciones de aplastamiento anti-RPDC sin precedentes por las fuerzas hostiles que han fabricado la brutal y provocativa "resolución de sanción" del Consejo de Seguridad de la ONU cuestionando el lanzamiento exitoso de la unidad no.2 del satélite artificial de la Tierra "Kwangmyongsong-3", que es el derecho legal del Estado soberano y que han reconocido también los órganos especializados norteamericanos.
    Desde abril del año pasado, la RPDC hizo ingentes esfuerzos por probar el carácter pacífico del lanzamiento del satélite asegurando la transparencia de más de la costumbre internacional y optando adredemente el tiempo de lanzamiento cuando la situación sea relativamente tranquila.
    Pero, las fuerzas hostiles, que planearon convertir el lanzamiento de nuestro satélite artificial en un motivo de aplastamiento anti-RPDC, negaron obstinadamente el derecho de ésta a lanzarlo.
    Las brutales acciones hostiles de EE.UU. y sus fuerzas satélites, que violaron el derecho independiente del Estado soberano, reconocido en el plano internacional, a desarrollar el cosmos, demuestran que llegó al clímax la estrategia de hostilidad anti-RPDC de EE.UU. tendente a enfrentarse hasta el fin con la RPDC, sin abandonar la negación y la hostilidad constitucional a la idea y el régimen optados por el pueblo coreano.
    De ahí que se han creado las graves dificultades ante los esfuerzos de la RPDC de concentrar las fuerzas a la construcción económica para hacer que los habitantes no aprieten por más tiempo el cinturón, basándose en el disuasivo independiente de guerra preparado por el Dirigente Kim Jong Il durante toda su vida.
    Aunque algunas partes interesadas prestaban la atención a la solución imparcial del problema y a impedir la agravación de la situación, ellas mismas reconocieron que hay limites sus capacidades.
    Así, se ha probado otra vez el principio de que la soberanía de la RPDC debe ser defendida sólo con sus fuerzas propias.
    Además, se ha esclarecido que antes de realizar la desnuclearización del mundo no habrá la de la Península Coreana.
    En la reunión el Mariscal expresó la decisión resuelta de tomar las reales e intensivas medidas importantes estatales frente a la situación creada, como fueron aclaradas ya en las declaraciones del CDN y del MINREX la posición de tomar las fuertes contra medidas físicas por defender la dignidad de la nación y la soberanía del país y presentó a los funcionarios de los sectores correspondientes las tareas concretas.

jueves, 24 de enero de 2013

MINREX de la RPDC rechaza resolución del Consejo de Seguridad de la ONU

Como ya es tradicional todos los años los EEUU y su subordinada la ONU mantiene su política hostil contra la RDPC y que año a año viene manifestando lo mismo. Estas declaraciones de la ONU solo confirman su servilismo al imperio y su deseo de la no desnuclearización del mundo, ya que el mayor peligro mundial lo proporcionan las grandes potencias nuclares del mundo, en ese sentido nos es cada día más risible sus declaraciones que como vemos año tras año la ONU lo único que hace es acompasar las palabras del imperio. Con respecto al tema de la investigación del espacio la RPDC está en su soberano derecho de continuar con su exploración del espacio.
Esperamos que la ONU recapacite en su papel de ente rector o es que como afirmé hace varios años esta institución está pintada, y al igual que la sociedad de las Naciones debe dejar su espacio a una institución que pueda hacer respetar de verdad los derechos de los paises pacíficos, respetar el derecho a la autodeterminación de los pueblos y hacer qude los EEUU cumpla on sus resoluciones.
Atte.
 Yuri Castro Romero
 
MINREX de la RPDC rechaza resolución del Consejo de Seguridad
 
    Pyongyang, 23 de enero (ACNC) -- El Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Popular Democrática de Corea hizo pública este miércoles la siguiente declaración:
    En diciembre del año pasado, la RPDC demostró el nivel de sus ciencias y técnicas espaciales y su poderío integral al lanzar con éxito la unidad no. 2 del satélite artificial de la Tierra "Kwangmyongsong-3". Este hecho es consentido por todo el mundo y reconocido hasta por las fuerzas hostiles, inclusive Estados Unidos.
    En sus desesperados esfuerzos por impedir el avance victorioso de nuestro país, EE.UU. y otras fuerzas hostiles fabricaron por fin el 22 de enero la llamada "resolución" del Consejo de Seguridad de la ONU que viola flagrantemente la sagrada soberanía de la RPDC.
    Esa "resolución", inventada bajo patrocinio de EE.UU., está penetrada de brutales medidas hostiles para ilegalizar atrevidamente el lanzamiento de satélite artificial por la RPDC con fines pacíficos y para estropear el desarrollo económico y el incremento de fuerzas de defensa nacional de ella.
    Los países, que conocen mejor que nadie que la tecnología de misil balístico es la única manera de lanzar satélite artificial y realizan más que otros los lanzamientos de este tipo, insisten en que la misma labor de la RPDC resulta problemática porque "usa la técnica balística". Esto es el clímax del engaño a sí mismos y la pauta de doble rasero.
    El grano del problema está en la lógica de bandido de EE.UU., según la cual el país hostilizado no puede ejecutar lanzamiento de satélite artificial con fines pacíficos porque su cohete transportador puede convertirse en misil balístico de largo alcance que constituye una amenaza. El que desempeña el papel de títere de EE.UU. es precisamente el Consejo de Seguridad de la ONU.
    Las "resoluciones", que se usan como herramientas para cuestionar el lanzamiento de satélite artificial de la RPDC, son productos de tal actuación del Consejo de Seguridad que se suma a ciegas a la política hostil de EE.UU., encaminada a desarmar y derrocar el régimen de la RPDC, violando las leyes internacionales universales.
    Repetir los errores a sabiendas y sin tener el valor ni la responsabilidad para corregirlos es una acción sucia de los cobardes, que engañan a sí mismos y otros, la cual pone en peligro la paz y estabilidad de la Península Coreana y el resto de la región.
    La realidad de hoy evidencia que se debe enfrentarse no con palabras sino con fuerzas a la política hostil de EE.UU. a la RPDC y que es muy justo el camino de la independencia y el Songun, optado por la segunda.
    Frente a la situación dada, el MINREX de la RPDC declara como sigue:
    Primero, Denunciamos y rechazamos rotundamente la injusta conducta del Consejo de Seguridad que pretende violar flagrantemente nuestra soberanía nacional y privarnos del derecho al lanzamiento de satélite artificial con fines pacíficos.
    Al igual que en el pasado, será condenado en el futuro también al fracaso vergonzoso el intento estúpido de las fuerzas hostiles de atentarnos con la sanción y presión.
    El Consejo de Seguridad de la ONU debe pedir disculpas por su crimen de haber violado gravemente la soberanía de un Estado soberano infringiendo las leyes internacionales universales en adhesión a la política hostil a la RPDC de EE.UU., y revocar inmediatamente todas sus "resoluciones" inventadas injustamente.
    Segundo, Seguiremos ejerciendo el derecho independiente y legítimo al lanzamiento de satélite artificial con fines pacíficos según la ley internacional universal sobre el uso pacífico del cosmos.
    Con el espíritu e ímpetu de haber lanzado con éxito la unidad no.2 del satélite artificial de la Tierra "Kwangmyongsong-3", nuestros científicos y técnicos desarrollarán y lanzarán mucho más satélites de usos prácticos indispensables para la construcción de potencia económica, como los de comunicación, y los cohetes transportadores más potentes.
    No cesará el lanzamiento de nuestros satélites con fines pacíficos para conquistar el cosmos y nuestro país se convertirá en potencia espacial admirada por el mundo.
    Tercero, Dada la evidencia de que no ha cambiado ni un comino la política hostil a la RPDC de EE.UU., sacamos la conclusión final de que es imposible la desnuclearización de la Península Coreana antes de que sea desnuclearizado el mundo.
    Debido a la recrudescente política hostil de EE.UU., se hizo letra muerta la Declaración Conjunta del 19 de Septiembre aprobada en las conversaciones a 6 bandas a base del principio de respeto a la soberanía e igualdad y ha sido condenada al fin la desnuclearización de la Península Coreana.
    En lo adelante tampoco habrá un diálogo que discuta la desnuclearización de la Península Coreana, aunque sí se abran las conversaciones para la paz y la estabilidad de la región, incluso la Península Coreana.
    Cuarto, Tomaremos cualesquier contramedidas físicas para ampliar y fortalecer en lo cualitativo y cuantitativo la fuerza militar de autodefensa, incluso el disuasivo nuclear, frente a la cada día más abierta campaña de sanción y presión de EE.UU.
    Nuestras fuerzas armadas revolucionarias defenderán fidedignamente con el poderío del Songun la seguridad de la patria, la soberanía del país, la paz y estabilidad de la región y están dispuestas a tomar la medida importante para eliminar las causas de provocación de las fuerzas hostiles si continúan sus actos provocadores.
    Ninguna fuerza de este mundo podrá bloquear el avance del pueblo grandioso que brilla por la postura independiente, es fuerte por el Songun y está unido a base de la verdad.


CDN declara enfrentamiento total por defensa de soberanía nacional


    Pyongyang, 24 de enero (ACNC) -- El Comité de Defensa Nacional de la República Popular Democrática de Corea publicó este jueves una declaración que sigue:
    El lanzamiento exitoso de la unidad no. 2 del satélite artificial de la Tierra "Kwangmyongsong-3" fue un acontecimiento jubiloso en la historia nacional, que elevó al plano cimero la dignidad y el honor del país, y una victoria fulminante del programa de desarrollo espacial con fines pacíficos, reconocida por el mundo.
    Los hombres del mundo, que aman la justicia y aprecian la conciencia, se alegran de ese éxito sorprendente, alcanzado por nuestro país pequeño en dimensión territorial, considerándolo como lo suyo.
    Hasta los órganos especializados del país enemigo, habituados a vetar a otros, tuvieron que aflojar su postura arrogante y reconocer el éxito de lanzamiento de nuestro satélite con fines pacíficos.
    Sin embargo, Estados Unidos continúa calificando este año también esa labor de desarrollo espacial de la RPDC de "disparo de misil de largo alcance", "acto que quiebra flagrantemente" la resolución de la ONU y "grave desafío" a la paz y seguridad del mundo.
    Al cabo de escandalizar el mismo tema, fabricó finalmente la nueva resolución de sanción anti-RPDC por conducto del Consejo de Seguridad de la ONU.
    El marco de la presente resolución fue preparado en las negociaciones secretas patrocinadas por EE.UU. y la aprobaron los países miembros del Consejo acostumbrados a obedecer a ciegas al imperio en la votación.
    Ese documento comprueba que entra en la nueva etapa peligrosa la política hostil de EE.UU. contra la RPDC.
    Igualmente, insinúa que hasta los países grandes, que deben ponerse al frente del establecimiento de un imparcial orden mundial, están faltando sin vacilación alguna a los elementales principios siendo cohibidos por el despotismo y la coacción de EE.UU.
    Al mismo tiempo, demuestra que hasta el Consejo de Seguridad de la ONU, que debe tomar por su misión asegurar los derechos soberanos y la seguridad de los países miembros, se ha deformado como un aparato internacional nominal en que no se puede depositar ninguna esperanza.
    Con respecto a la aprobación de la sumamente injusta resolución anti-RPDC, el Comité de Defensa Nacional de la República Popular Democrática de Corea declara solemnemente los siguientes puntos:
    1. Rechazamos tajantemente todas las resoluciones anti-RPDC de carácter ilegal, aprobadas por el Consejo de Seguridad de la ONU.
    No hemos reconocido desde el principio las sucias resoluciones de sanción anti-RPDC de toda índole, inventadas por las fuerzas hostiles para atentar nuestra soberanía.
    La soberanía es la vida de cada país y nación.
    Un país y nación privados de ella son iguales a un cadáver vivo.
    El lanzamiento del satélite artificial es un derecho soberano y legítimo de la RPDC y el ejercicio de su soberanía reconocido por el derecho internacional.
    Por lo tanto, EE.UU. y otros países lanzadores de satélite artificial no tienen ninguna justificación o razón para intervenir en esa labor.
    En este mundo claro no se acepta la estúpida y gangsteril insistencia en que lo lanzado por sí mismo es satélite artificial y lo de otro se trata de un misil de largo alcance.
    EE.UU. debe darse cuenta de que ya ha cambiado la época y han progresado también nuestro ejército y pueblo.
    En medio de la lucha pannacional por defender la soberanía, nuestros satélites artificiales con fines pacíficos se lanzarán uno tras otro hacia el espacio cósmico.
    2. Dado que entra en la etapa más peligrosa la política hostil a la RPDC de EE.UU., hay que concentrar todas las fuerzas no en la desnuclearización de la Península Coreana sino en la de las potencias, inclusive EE.UU.
    La amenaza más grave a la paz y la seguridad de la Península Coreana es la política hostil a la RPDC de EE.UU. y otras fuerzas hostiles y las enormes fuerzas armadas nucleares del imperio que la sustentan.
    En ese sentido, nuestro ejército y pueblo sacaron la conclusión final de que se logrará la desnuclearización de la Península Coreana y se garantizarán la paz y la seguridad de la RPDC sólo cuando sean desnuclearizados primera y perfectamente EE.UU. y el resto del mundo.
    EE.UU. se puso al frente de los atentados contra la soberanía de la RPDC, y las fuerzas satélites coordinan sus acciones con ése, debido a lo cual el Consejo de Seguridad de la ONU se hizo un aparato carente de imparcialidad y equilibrio.
    En estas circunstancias, declaramos a todo el mundo que no existen ya las conversaciones a 6 bandas ni la Declaración Conjunta del 19 de Septiembre.
    En lo adelante, no habrá ningún diálogo que discuta la desnuclearización de la Península Coreana, aunque sí se abran las negociaciones para la paz y la estabilidad de la región, incluso la Península Coreana.
    3. Entraremos en el enfrentamiento total para defender la soberanía del país y la nación frustrando las maniobras hostiles a la RPDC de EE.UU. y sus satélites malsanos.
    La resolución de sanción anti-RPDC aprobada por el Consejo de Seguridad de la ONU bajo el papel protagónico de EE.UU. es la fase más peligrosa de la brutal política hostil a la RPDC.
    Nuestro ejército y pueblo no son los que se quedan en la inacción ante la violación de soberanía nacional y máximos intereses del país.
    Dada la situación de ahora, nuestro ejército y pueblo se levantarán unánimemente en la batalla de enfrentamiento total para defender la soberanía, más valiosa que su vida, y frustrar las maniobras de EE.UU. y otras fuerzas hostiles encaminadas a aplastar y aislar a la RPDC.
    La construcción de potencia económica, la campaña para la conquista del cosmos ya en la nueva etapa y el fortalecimiento del disuasivo para la defensa nacional y la seguridad del país, que impulsan todos nuestros militares y habitantes, serán orientados y sujetados a la batalla de enfrentamiento total.
    En esa batalla, nueva etapa de lucha antiyanqui que prosigue de siglo en siglo, no ocultamos que los satélites artificiales de varios tipos, a ser lanzados sucesivamente, los cohetes de largo alcance y la prueba nuclear de alto nivel a ejecutar toman por su blanco a EE.UU., enemigo jurado del pueblo coreano.
    Con EE.UU. que toma la ley de selva como su modo de existencia, hay que ajustar las cuentas no con palabras sino con fusiles.
    El mundo verá claramente cómo castigan a las fuerzas hostiles de toda calaña y se hacen triunfadores finales nuestro ejército y pueblo que convencidos de la justeza de su causa, marchan como torrente por la justa senda en defensa de su soberanía.